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4 octubre, 2021

ESI: muchas puertas de entrada a una vida libre e igualitaria

Se cumplen 15 años de la sanción de la Ley 26150, más conocida como la ley de Educación Sexual Integral. Sigue siendo una deuda pendiente su real implementación.

Naara Maddonni* y Brisa Libertad**

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El Artículo 1 de la Ley 26.150, sancionada el 4 de octubre de 2006, sostiene que “todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”.

Ahora bien, ¿todes les educandos de gestión estatal y privada están recibiendo Educación Sexual Integral que articule aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos? La respuesta, definitivamente, es no. 

Según una encuesta realizada por el propio Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, coordinada entre el Ministerio de Educación y el Plan Operativo para la ESI 2018/2019, los temas más trabajados en las aulas son los “Métodos anticonceptivos” y “Prevención de ITS”,  mientras que “Perspectivas sobre el aborto” es el que menos se aborda. 

A esto se le suman los datos recientemente relevados en el marco del proyecto #EsConESI en el informe “Hacia una Educación Sexual Integral, efectiva y no adultocéntrica”, donde se evidenció que sólo el 20,21% de los jóvenes y adolescentes que participaron del relevamiento federal consideran que la ESI se aplica de manera integral. 

En los últimos años, la ESI fue eje de múltiples debates al calor del debate de la Interrupción Voluntaria del Embarazo y del avance de sectores conservadores en la política de la Ciudad de Buenos Aires. Les mismes que ponen trabas religiosas, éticas y políticas para la implementación en las escuelas son les que al momento de hablar en el Congreso sostenían que “el aborto hay que combatirlo con educación sexual”.  

Cuando vemos que muches de les diputades nacionales que exclamaron estos dichos pertenecen al espacio político que gobierna la Ciudad de Buenos Aires hace más de 12 años, se evidencia el acto de hipocresía. Ya que este mismo gobierno creó una Coordinación de ESI que se sostiene gracias a la convicción de sus escasos 3 trabajadores, sin presupuesto ni infraestructura. Difícil creer que esta ley es una prioridad para el gobierno porteño, cuando esa es la jerarquía que le otorgan.

En las escuelas, la ESI se sostiene gracias al compromiso de estudiantes, docentes y redes que con mucho esfuerzo y convicción generan contenidos, herramientas y dispositivos que trascienden el saber poner un forro en un pene. Porque de vulvas y de otros métodos anticonceptivos, ni hablemos. 

La ESI es esto, pero también mucho más. Es tensionar nuestros mandatos y roles en la sociedad, es construir nuevas formas de ser familia, de ser la persona que cada une quiera ser, de respetar nuestros -diversos- cuerpos y los de les otres.  Es aprender a vivir en libertad, pero también en colectivo.   

Por estos motivos es una pieza clave de la educación que soñamos para la sociedad que nos merecemos, y una deuda pendiente urgente de trabajar. Tal como lo dice el hashtag elegido por la Coordinadora de Estudiantes de Base, que nuclea a los Centros de Estudiantes Secundarios de Capital Federal, lo que es necesario y aún una deuda pendiente es la #ESIparatransformar . 

Pensar hoy en la real implementación de la ESI, una consigna sostenida por amplios sectores hace años, es pensar en más presupuesto para materiales y capacitaciones, la ampliación de la oferta de cupos en los postítulos y cursos para les docentes, el acompañamiento del Estado en la transversalización y actualización de los contenidos, y pensar la escuela en su configuración espacial y curricular desde esta perspectiva. Es la construcción colectiva de nuestros futuros. 

Desde hace 15 años la ESI es un derecho para transformar la sociedad que nos merecemos.

*Presidenta del Centro de Estudiantes del Profesorado Normal 1
**Estudiante del Secundario del Mariano Acosta

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