Batalla de Ideas

7 octubre, 2021

El cura del pueblo y los problemas irresueltos de vivienda y trabajo

El padre Carlos Mugica, peronista y teólogo de la liberación nació un día como hoy. Fue asesinado por la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) en 1974. Décadas después de su labor con los sectores más postergados, muchas de las desigualdades que intentó revertir siguen sin resolverse.

Carlos Mugica nació el 7 de octubre de 1930, muy cerca de la villa de Retiro en la Ciudad de Buenos Aires, pero en un ambiente muy diferente. Hijo de una familia acomodada -su padre fue diputado y ministro, su madre era terrateniente-, realizó sus estudios en el Nacional Buenos Aires y luego se dedicó brevemente a estudiar Derecho. Sin embargo a los 21 años abandonó la carrera para iniciarse en el seminario con el objetivo de ordenarse sacerdote.

En la década de 1960 se convirtió en asesor de la Junta Estudiantil Católica. En esa organización participaban los futuros fundadores de la organización Montoneros.

La enorme conflictividad social de la Argentina de aquellos años, la proscripción del peronismo, el Concilio Vaticano II que reformó la Iglesia Católica y la Conferencia de Medellín que adaptó esos postulados a América Latina, llevó a  Mugica a adoptar una participación más activa y un involucramiento social más profundo.

En 1968 pasó a formar parte del Equipo Pastoral para Villas de Emergencia que lo terminó llevando a trabajar en la Villa 31 de Retiro donde aún hoy es recordado y homenajeado.

Adoptó la opción preferencial por los pobres dentro de la institución eclesiástica y se convirtió en uno de los partidarios de la Teología de la Liberación. La corriente dentro de la Iglesia que apoyaba los procesos de lucha por la liberación nacional y social de los países del Tercer Mundo.

Fue ese compromiso el que llevó a que, el 11 de mayo de 1974, cuando salía de dar misa en el barrio porteño de Villa Luro, fuera asesinado por miembros de la triple A.

La vivienda del pueblo: una asignatura pendiente

En este nuevo aniversario de su nacimiento, el Equipo de Curas de Villas y Barrios Populares de Provincia y Ciudad de Buenos Aires, emitieron un comunicado en el que remarcan que “los dramas irresueltos de la vivienda y el trabajo representan hoy un grito estremecedor y creciente”. 

A su vez, sostienen que “cada día los alquileres tienen requisitos inalcanzables para más gente. Comprar un terreno o una vivienda representa una empresa absolutamente desproporcionada para el sueldo promedio de un obrero, y estamos hablando de alguien que tiene un trabajo formal, pero se cuentan de a millones las argentinas y argentinos que no lo tienen”.

El comunicado hace mención al desalojo ocurrido unos días atrás en el barrio que hoy lleva su nombre: “El desalojo en la villa 31 mostró al país una escena cruel: una nena llorando porque le rompieron el inodoro. Lo concreto de ese llanto permitió al país entrever algo del dramatismo de la vida de los pobres”. Y remarcan que es lamentable que no haya más fallos que obliguen a cumplir el derecho a la vivienda digna consignado en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, en lugar de fallos judiciales que sigan ordenando desalojos. 

Los curas villeros sostienen que si la gente vive en una villa o asentamiento no es por gusto sino porque no existen otras opciones. “¿Qué harías vos si no pudieras pagar un alquiler y te estuvieras quedando en la calle con tus hijos? Los gobiernos son crueles cuando no escuchan la necesidad, y solo defienden los helados intereses del poder.” sentencia el comunicado. 

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Batalla de Ideas