Batalla de Ideas

19 marzo, 2021

Periodismo para una transición

Este 19 de marzo Notas cumple siete años. Es una oportunidad para balancear lo hecho hasta acá, pero también para repensar nuestras prácticas ante un mundo y un país que se encuentra frente a un horizonte incierto.

Editorial

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La pandemia del coronavirus trastocó todos los planes en el mundo. Cada persona, cada familia, cada organización, cada gobierno, debió recalcular sus proyectos, sus expectativas y sus maneras de afrontar la nueva realidad. A un capitalismo global estancado desde hace más de una década se le vino a sumar encima una nueva catástrofe social y económica global.

Pero el Capital no cedió ni un ápice su voracidad, profundizando las desigualdades que su reproducción trae intrínsecamente aparejadas. El reparto global, o más bien el acaparamiento indiscriminado, de las distintas vacunas contra el Covid-19 da cuenta de ello. Tanto como el rígido control de las patentes que algunos países desarrollados defienden sin vacilaciones junto a los laboratorios privados que lucran con la salud y ponen en juego el futuro de la humanidad.

En nuestro país, nunca desacoplado de un mercado necesariamente global -mal que le pese a partidarios y detractores de esa teoría- los cuatro años de aplicación del programa neoliberal dejaron una sociedad golpeada, un campo popular fragmentado y un Estado reducido en sus capacidades para afrontar el nuevo escenario. Esto sumado a que la nueva coalición de gobierno que asumió en 2019 lo hizo con enormes contradicciones internas y, sobre todo, fuertes limitaciones para desarrollar políticas de transformación profundas. Algo que le ha valido algunos grandes aciertos pero, principalmente, gruesas falencias.

Todos estos factores configuran un tiempo histórico de transición a nivel mundial y nacional. La gran pregunta es: ¿hacia dónde?

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Desde aquel 19 de marzo de 2014, en un escenario completamente diferente al actual, el colectivo de Notas pregonó la importancia de hacer un periodismo comprometido y riguroso.

Hace tres años sosteníamos que “un periodismo que se reivindique popular debe acompañar y dialogar con los procesos de organización de la sociedad en la que está inserto. Será a través de ese intercambio como se enriquecerá la perspectiva que permitirá ir avanzando hacia la construcción de un nuevo horizonte y de una mejor herramienta comunicacional para el cambio social”.

Este ha sido un eje rector a lo largo de nuestra historia. Nacimos con una sección de Géneros cuando estas eran apenas una extravagancia de algún diario progresista. Así estuvimos desde el primer día dando lugar a la lucha de la Campaña por el Derecho al Aborto; cubriendo el primer Ni Una Menos; presentes en cada Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries.

Desde el primer momento garantizamos la visibilidad de los conflictos obreros, sean estos del sector privado, público o de la Economía Popular. Y lo hicimos independientemente de a qué patronal o gobierno fuera dirigido el reclamo.

Sostuvimos una cobertura constante de la situación del mundo y puntualmente de América Latina en años que fueron muy duros para la región. Denunciando la injerencia del imperialismo estadounidense, llamando a los Golpes de Estado por su nombre y visibilizando aquellas experiencias de sociedades y gobiernos que intentaron romper con este modelo excluyente para beneficio de una minoría.

Así nos fuimos adaptando a los cambios y transformaciones que se dieron a lo largo de estos siete años. Por eso es momento de encarar el desafío una vez más.

Contar el futuro

Los medios de comunicación siguen siendo -como lo sostuvo Lenin hace más de un siglo- un organizador colectivo, un espacio donde se plasman correlaciones de fuerza, se debaten ideas y se construyen nuevas narrativas. Es por eso que ante la incertidumbre del presente, la precarización cada vez mayor de la vida y un sistema que no ofrece alternativa, tenemos la tarea de aportar a construir una sociedad justa, igualitaria y sustentable.

Debemos asumir el compromiso de darle mayor calidad y densidad al periodismo que hacemos. Que la experiencia de la clase trabajadora, de los sectores populares y de sus organizaciones pueda irradiar en pos de habilitar otro horizonte.

Álvaro García Linera decía que, cuando estuvo en la cárcel, aprendió a “bailar con el tiempo”, sabiendo que lo que hoy puede parecer lejano, mañana puede quedar a la vuelta de la esquina. Siempre y cuando decidamos ir hacia allí.

Nadie puede prever con exactitud que pasará en los próximos años. Pero el futuro no llega, el futuro se escribe todo el tiempo en el presente. No permitamos que otros lo escriban por nosotres.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

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