Europa

20 enero, 2015

Elecciones en Grecia: entre incertidumbres y miedos

La Coalición de Izquierda Radical griega intenta convencer a los indecisos en la previa de una elección cada vez más polarizada con Nueva Democracia. ¿Podrá Siryza llegar a la mayoría absoluto en el parlamento para elegir al Primer Ministro?

Las incertidumbres de las encuestas

Este lunes el portal griego News Bomb publico el promedio de 13 encuestas sobre las elecciones del próximo domingo, realizadas entre el 7 y el 15 de enero. En ellas no hay grandes novedades sobre quién ganará las elecciones: todas señalan que Syriza, la Coalición de Izquierda Radical, lo hará. Tampoco hay grandes cambios en la diferencia que le lleva Syriza al partido de gobierno, Nueva Democracia, que de acuerdo al promedio de las estadísticas se mantiene en 4,5 puntos.

La primera incertidumbre que dejan las encuestas tiene que ver con la posibilidad concreta de que Syriza logre la mayoría absoluta necesaria para formar gobierno.

Se eligen 300 diputados, 250 de ellos de manera directa. Mientras que aquél que saca la mayor cantidad de votos, si logra al menos 101 diputados, obtiene automáticamente 50 diputados «extra». De esta manera, para lograr la mayoría absoluta de los diputados no hace falta tener la mayoría de los votos. Con el 33% de los votos Syriza podría obtener esos 101 diputados que le permitirían llegar a más de la mitad de los escaños con, al menos, 151 diputados.

Las encuestas, a diferencia de aquellas que se habían realizado en los primeros días de enero, muestran que tanto Syriza (con el 34,7%) como Nueva Democracia (con el 30,2%) aumentan su caudal de votos. Este aumento de la polarización favorece a la Coalición de Izquierda que está muy cerca de alcanzar la mayoría necesaria para formar gobierno.

La otra incertidumbre que dejan los estudios de opinión difundidos consiste en quienes serán aquellos partidos (ya sea como tercera, cuarta o quinta fuerza) que jugaran un papel fundamental en caso de que el partido de Alexis Tsipras no alcance la mayoría absoluta. El partido social-liberal To Potami con el 7% estaría disputando el tercer lugar con la formación fascista Amanecer Dorado (6,2%). Sin embargo, To Potami no ha definido aún cuál será su posición a la hora de elegir al próximo primer ministro en el parlamento.

Para lograr un diputado hace falta un 3% de los votos y la posibilidad de que Syriza logre apoyos de las otras formaciones de izquierda es muy reducida. El KKE (Partido Comunista), ya se pronunció en contra de sumar sus votos al dirigente syrizista Alexis Tsipras. ANTARYSA, una pequeña alianza de izquierda, también negó su apoyo. Por su parte, el Partido Ecologista es el único que ha aceptado apoyarlo en caso de lograr diputados, aunque es poco probable que eso suceda.

Por su parte el actual primer ministro, Antonis Samaras, ya ha convocado a los socialdemócratas del PASOK que se encuentran en una guerra de denuncias cruzadas con la nueva formación del ex presidente Papandreu. El candidato de Nueva Democracia sostiene que «nuestros aliados están en todas las fuerzas pro-europeas».

Tsipras sabe que necesita obtener la mayoría absoluta para llegar a ser primer ministro y no tener “las manos atadas». En ese objetivo se ha centrado su campaña electoral.

La campaña electoral que no se detiene

Durante la última semana se ha recrudecido la dinámica electoral en el país. Las condiciones sociales, la reforma del Estado y la pertenencia de Grecia a la zona Euro son los principales temas de debate entre los candidatos.

Uno de los hechos que más ha llamado la atención en los medios -y que ha sido considerado como «un baño de realidad» para la política griega- ha sido una intervención telefónica en uno de los programas de televisión más vistos del país. En esa ocasión una televidente increpo al diputado de Nueva Democracia Kostas Jatsidakis sobre cómo pretenden gobernar con gente que pasa las noches en ayunas, duerme en colchones helados y los bancos le arrebatan sus casas. La señora, que cuestionaba cómo es posible que una pensionada pueda vivir con 360 euros, señaló que era votante de Nueva Democracia y que ahora votaría por Alexis Tsipras.

Recientemente Nueva Democracia también acusó a Syriza de querer eliminar la ASEP (el Consejo superior de Contratación de Personal) que es el órgano responsable para la selección de trabajadores del Estado. Tsipras contestó que no eliminarán el organismo sino que lo fortalecerán y que las acusaciones «hacen reír hasta a las piedras».

Entre el miedo y la relación con Europa

La deuda externa griega continúa en el centro del debate electoral. Samaras promete que en caso de ganar culminarán las negociaciones con los acreedores de la deuda en el mes de febrero.

Según el primer ministro, el país está al borde del «despegue» porque habría conseguido nuevos préstamos. A su vez, desde la troika (Banco Central Europeo, FMI y la Comisión Europea) se está planificando una nueva prórroga de seis meses y un nuevo programa -que sería el tercero- de rescate de la deuda.

En este sentido Samaras declaró que Syriza tiene obsesiones «anti-europeas» propias del «tercer mundo», según él Tsipras quiere hacer de Grecia la «Venezuela de Europa».

Mientras tanto Tsipras se opuso a este posible nuevo «rescate» y convocó a una conferencia europea sobre la deuda exigiendo una quita sustancial de la misma. El mismo premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, intervino en este debate con una nota en la que concluye: «El problema no es Grecia. El problema es Europa. Si Europa no cambia sus maneras de actuar -si no reforma la eurozona y rechaza la austeridad- una reacción popular será inevitable. Grecia podría mantener el rumbo en esta ocasión. Pero esta locura económica no puede continuar por siempre. La democracia no lo permitirá».

La campaña electoral cierra con el miedo que también intenta sembrar la canciller alemana Angela Merkel apelando a la «responsabilidad» de los griegos y los especuladores que continúan fugado miles de millones de euros del país.

Tsipras, el último sábado durante un acto de campaña, volvió a responder al miedo cuando sostuvo que: «Syriza solo es un riesgo para los oligarcas que han saqueado el país, no para la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Para la clase media, la clase trabajadora y las clases populares, el riesgo es el propio Samaras. El riesgo es la continuación del Memorando (rescate)».

Este jueves Tsipras cerrará su campaña en un acto junto a Pablo Iglesias de Podemos (España), mientras que Nueva Democracia, que reforzara su campaña en los principales centros urbanos, lo hará el miércoles en Salónica. Con un margen de entre el 10% y el 20% de indecisos mucho parece estar en juego aún en continente europeo.

Lucas Villasenin – @villaseninl

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