Derechos Humanos

6 junio, 2014

Tigre: Barrios privados contra la memoria

Un proyecto inmobiliario del partido de Tigre pretende avanzar sobre terrenos que familiares de desaparecidos y pueblos originarios reclaman se proteja como espacio de la memoria. El caso Ana María Martínez, última secuestrada y asesinada por la dictadura y los intereses de EIDICO, empresa inmobiliaria vinculada a Sergio Massa.

Un proyecto inmobiliario del partido de Tigre pretende avanzar sobre terrenos que familiares de desaparecidos y pueblos originarios reclaman se proteja como espacio de la memoria. El caso Ana María Martínez, última secuestrada y asesinada por la dictadura y los intereses de EIDICO, empresa inmobiliaria vinculada a Sergio Massa.

El cuerpo de Ana María Martínez, militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), antecesor del MAS, fue encontrado en las tierras hoy conocidas como Punta Querandí, partido de Tigre, el 12 de febrero de 1982, acribillado con 12 balazos. Ana María fue secuestrada el 4 de febrero de ese mismo año en la puerta de su casa, en la localidad de Villa de Mayo. Al momento de su desaparición se encontraba embarazada de pocos meses.

La historia del asesinato de esta militante socialista, que es considerado el último secuestro seguido de muerte de la infame dictadura militar instaurada en 1976, fue rescatada por el Movimiento en Defensa de la Pacha-Punta Querandí, que venía realizando un acampe en esos mismos terrenos desde hace 5 años para evitar que la empresa inmobiliaria EIDICO avance sobre un espacio que consideran público, educativo, arqueológico y sagrado por pueblos originarios de la zona, luego de que se constatara el descubrimiento de restos arqueológicos indígenas de mil años de antigüedad.

En 2013 el Movimiento en Defensa de la Pacha tomó contacto con familiares de Ana María Martínez y se conformó la “Comisión de Familiares, Amigos y Compañeros de Ana María Martínez”, que a principios de febrero de este año presentó ante el Consejo Deliberante de Tigre un proyecto de ley para que la intersección de las calle Brasil y el Canal Villanueva, en la localidad de Dique Luján, sea declarado de “Interés municipal” y como “Espacio de la memoria” por ser el “lugar donde fuere hallado el cuerpo de Ana María Martínez, una de las últimas personas secuestradas y asesinadas durante la última dictadura militar, sitio donde se colocará una placa recordatoria, en reclamo por Memoria, Verdad y Justicia”.

El pasado 8 de marzo, Día internacional de la Mujer, la Comisión, con el apoyo de diversas organizaciones sociales, sindicales y políticas, realizó un homenaje a la memoria de Ana María y descubrió una placa en el predio. La causa judicial que investiga el asesinato de Ana María Martínez, que permanece irresuelto, fue reabierta en los últimos años y el representante de la familia es el periodista y abogado Pablo Llonto.

Pero a cuatro meses de haber sido presentado el proyecto al Consejo Deliberante de Tigre, los familiares de Ana María constatan que no parece haber mayor interés de los legisladores del Frente Renovador (FR) en que avance su sanción. Carmen Metrovich, cuñada de Ana María, afirma: “Ni siquiera habían leído el proyecto, nos hicieron preguntas sobre temas que estaban explicados ahí”. Los concejales del Frente para la Victoria (FPV) comprometieron su apoyo, pero los representantes del FR, de amplia mayoría, parecen querer negar las evidencias históricas. Señala Metrovich que incluso “la concejal Verónica Camaño, que es hija de desaparecidos, nos dijo que no seamos egoístas, que ya tenemos un espacio de la memoria en Tigre, que podemos poner la placa de Ana María ahí”, en referencia al pequeño espacio que el municipio finalmente se dignó a reconocer en el lugar que ocupaba el astillero Astarsa, del que desaparecieron 11 trabajadores, sobre el que también avanzó Venice, otro de los proyectos inmobiliarios “orgullo” de Tigre, un costosísimo barrio privado recientemente construido.

Uno de los concejales del FPV, Federico Ugo, completa la denuncia señalando: “El municipio de Tigre tiene un claro interés económico sobre esas tierras, que resultan un pulmón de espacio público completamente rodeado de barrios privados. La empresa EIDICO está interesada en avanzar sobre Punta Querandí para expandir el ‘Complejo Villa Nueva’ y tiene comprobadas relaciones con Sergio Massa. Por eso hoy sus concejales no tienen la orden de reconocer el espacio, ni tratar seriamente el tema”. El Complejo Villa Nueva, de la empresa EIDICO, está formado por 11 countries náuticos y ocupa nada menos que 850 hectáreas de terrenos en el Municipio de Tigre.

 

 

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