El Mundo

18 octubre, 2020

¿Por qué no habrá resultados oficiales este domingo en Bolivia?

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió eliminar el polémico sistema de conteo rápido de votos para las elecciones presidenciales. De esta forma no habrá ningún resultado oficial durante la jornada.

Santiago Mayor

@SantiMayor

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El sábado por la noche se supo que las elecciones presidenciales de Bolivia de este 18 de octubre no tendrán conteo rápido de votos. Es decir que, una vez finalizada la votación habrá que esperar varias horas y hasta días para tener datos oficiales.

Inicialmente el Tribunal Supremo Electoral (TSE) había decidido eliminar la publicación de actas online a medida que se iba difundiendo el conteo preliminar. Esto provocó el cuestionamiento del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Evo Morales y que lleva como candidato a presidente a Luis Arce.

Es que el TSE daría a conocer un resultado sin una sola prueba que pudiera verificar su legitimidad. Ahora, en vez de corregir eso, directamente decidió eliminar la modalidad.

Cómo señaló la periodista Alejandra Loucau “en 2019, gracias al análisis de archivos-actas de votos que se publicaron paralelamente a los resultados provisorios, se pudo determinar que el anuncio de la OEA sobre un cambio de tendencia «inexplicable» [que sustentó el relato de «fraude»] en el conteo electoral era falso”.

Paradójicamente, este repentino cambio en los procedimientos fue avalado por las misiones de observación electoral oficiales de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE) y el Centro Carter, entre otras.

Por su parte, las principales fuerzas políticas también se pronunciaron. El ex mandatario depuesto por el golpe de Estado de 2019, aseguró que no se atendieron las observaciones que hicieron desde su partido y que “esta decisión de última hora despierta dudas sobre sus intenciones”. Asimismo, el bloque de senadores y senadoras del MAS emitió un comunicado en el que exige al TSE que “transparente las razones” de su decisión.

La Alianza Creemos, que postula a Fernando Camacho (quien ingresó al palacio presidencial con una biblia el día del golpe de Estado a Evo), también criticó la medida porque “vulnera irremediablemente el principio rector de transparencia y publicidad” de los comicios.

Finalmente, Comunidad Ciudadana que postula a Carlos Mesa (el único candidato con chances de llegar a un ballotage contra el MAS), lamentó “las circunstancias que llevaron” a anular el conteo rápido pero la avaló. “Entendemos las razones por las que tomó esta decisión optando por la fiabilidad, certeza y seguridad de los resultados oficiales”.

El polémico presidente del TSE

El presidente del TSE se llama Salvador Romero y es un funcionario con amplia trayectoria en Bolivia y América Latina. En 2003 ya había ocupado un cargo similar cuando Carlos Mesa -hoy uno de los contendientes y en aquel momento presidente- lo nombró al frente de la Corte Electoral. 

Sin embargo, cables de Wikileaks revelaron que era informante de Philip Goldberg, ex embajador de EE.UU. en Bolivia (2006-2008) que fue expulsado por Evo Morales. Además, tiene un estrecho vínculo con el Departamento de Estado y con la Agencia de Estado Unidos para el desarrollo Internacional (USAID), también expulsada del país durante los gobiernos del MAS.

Otro dato sobre sus vínculos con la Casa Blanca datan de su estadía en Honduras tras el golpe de Estado avalada por Washington contra Manuel Zelaya en 2009. Romero fue enviado a ese país donde se desempeñó como director del Instituto Nacional Demócrata (NDI) entre el 2011 y 2014.

Creado en 1983 como una Organización No Gubernamental para “apoyar la democracia”, el NDI es financiado por la Fundación Nacional para la Democracia (NED), que depende de la USAID. 

Estos organismos apoyaron logística y financieramente a los golpistas en Honduras y a la entonces oposición en Bolivia dando “aval democrático” a sus acciones de desestabilización.

El control militar de las actas y el temor al fraude

Además de estos antecedentes, la decisión de eliminar el conteo rápido por parte del TSE se inscribe en un escenario de fuerte incertidumbre y tensión respecto a los comicios. El gobierno de facto de Jeanine Añez ha marcado durante las últimas semanas que no permitirá un triunfo del MAS que encabeza cómodamente las encuestas. 

Entre los aspectos cuestionables de la organización de la elección está el hecho de que serán las Fuerzas Armadas quienes controlen las actas de votación. Es decir, los mismos militares que, hace apenas un año, derrocaron a Morales.

Asimismo, a pesar del anuncio de que se abrirían más centros de votación para garantizar el distanciamiento social por coronavirus, se han visto largas colas durante la jornada. Principalmente en aquellos distritos donde el MAS tiene mayores apoyos.

A esto se suma la agresión que sufrió la delegación de observadores del Congreso argentino el sábado. El diputado Federico Fagioli fue retenido por la fuerza y un funcionario de la embajada fue violentamente agredido por lo cual terminó internado.

Todos estos factores constituyen un escenario de escasa transparencia y de incertidumbre respecto al devenir de la votación.

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