Mundo Gremial

13 julio, 2015

Línea 60: la UTA y barrabravas se suman al conflicto

Durante el fin de semana el titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, anunció que había alcanzado un acuerdo con la empresa DOTA para reincorporar a los trabajadores despedidos de la Línea 60. No obstante este lunes el conflicto persiste y los choferes denuncian la presencia de barrabravas.

Durante el fin de semana el titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, anunció que había alcanzado un acuerdo con la empresa DOTA para reincorporar a los trabajadores despedidos de la Línea 60. No obstante este lunes el conflicto persiste y los choferes denuncian la presencia de barrabravas.

Según declaró Fernández la empresa que maneja la Línea 60 accedió a reincorporar a los 47 trabajadores que había despedido en el marco del conflicto que ya lleva más de dos semanas. El dirigente gremial informó que las reincorporaciones se realizarán “inmediatamente y con entera normalidad”.

Hay que recordar que el cuerpo de delegados de la Línea 60 no está alineado con la dirección del sindicato por lo que la aparición del titular de la UTA negociando en nombre de los trabajadores es una novedad. Tal es así que Fernandez dijo sentir “estupor porque un minúsculo grupo de personas maliciosas que no representan al sindicato está impidiendo la libertad de trabajo en la Línea 60″.

En ese sentido, el gremio automotor denunció que un grupo minúsculo impedía este sábado la salida de los vehículos para retomar la tarea diaria tras el conflicto.

Pero el mismo sábado los trabajadores de la línea 60 señalaron: «Los trabajadores y el cuerpo de delegados le comunican a los usuarios que jamás ha sido convocado a ninguna reunión de conciliación, que la empresa sigue en situación de lockout patronal y que los trabajadores estamos en nuestras cabeceras dispuestos a que nos den servicio. Continuaremos con nuestros reclamos por los 53 despedidos, los días caídos y el cambio de las condiciones de trabajo entre otros reclamos».

En diálogo con La Nación, Santiago Menconi, uno de los choferes, aclaró que nadie se comunicó con los delegados de la línea 60 y que el problema sigue abierto: «Lo de Fernández es una mentira para engañar a la opinión pública, nunca se hizo presente ni manifestó su apoyo. No sabe ni cuántos despedidos hay y ahora quiere venir a figurar».

A lo largo de estas semanas los choferes del 60 siempre manifestaron su deseo de trabajar y, por el contrario, fue la empresa la que buscó impedir que los colectivos salieran a la calle. Incluso con presentaciones judiciales. La medida de fuerza implementada por los trabajadores consistía en no cobrar boleto, pero nunca plantearon la interrupcion del servicio.

En diálogo con radio La Red, el delegado Esteban Simonetta aseveró que este lunes «no hay servicio» y acusó que desde que la empresa retomó las cabeceras, no saca los coches a la calle. «Los va a intentar sacar con gente de otras líneas de colectivos y hasta con barrabravas de Chicago y River. Quieren venir a romper la huelga», denunció.

Néstor Marcolin, otro delegado de los trabajadores de la línea aseguró: “A nosotros, que somos los principales perjudicados, nadie nos llamó para negociar: sigue el lockout patronal, porque no nos dejan salir a prestar servicio».

Historia de un conflicto

Todo comenzó el jueves 25 de junio cuando los choferes llevaron a cabo una medida de fuerza que implicaba no cobrar el boleto a los 250 mil pasajeros que utilizan la línea diariamente. La protesta fue para exigir la reincorporación de Ariel Alejandro Benítez, despedido un día antes.

Un día después, luego de una audiencia en el Ministerio de Trabajo, las autoridades de la cartera laboral dictaron la conciliación obligatoria por lo que la medida de fuerza debía quedar suspendida y la empresa reincorporar a Benítez.

Sin embargo el sábado de esa misma semana, el chofer despedido no pudo ingresar a trabajar y la patronal impidió la salida de los colectivos dando inicio a un lockout. Además la empresa DOTA (que maneja 46 líneas del área metropolitana) envió 50 telegramas de despidos. Desde entonces y durante cinco días la Línea 60 estuvo sin funcionar.

Finalmente los trabajadores lograron poner nuevamente en funcionamiento los colectivos siguiendo con la medida de fuerza de no cobrar boleto aunque se vieron forzados a brindar un servicio reducido ya que fuerzas policiales -con orden judicial solicitada por la empresa- bloquearon el predio de la cabecera de Ingeniero Maschwitz (partido de Escobar). Allí los choferes estuvieron yendo a cumplir horario pero sin poder salir a hacer sus recorridos.

La semana pasada una nueva orden judicial llamó a normalizar el servicio. No obstante los choferes advirtieron que continuaban los inconvenientes «porque la empresa no hace nada para sacar los colectivos a la calle”.

Este lunes la dinámica parece seguir siendo la misma.

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