Mundo Gremial

7 octubre, 2014

¿Qué está pasando en el Banco Central de la República Argentina?

Por Matías Rey y Fernando Verón. No solo se fue el presidente Juan Carlos Fábrega. Las y los trabajadores están haciendo lío.

Por Fernando Verón y Matías Rey*. Durante las últimas semanas, mucho se ha hablado desde los medios masivos de comunicación sobre los conflictos y supuestas internas entre la conducción del Ministerio de Economía de la Nación, encabezada por Axel Kicillof, y la conducción del Banco Central, encabezada hasta el día miércoles pasado por Juan Carlos Fábrega. En este contexto, lo increíble es que desde ningún medio masivo de comunicación (oficialista u opositor) nada, o muy poco, se ha dicho sobre el conflicto sindical que están impulsando los trabajadores y trabajadoras del Banco Central contra las autoridades de la institución, hace por lo menos un mes.

En relación a esto, resulta evidente que algunos intereses contrapuestos entre las grandes corporaciones mediáticas y el gobierno nacional no han pesado lo suficiente para que los medios de comunicación hegemónicos hagan su parte en la tarea de visibilizar una lucha que a esta altura ya puede catalogarse como “histórica” para el conjunto del gremio de los trabajadores Bancarios. Ahora bien, ¿En qué consiste este conflicto?

Resulta que desde hace 8 años, la representación gremial de los trabajadores y las autoridades del banco venían cerrando un acuerdo “post-paritario” a través de la implementación de 3 ítems no convencionales (por comida, antigüedad y por función jerárquica) que actuaba, en primer término, como un instrumento de coparticipación de los laburantes en las ganancias extraordinarias y exorbitantes de la institución (recordemos que tan solo en el año 2013 el BCRA obtuvo ganancias por alrededor de $80.000 Millones) y en segundo término  -y ante el cambio de la coyuntura económica de los últimos años-, como un instrumento compensatorio de los altos niveles de inflación (por arriba de los 20 puntos porcentuales anuales) y del mal llamado impuesto a las ganancias (un gravamen que se aplica a nivel nacional para todos los trabajadores que alcancen una remuneración bruta de $15.000 en adelante).

Este instrumento de “coparticipación” y “compensatorio” ha revestido para los trabajadores y trabajadoras del BCRA el carácter de un “derecho adquirido”, puesto que se aplicaba de manera sistemática y sin demasiado conflicto cada vez que el gremio cerraba su acuerdo paritario a nivel nacional.

Este año, producto del cambio de la coyuntura económica, de los mayores niveles de control de los acuerdos paritarios y salariales por parte del gobierno nacional, de la asunción como nueva conducción de la comisión gremial del banco de una agrupación independiente y combativa (llamada “Che, qué esperás”), de las características particulares del saliente nuevo presidente Juan Carlos Fábrega y de la nueva administración, el acuerdo no pudo cerrarse del modo esperado.

El acuerdo ofrecido por la administración del banco no llegó a cumplimentar las expectativas de los trabajadores y de su comisión gremial interna y el conflicto terminó de estallar hace un mes. En un principio empezaron con un paro de 3 horas seguido por un “ruidazo” en las instalaciones del banco. En las dos semanas sucesivas siguieron paros de 24 y 48 horas. La última semana se votó en asamblea un paro de 72 horas.

Semejante presión de los laburantes, junto con algunos conflictos evidentes entre algunos sectores del gobierno nacional, terminaron por definir la renuncia de Fábrega al frente de la institución. A pesar de esto, en una asamblea masiva del pasado jueves 2 de octubre, los trabajadores decidieron continuar con un nuevo paro de 72 horas que sumadas a las anteriores medidas de fuerza de la semana dejaba sin funcionamiento a la principal institución financiera del país por un período de casi siete días corridos, a pesar del pedido de “tregua” del nuevo presidente Alejandro Vanoli.

Incluso en la asamblea del viernes 8 se votó seguir con la medida de fuerza hasta este martes 7 de octubre a las 9.45, a pesar de que en la misma estuvieron presentes el presidente entrante y casi la totalidad de funcionarios y empleados jerárquicos del banco. Finalmente, en el lunes 6 de Octubre los trabajadores votaron en asamblea parar el banco otras 48 horas, a la espera de novedades.

Es importante reflexionar y problematizar por qué ningún medio masivo de comunicación tomó en cuenta este hecho tras la renuncia de Fábrega y por qué, incluso, no se reflejó la tremenda lucha que los laburantes vienen realizando hace un mes por la defensa de sus derechos adquiridos y por otros puntos que de palabra ya estaban negociados con el anterior presidente (pase paulatino a planta de trabajadores tercerizados, aumento del monto de los créditos y subsidios a empleados de la institución y cobertura parcial a la pre-paga de los jubilados del banco). ¿Será acaso, que las grandes corporaciones económicas, mediáticas, y políticas esconden sus diferencias cuando se trata de visibilizar la defensa de los derechos de los laburantes?

En un contexto en que en la seccional Buenos Aires del sindicato se viene expresando una oposición política antiburocrática a la conducción del mismo, en las gremiales de algunos bancos de relevancia estratégica (hace 9 años en el Banco Provincia y recientemente en el Banco Ciudad y en el Banco Central) nos parece fundamental apoyar activamente la lucha de los trabajadores del BCRA con la perspectiva política y gremial de aglutinar una oposición antiburocrática, democrática y combativa en la seccional Buenos Aires, que sirva como elemento aglutinador de las diferentes experiencias de lucha que se vienen sucediendo en el gremio.

El cambio de coyuntura económica y política y la derechización del escenario político a nivel nacional, nos exigen actuar sin ningún tipo de mezquindad ni sectarimo político, teniendo como perspectiva la unidad de acción entre los trabajadores y trabajadoras para enfrentar y resistir los embates que vengan desde el poder político y económico.

 

* Delegado general de la comisión gremial interna del Banco Provincia, seccional Buenos Aires y delegado general de la comisión gremial interna del Banco Ciudad, respectivamente.

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