Ambiente y Hábitat

7 octubre, 2021

Reforma energética en México: AMLO propone estatizar el litio

El gobierno de López Obrador avanza con una propuesta para que además el Estado tenga participación mayoritaria en la producción energética del país. Los peligros y desafíos de un mineral estratégico para la transición energética y la lucha contra el cambio climático.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, informó que envió ayer a la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma constitucional que plantea que el Estado, a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pase a tener el 54% del mercado nacional mientras que el 46% quedaría en empresas privadas. Y a la vez, se propone que sean estatizadas todas las concesiones para la explotación del litio.

“La explotación del litio sólo va a poder hacerlo la nación. Es decir, el litio que hay en el subsuelo, todo el mineral del litio que hay en el subsuelo de la patria, de nuestro territorio, es de los mexicanos, de nuestra nación”, enfatizó el mandatario federal al respecto.

“No vamos a permitir que saqueen y que se lleven el litio que es de los mexicanos, y no solo, repito, de nuestra generación, es de los que vienen detrás de nosotros”, añadió.

A su vez, señaló que la idea de que el Estado tenga una participación mayoritaria en el sector energético obedece a que «se garantice la energía eléctrica a precios justos para todos los mexicanos, que no haya aumentos por encima de la inflación como es nuestro compromiso, que no suceda lo de antes que aumentaba constantemente el precio de la luz, de las gasolinas, del diésel, del gas.”

Con este proyecto el mandatario busca revertir la reforma energética de su antecesor, Enrique Peña Nieto (2012-2018), que abrió el sector a las empresas privadas.

En un comunicado de Greenpeace México destacó por un lado, “el hecho de que devuelve a la Nación la potestad de los recursos naturales (en este caso se centra sobre todo en el litio) lo cual se había modificado con la reforma del 2013 (en referencia a la reforma de Peña Nieto)». Por otro lado, la organización señaló que al otorgar al Estado la exclusividad se cancelaría la posibilidad de desarrollar proyectos de generación comunitaria de energía.

El nuevo oro blanco del siglo XXI

“Nadie dice nada del litio, pero se trata de un mineral estratégico, sin ese mineral en manos de la nación no podríamos desarrollarnos, y esto tiene que ver con las nuevas generaciones», sostuvo López Obrador al presentar su reforma energética.

Actualmente en México existen 36 proyectos mineros de capital extranjero destinados a la extracción de litio, los mismos son controlados por 10 empresas. 

Argentina junto con Bolivia y Chile forman el triángulo del litio, la segunda reserva mundial (70%). Este mineral hace tiempo se volvió clave en la transición energética necesaria para reemplazar las energías fósiles -como el petróleo, que además está en vías de agotarse- y combatir el cambio climático global.

Pero en esta búsqueda de energías limpias, son muchas las voces que ya advierten que habrá que luchar también para que los países desarrollados no aseguren su propia supervivencia a costa de destruir regiones en el tercer mundo. 

En este sentido, ya está sucediendo que los países del primer mundo aseguran su propia supervivencia a costa de los salares y la biodiversidad de regiones del tercer mundo. Es decir, externalizan impactos socioambientales para mantener los elevados niveles de consumo que mantienen en sus sociedades.

A su vez, en marzo de este año, el periodista inglés Matt Kennard, tras acceder a documentos desclasificados de la Foreign Office, dejó expuesto el apoyo y la injerencia británica en el golpe de Estado a Evo Morales del 2019. Cómo ya se sabía, la mira estaba puesta en el litio. En este caso para que se abrieran los yacimientos del metal a las empresas del Reino Unido.

«Litio para hoy, hambre para mañana»

Argentina se ubica en la cuarta posición en la producción mundial de litio, solo por detrás de Australia, Chile y China. Los trabajos de explotación se concentran en la Puna, distribuidos en salares ubicados en Salta, Jujuy y Catamarca, y están en manos de capitales australianos, canadienses, chinos y japoneses.

La extracción minera de litio requiere perforar profundamente en el salar para llegar hasta la salmuera (agua saturada de sal) que contiene el mineral que alimenta celulares, computadoras y autos eléctricos.

El agua salada se bombea a unas enormes piscinas en la superficie y se deja evaporar durante meses, resultando en una solución rica en litio.

Su producción consume una enorme cantidad de agua en los territorios de las comunidades de los pueblos originarios. Para producir una tonelada de carbonato de litio se evapora aproximadamente medio millón de litros de salmuera y se usan 30.000 litros de agua dulce.

Entre los impactos socioambientales, esta actividad, en líneas generales, hace uso de químicos tóxicos, provoca la salinización del suelo y del agua, contamina el aire, lo que se traduce en la pérdida de biodiversidad y sobre todo en el desequilibrio del sistema hidrológico de la región.

Las empresas se instalan sin el consentimiento de las comunidades y los proyectos que existen ya se aprobaron sin regulación o estudio de impacto ambiental. Las comunidades buscan que se aplique el convenio 169 de la OIT, para que haya consulta previa, libre e informada. En el caso de la cuenca de Salinas grandes, sus 33 comunidades incluso tienen un protocolo llamado Kachi Yupi que estipula cómo llevar a cabo esta consulta. Pero hasta el momento no se respetó este derecho de los pueblos originarios.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas