Mundo Gremial

12 agosto, 2014

“La situación no amerita cierres de empresas y despidos de trabajadores”

El integrante del Taller de Estudios Laborales (TEL), Daniel Ximénez, dialogó con el programa radial Llevalopuesto respecto a las suspensiones y despidos que se están llevando adelante en distintos sectores, sumado al cierre de algunas empresas.

El integrante del Taller de Estudios Laborales (TEL), Daniel Ximénez, dialogó con el programa radial Llevalopuesto respecto a las suspensiones y despidos que se están llevando adelante en distintos sectores, sumado al cierre de algunas empresas.

“En general las crisis son momentos donde las contradicciones normales del sistema se agudizan. Son oportunidades también para muchos aprovechar esas crisis a favor de sus objetivos”, comenzó explicando Ximénez. Acto seguido dejó en claro que “no nos parece que estemos ante una crisis tal que explique procesos de cierres y despidos masivos de trabajadores. Nos parece que ni siquiera están justificadas las suspensiones masivas a nivel general”.

El miembro del TEL reconoció la existencia de “algunos problemas en la economía” que “vienen arrastrándose” pero aun así insistió en que “la situación no amerita cierre de empresas y despidos de trabajadores”.

Haciendo un análisis general, el entrevistado repasó que las empresas que están llevando adelante estas medidas son en su mayoría multinacionales “que han hecho grandes ganancias en los últimos años y que en estos momentos no atraviesan una situación problemática a nivel general”.

En lo que respecta a la industria automotriz Ximénez resaltó que “en este momento está con menos producción pero es porque ha habido algunos reacomodamientos. Hoy la industria automotriz no es una industria que se pueda pensar en términos de países. Está globalizada y distribuye su producción en todo el mundo. Está permanentemente moviéndose, cambiando de mercado, dejando producción donde le conviene más, buscando insumos donde varían los precios”.

Esto se explica porque “es un objetivo que se propuso el capital hace algunos años”. La posibilidad de “tener una gran adaptabilidad a los cambios y a la búsqueda de oportunidades. Entonces bajó un poco la producción de las automotrices por la situación en Brasil, bajo un poco la compra acá, pero eso no justifica estar hablando de suspensiones masivas”.

Por otra parte el miembro del TEL repasó algunas de las estrategias que utilizan las empresas en estos contextos de crisis para sacar algún tipo de beneficio. “Un aprovechamiento típico de época crisis es despedir personal para seguir produciendo igual con menos gente”, sostuvo. De esta manera se busca que los trabajadores “acepten peores condiciones de trabajo, trabajar más intensamente y hacer que trabajen por lo que hacían los despedidos”. “Ese es el caso de Donnelley”, explicó.

También se refirió al caso de la empresa Paty que decidió trasladar su planta a Santa Fe. Ahí la intencionalidad estuvo en “trasladar una planta donde se había conseguido organización y una numerosa cantidad de conquistas (ganaban más de lo que pautaba el convenio del sector). Ellos tenían el objetivo de trasladar la fábrica a donde no exista nada de eso”.

Para Ximénez “la demostración más clara” de eso es que la empresa afirmó que le ofrecía a todos los trabajadores trasladarse a la planta de Santa Fe y eso “es una mentira, todos han sido despedidos y se les ha impedido trasladarse. Sabemos que trabajadores del sector de mantenimiento han pedido trasladarse y se lo han negado”.

Por otra parte, consultado sobre el rol que le compete al Estado en todo esto el entrevistado afirmó que “podría y debería intervenir de una forma mucho más activa que lo que lo está haciendo. Además hay leyes que prevén las situaciones de crisis, cómo se debe manejar el tema de los despidos y demás. Justamente para evitar abusos. El Estado debería hacer que se apliquen esas leyes”.

Además habría que analizar cada caso y evaluar “si no es algo coyuntural” ya que una empresa “que ganó durante diez años, en dos meses que tiene problemas suspende o despide”.

También hizo referencia a la violación de los derechos sindicales y laborales que se han dado en este contexto. En Lear “despidieron a toda la comisión interna lo cual está absolutamente prohibido por la ley. Hay decisiones judiciales y el propio Ministerio ha instado a que reincorporen a esos delegados y la empresa no lo hace. Se ríe de las leyes argentinas”. En esos casos el Estado “está teniendo un papel por lo menos pasivo”.

Finalmente Ximénez lamentó que en algunos casos “esta ofensiva que estamos viendo sobre el empleo y los derechos de los trabajadores ha sido alentado desde el Poder Ejecutivo”. Particularmente mediante discursos de la presidenta “se desalentó el reclamo, se desalentaron varios conflictos, se desalentaron las formas de lucha y se fue creando todo un ambiente político que permite a las empresas avanzar y justifica la represión”.

 

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