Ambiente y Hábitat

31 agosto, 2021

Amenaza de represión y desalojo en la 21-24

Más de 200 vecines autoconvocades de la Villa 21-24 ocuparon tierras baldías que figuran como propiedad del Ferrocarril Roca en reclamo de vivienda digna. La justicia ordenó el desalojo, pero el gobierno prometió evitar la represión y convocar a una mesa de diálogo para ver como resolver la situación.

Desde la semana pasada un grupo de vecinos y vecinas de la Villa 21-24 decidieron tomar tierras abandonadas, que figuran como propiedad del Ferrocarril Roca, en búsqueda de una solución a un problema habitacional en el barrio en particular pero también en la ciudad en general.

“La mayoría que estamos acá adentro somos familias que alquilamos y no podemos pagar el alquiler o que no tenemos casa”, nos contó Eliana, una de las delegadas de la toma de unos terrenos que según ella están abandonados hace más de 20 años. “Lo único que había es basura, basura y basura, nada más”, afirmó.

El comunicado de les vecines habla de una situación desesperante por “la creciente desocupación, los salarios por debajo de la línea de la pobreza, el alto costo de los alquileres y la ausencia de una política de vivienda por parte del Estado” y menciona unos departamentos del programa Procrear a unos metros de ahí que todavía están vacíos o sin repartir.

La justicia, a través del juez Daniel Rafecas, solicitó el desalojo inminente. Sin embargo, el gobierno nacional desde el Ministerio de Seguridad propusieron una mesa de diálogo para las próximas 48 hs junto al ministerio de Transporte, el ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, el Instituto de Vivienda de la Ciudad y les delegades de la toma. Lo que se busca dedse el gobierno es que el conflicto no crezca, evitar la violencia dentro y fuera de la toma y encontrar alguna solución a la vivieda de estas familias que están reclamando. 

Si bien el terreno es del Ferrocarril y por lo tanto depende del ministerio de Transporte de Nación, no queda claro a quien corresponden las tierras, aunque les vecines buscan una solución habitacional, ahí o en otro terreno. “Si nos dan estas tierras para construir nos organizamos para armarlo entre nostoros, pero si nos reubican también estaríamos agradecidas”, nos confirma Eliana.

“No estamo de acuerdo con la toma porque lleva a vivir en más precariedad, pero si apoyamos el reclamo genuino sobre la falta de vivienda”, cuenta Natalia Molina, secretaria general de la junta vecinal de la Villa 21-24. “Las organizaciones no somos parte de la toma, pero si hay muchas compañeras de varias organizaciones ahí”, agrega Natalia que además es referenta de la Corriente Villera Independiente y asegura: “deberíamos profundizar la lucha por la urbanización. No hay proceso pensado para el barrio”.

La dirigenta territorial también recuerda que el ferrocarril propietario de esos terrenos era un tren de carga que cruzaba por el medio de la villa y hace unos días había atropellado a Sofía Luján Caballero, una niña de 15 años y que gracias a la Junta, la iglesia y las organizaciones “logramos el levantamiento de vecines para que el tren no pase más”. A partir de ese momento, estas tierras linderas de las vías pudieron ser ocupadas para este nuevo reclamo.

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