Europa

19 junio, 2015

«Solos no podremos hacer la revolución»

Diana Urrea es colombiana, residente desde hace 15 años en el País Vasco, miembro del partido Alternativa, y parlamentaria por la coalición independentista vasca Euskal Herria (EH) Bildu. Segunda parte de la entrevista que le hicimos en el marco del II Foro por la paz de Colombia realizado en Montevideo los días 5, 6 y 7 de Junio.

Diana Urrea es colombiana, residente desde hace 15 años en el País Vasco, miembro del partido Alternativa, y parlamentaria por la coalición independentista vasca Euskal Herria (EH) Bildu. Segunda parte de la entrevista que le hicimos en el marco del II Foro por la paz de Colombia realizado en Montevideo los días 5, 6 y 7 de Junio.

– ¿Que lectura hacen de la emergencia de nuevas formaciones políticas de izquierda a nivel europeo? ¿Qué esperanzas de cambio depositan en ellas?

– Tenemos muchas expectativas por la presencia de muchas fuerzas emergentes, que afectan de manera desigual los diferentes espacios que habitan: Euskal Herria, Cataluña, el Estado español, Grecia, Irlanda, etc. La verdad es que estamos muy esperanzados en este caso con Syriza, ya que hemos podido seguir y apoyar de manera directa su proceso político.

Tenemos un compañero que es eurodiputado y hace parte precisamente de esa izquierda radical y unitaria europea con conforman Podemos, Syriza, el Sinn Féin, etc. Consideramos fundamental esta articulación y así la hemos trabajado no solo en el conjunto de las instituciones europeas, sino también nutriéndonos y compartiendo agendas.

También tenemos muchas expectativas por ese fenómeno español que representa el Podemos, pese a que en Andalucía, que es una zona muy grande del Estado español y que puede dar una idea de cuál será el resultado de las elecciones estatales, hayan sacado muy buenos resultados pero quizás no los que esperaban. Al PSOE, que siempre ha tenido por bastión a Andalucía, pese a que ha estado cuatro años con unas tramas de corrupción bestiales, no le han podido arrebatar su hegemonía, por lo que ha sacado exactamente los mismos escaños que hace cuatro años.

Por nuestra parte, desde la política vasca queremos articular fuerzas, pero todavía tenemos incertidumbres porque Podemos no tiene muy en claro su programa y su política, ya que la están configurando todavía. En principio celebramos su irrupción y celebramos que haya espacio para la diversidad. Ojalá se constituya en una alternativa que nos permita discutir cuestiones como la descolonización del Estado español y que nos permitan avanzar a todos.

– Como sabrás, el movimiento feminista argentino es un movimiento de masas que todos los años reúne y moviliza a decenas de miles de mujeres ¿Qué podes decirnos de la realidad y de las luchas del movimiento feminista y diverso vasco?

– El movimiento feminista vasco es un movimiento histórico, incluso dentro del Estado español, y arrastra una tradición combativa tan fuerte, que ha podido derogar aquellos mandatos que suponían una amenaza para el conjunto de las mujeres. Es un movimiento que se compone no solo de compañeras y compañeros mayores sino que además lo componemos muchas jóvenes vascas.

En estos tiempos hemos tenido que desempolvar luchas que ahora mismo parecían olvidadas, como el derecho al aborto, ya que el gobierno del Estado español atentó directamente contra nosotras intentando eliminar una ley que databa de 1985. Ese fue el ataque más brutal contra nosotras, contra nuestros cuerpos.

Por suerte no se hizo esperar la movilización, que se articuló en el conjunto de Euskal Herria y en el conjunto del Estado español. En este sentido lo grandioso ha sido que desde el movimiento se ha conseguido liderar una plataforma por el derecho al aborto que aglutina a ese conjunto diverso de organizaciones políticas, sociales y sindicales, que logró que la nueva ley no sea aprobada, a la par que obtuvo la dimisión del ministro Gallardo, uno de los personajes más fascistas de la historia.

De todas maneras sabíamos que teníamos que estar alertas, porque el PP tiene una deuda pendiente con los lobbys pro-vida, con la extrema derecha católica y por supuesto con esa fuga de votos que están teniendo y que buscaban contentar.

Por eso han vuelto a atacar, en este caso para que las menores de 16 años tengan que ir acompañadas de un tutor si se quieren practicar un aborto y para que sean ellos los que le den el permiso. Hemos conseguido eliminar la ley en su conjunto pero sabemos que van a seguir atacando.

Por suerte tienen en frente un movimiento feminista combativo: nos hemos encerrado en hospitales, hemos realizado todo tipo de escraches y sobre todo nos hemos articulado para actuar desde la diversidad pero con un objetivo común, en instituciones, en las calles, en todos los lugares en los que podíamos estar. Por suerte podemos celebrar esta pequeña pero importante victoria.

– ¿Cómo se expresa en Europa y en toda América Latina el problema y la necesidad de la unidad? ¿Cuál es tu experiencia desde el País Vasco y desde la trayectoria de EH Bildu?

– Sinceramente, en relación a esto América Latina nos lleva años luz. En Europa, en cambio, todavía estamos algo retrasados, si bien es cierto que en Euskal Herria, el pueblo vasco es un pueblo con una tradición sumamente solidaria. Creo, pese a todo, que en el conjunto de Europa se están viendo cada vez más esos principios de ciudadanía global, de solidaridad entre los pueblos, pues cada vez vemos más nítidamente lo embates del modelo capitalista.

Nos hemos dado cuenta que el enemigo es común, y que es ese sistema patriarcal que se nutre del capitalismo. Por lo tanto no tiene sentido luchar de manera dispersa.

Yo creo que hay que seguir articulándose, lo cual no quiere decir perder autonomía como organizaciones, sino que implica tener una visión de más largo plazo, construir un proyecto político que nos permita desde la diversidad compartir agendas. Al fin y al cabo, salvando los matices, el enemigo es común.

Por nuestra parte, Euskal Herria Bildu es una coalición de cuatro fuerzas políticas que está transitando hacia un frente amplio. Por lo que apostamos es por un movimiento popular, sindical y político en el País Vasco que aglutine a ese amplio conjunto social. Nos hemos podido unir porque es más lo que nos hermana que lo que nos separa y porque tenemos que construir la unidad en la diversidad para articular una lucha muy potente. Al fin y el cabo, solos no podremos hacer la revolución.

Lautaro Rivara

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