Géneros

5 junio, 2015

El día que el gritó que se escucho fue “Ni Una Menos”

El pasado 3 de junio nos topamos con madres, padres, familiares, amigos y amigas de quienes fueron víctimas de la violencia de género. Estaban en la calle, haciendo uso del espacio público con sus carteles que decían el nombre de esa persona que ya no está.

La violencia hacia las mujeres no representa un número más de una de nosotras que ya no esta porque a alguien se le ocurrió que sea así. Sino que esas tienen nombre y apellido. El último que nos resuena y que aún genera un sabor amargo es el de Katherine Moscoso, enterrada muerta en unos médanos de Monte Hermoso. Pero sabemos que, como ella, las mujeres asesinadas por la mano de un hombre son muchas más de las realmente nos enteramos.

El pasado 30 de mayo en Monte Hermoso, desde la comisión creada para pedir justicia por Kathy, salieron a las calles y empezó a tomar fuerza la consigna que el pasado 3 de junio retumbo en todo el país: “Ni una menos”.

Así sucedió que un día la Plaza de Congreso se llenó. Allí nos topamos con madres, padres, familiares, amigos y amigas de quienes fueron víctimas de la violencia de género. Estaban en la calle, haciendo uso del espacio público con sus carteles que decían el nombre de esa persona que ya no está y de la que mediante la lucha se ocupan que no quede en el olvido.

Una de estas fue Roxana, que tenía una bandera que decía Justicia por Bárbara Carolina Toledo. Ella alzaba en brazos a lo más cercano que le queda hoy de su hija, su nieta de corta edad. Esa nena hoy es huérfana, ya que el pasado 14 de marzo fue asesinada su mamá, de 20 años, en su domicilio en el partido de San Martín. “El que esta sospechado de la muerte es la pareja pero todavía hay que esperar las pericias, lo que pasa que la justicia es un poco lenta”, sostuvo Roxana, madre de Bárbara.

Otro nombre que estuvo presente y que resonaba en la voz de sus amigos y familiares fue el de Noelia Olivera de 27 años, hallada muerta en agosto del 2014. Miriam Lucheta, madre de la joven, contó que el asesino de su hija fue Gastón Manes, su ex novio. Además, detalló que su hija fue, “golpeada y después estrangulada”. Sin embargo, sostuvo que, “esto a la justicia parece que no le basta todavía para poner a alguien preso. Hace ya nueve meses que estamos trabajando en la causa», dijo y agregó que, “hoy tenemos todas las pruebas en la mano para que esta persona vaya presa”.

Noelia vivía en Castelar Sur, partido de Morón, es por eso que la causa actualmente radica en el tribunal Nº 6 de ese partido bonaerense. Según observaron los amigos de la joven, el ex novio tenía un patrón de una persona que es violenta, ya que ellos veían como ejercía un control sobre Noelia y como la celaba.

“Justicia por Suhene”, rezaba otra de las tantas pancartas que había en la plaza. Con el apoyo de familiares y amigos de la joven estaban allí para reclamar que lo que le sucedió a Suhene no quede impune.

Sarah, hermana de la joven, contó que “en el mes de julio de 2014 Suhene había tenido una pelea con su ex novio, Damián Loketek”. Allí, “él la golpeó fuertemente generándole un coagulo en la cabeza y varias lesiones. Los vecinos al escuchar gritos intervinieron en esa oportunidad”. Sin embargo, Sarah dijo que, “cuando llego la policía no accionó bien, los llevaron a ambos a la comisaria, le hicieron una denuncia como lesiones reciprocas. El quedó libre y se fue a su casa y ella quedó en un tratamiento que duró ocho meses con medicamentos fuertísimos, hasta que falleció el 16 de marzo de este año”.

Suhene, tenia 26 años y vivía en el Barrio de Belgrano, junto con su ex pareja trabajaban juntos en la empresa IBM. La hermana de la joven indicó en relación a la ex pareja que, “lo que pedimos es que declare y vaya preso”. Actualmente, “esta libre, dejó de trabajar desde lo que le sucedió a mi hermana y no sabemos nada de él”, sostuvo Sarah.

Ella actualmente tiene un botón antipático por resguardo de su integridad y la de sus hijas ya que manifestó que Suhene fue amenazada por su ex con hacerle algo a su familia, puntualmente a Sarah, si ella denunciaba la situación que atravesaba. A raíz de los hechos existe una causa en el juzgado Nº31, a cargo de la jueza Susana Castañera, en la que la familia es querellante.

También estuvieron las mujeres que pudieron sobrevivir a la violencia de género pero que aún guardan en su piel las marcas del dolor. Este fue el caso de Karina Abregú, de 40 años, oriunda del partido de Merlo a quien su ex marido, Javier Albornoz, luego de varios hechos de violencia física y psicológica llegó al caso extremo de rociarla con alcohol y prenderla fuego provocándole severas quemaduras y lesiones en su cuerpo el año pasado.

Junto con el apoyo de organizaciones están a la espera del comienzo del juicio para que finalmente Albornoz sea juzgado y condenado por el brutal maltrato que le propinó a Karina y del que aún padece las consecuencias.

Los nombres de mujeres asociados con casos de violencia de género continúan. Por eso el pedido es que finalmente se ejecute un plan de acción de la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Y así poder cambiar la situación y en vez de escuchar nuevos nombres de mujeres asociado a los verbos asesinar, golpear, violar, podamos escuchar únicamente el término genérico mujer vinculado a la palabra equidad.

Noemí Romero – @Noi_Romero

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