Derechos Humanos

19 julio, 2020

La Masacre de Napalpí y el proceso de violencia y discriminación al pueblo Qom en Chaco

Hoy se cumplen 96 años de uno de los acontecimientos más violentos de nuestra historia, pero también más oculto. El 19 de julio de 1924 cientos de indígenas pertenecientes a los pueblos Qom y Moqoit fueron masacrados por la policía de la provincia. Desde Notas queremos visibilizar este día mostrando cómo sigue operando la violencia y estigmatización sobre los pueblos originarios en Chaco.

Florencia Trentini

@ositewok

COMPARTIR AHORA

19 de julio de 1924. Matanza de cientos de indígenas qom y moqoit (conocidos como mocoví) por parte de la policía de la provincia y estancieros en la Colonia Aborigen Napalpí. Este espacio funcionaba como “reducción”, uno de los dispositivos para “integrar” a los indígenas a la civilización, una de las formas de disciplinamiento y control impuestas por el Estado una vez terminadas las llamadas “conquistas” de los territorios indígenas.

La masacre fue la respuesta del poder represivo a la resistencia indígena, una protesta en reclamo a las condiciones de vida y a la explotación laboral que sufrían dentro de la reserva. No hubo negociación, sino represión, una metodología que continúa hasta nuestros días para responder a los reclamos de los pueblos indígenas por derechos.

Los relatos que distintos historiadores recopilaron sobre aquel evento “olvidado” de nuestra historia cuentan que se los degollaba con machetes y hachas. Se los persiguió por el monte durante días, violando mujeres, asesinando niños y niñas, abuelos y abuelas. Se considera una de las mayores masacres de nuestro país durante el Siglo XX, pero como acontecimientos fue “olvidada” por nuestra historia “oficial”.

No se enseñó en las escuelas, no se escribió en los manuales, porque el silencio fue otra forma de violencia impuesta sobre los pueblos indígenas, menos obvia, más sutil, pero no por eso menos devastadora. Hoy Napalpí se llama Colonia Aborigen, porque esa también es una forma de negación y un intento de olvido, pero las comunidades siguen peleando para que el lugar vuelva a llamarse como entonces, porque ese también es una forma de reconocimiento y visibilización de un pasado que tenemos que recordar, para no volver a repetir.

Recién en 2004, 80 años después, se inició una demanda civil contra el Estado Nacional por Genocidio. En 2014 se inició una investigación por delitos de lesa humanidad y se solicitó la apertura de un juicio por la verdad, dado que todos los culpables ya están muertos. En 2008 el gobierno de Chaco pidió perdón públicamente por la matanza y este año como parte de la reparación histórica construyó un monumento que busca homenajear y mantener viva la memoria de la comunidad, sin embargo aquel crimen aún permanece impune.

Ayer y hoy, el mismo proceso de violencia y exclusión

En los últimos meses Chaco fue tristemente célebre por ser junto al AMBA una de las zonas de expansión del coronavirus. En ese marco la discriminación “al indio” se resignificó, porque ahora era también el culpable de los contagios.

En ese contexto hostil se pudo ver en cámara como opera la violencia policial sobre la población indígena en Chaco. El 10 de mayo durante la madrugada en la Ciudad de Fontana, la policía ingresó por la fuerza a la casa de una familia qom y se llevaron detenidos a cuatro jóvenes, incluida una menor de edad.

Al ser puestos en libertad denunciaron abusos sexuales, golpes y torturas dentro de la comisaría. No hubo negación posible, porque las imágenes fueron grabadas por un celular y rápidamente se viralizaron generando el repudio de varias organizaciones de Derechos Humanos, obligando a la provincia a hacer algo al respecto. Lo interesante a destacar es que el allanamiento violento fue la respuesta de la policía a los reclamos de la comunidad qom que se manifestó frente a la comisaría por los maltratos y la discriminación constante que sufren en el barrio. Nuevamente a la protesta, represión.  

Otros momentos donde la discriminación y estigmatización al Pueblo Qom se corporizaron en hechos violentos en la provincia y cobraron cierta visibilidad pública fueron:

5 de enero de 2013. Durante la tradicional Fiesta del Río en la localidad de Villa Río Bermejito asesinaron a golpes a Imer Flores de tan solo 12 años. Tres hermanos criollos que sumaban más de 40 denuncias por violencia en la zona lo mataron en lo que fue catalogado un «crimen de odio» por ser qom. 

22 de mayo de 2013. Integrantes del Pueblo Qom reclamaban en la ruta por alimentos en la localidad de Castelli y la policía los desalojó violentamente. El saldo fue la muerte de Florentín Díaz. Los medios locales lo presentaron como un simple accidente de tránsito, negando la represión policial.

7 de enero 2014. Fuerte represión policial cuando integrantes de comunidades del Pueblo Qom de Chaco llevaban adelante un corte de ruta para exigir recursos adeudados por el Instituto Provincial de Desarrollo Urbano. Durante el hecho el subcomisario les grito «indios de mierda, hay que llevarlos a todos al matadero, para que desaparezcan del todo».

Agosto de 2018. En la localidad de Sáenz Peña la policía reprimió a un grupo que pedía alimentos frente a un supermercado local. Ismael Ramírez de 13 años terminó muerto.

Estas son solo algunas de las muchas formas de violencia que el pueblo qom sigue viviendo día a día en la provincia del Chaco, un lugar donde el entramado entre el poder político y los terratenientes privados no es algo del pasado, tampoco la estigmatización, el racismo y la violencia hacia los pueblos originarios. Pueden haber pasado 96 años de Napalpí, pero el sistema que justificó y posteriormente ocultó la masacre continua operando.

Los discursos del malón peligroso pueden parecer muy distintos a los del contagio del coronavirus, pero ambos construyen y sostienen un sentido común que habilita y legitima el accionar policial que es la forma directa de violencia, pero que no sería posible sin la violencia simbólica y cultura que existe desde mucho antes que la masacre de Napalpí.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas