Educación y Ciencia

25 junio, 2020

La red FASTA y la batalla por la ESI

Durante los últimos días de multiplicaron por las redes diversos testimonios sobre discriminación, castigos físicos e inclusos de acoso sexual que involucran a los miembros de la red educativa FASTA.

Andrés Doudchitzky*

COMPARTIR AHORA

El 1 de junio la periodista Mariana Carbajal publicó en Página 12 una profunda investigación sobre la red educativa FASTA. No fue la primera vez que en los medios se echa luz sobre la Fraternidad de Amigos de Santo Tomás de Aquino, pero esta tuvo como distintivo la centralidad de la voz de los protagonistas. La investigación inició al conocerse los testimonios que alumnes y exalumnes publicaron en el perfil de Instagram @testimoniosa, en los que relatan contenidos educativos conservadores, castigos físicos, casos de discriminación institucional por motivos de orientación sexual, e incluso situaciones de acoso sexual que involucran a altos directivos de la red educativa.

 En estas dos semanas los testimonios se multiplicaron en las cuentas de Instagram de siete de las dieciocho provincias en las cuales dicha Fraternidad gestiona institutos educativos caracterizados por su conservadurismo católico. Los colegios son complementados por RUCA, una milicia extracurricular donde priman los contenidos religiosos y abundan las golpizas, humillaciones públicas y la exposición al frío. 

¿Cómo procedía una compleja red de complicidad entre docentes, familias, autoridades educativas y eclesiásticas a lo largo y ancho del país?¿Qué daño hacen a la construcción de una sociedad democrática? 

Masculine Mandate

“Mis compañeros me dijeron que creían que yo era el negro que los iba a hacer cagar a todos, pero no, para ellos era el negro, gordo y puto. Me hostigaban, se burlaban de mi voz, me inventaban romances con mis compañeros, me bajaban los pantalones y me tocaban las partes íntimas, para ellos ser afeminado era algo atroz». La institución actuaba como cómplice de la situación. «Me obligaban a sentarme con el que más bullying me hacía. Me dijeron que era un desafío personal para estar más cerca de Dios”.

La afirmación de un modelo de masculinidad es uno de los objetivos centrales de FASTA, tal como se puede ver en los manuales que difunden a todos sus colegios. En ellos afirman: “¿Cómo es el varon feminoide? Subordina las razones a los afectos, inseguro en la toma de decisiones, muy preocupado por su apariencia estética”. 

Son muchas las diferencias entre la Iglesia Católica en la que se inscribe FASTA y otras iglesias religiosas, pero las similitudes abundan en sus discursos basados en la noción de familia. Organizaciones sostenidas en los mismos ideales han alcanzado roles de gobierno en la región recientemente, como se puede ver en el gobierno de Bolsonaro.

El concepto de “mandato masculino” tiene dos orígenes. Rita Segato lo acuñó de forma crítica, señalando el tejido educativo, religioso y militar que forma una masculinidad para la guerra. El autor de la versión inglesa, masculine mandate, es Richard Phillips, un ex militar hoy pastor presbiteriano, que promueve educar hombres llamados a “dirigir, amar a sus esposas y disciplinar a sus hijos”. 

En consonancia en nuestro país también existieron convenios entre las fuerzas de seguridad y entidades eclesiásticas; entre ellos, el Convenio de Colaboración Institucional entre el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y la Universidad de FASTA, decretado por el exgobernador y actual canciller Felipe Solá.

Educación para el amor

Los manuales elaborados por la red educativa incluyen miradas conservadoras sobre las mujeres, los varones y también sobre las feministas, a quien les dedica un apartado propio. Allí se expresa su discurso institucional, prueba de un pensamiento discriminatorio y que apunta contra una educación sexual científica. 

Entre sus páginas se pueden encontrar fragmentos como: “Esas mujeres enemigas de la maternidad confunden ‘feminismo’ con ‘femineidad’, del mismo modo que otros confunden ‘machismo’ con ‘masculinidad’. En realidad, la mujer les importa muy poco. El odio -al varón al orden natural, a la Iglesia y, en definitiva, a Dios- las ciega irracionalmente”.

A su vez, en su materia “Educación para el amor”, justifican informaciones falsas que no cuentan con consenso científico sobre un problema de salud pública, el VIH. Estigmatizan la enfermedad y la asocian con otro de sus reiterados enemigos, la homosexualidad.  

Los discursos empleados son similares a la reconocida intervención del Doctor Albino, que en el marco del debate por la Interrupción Voluntaria del Embarazo afirmó que “el profiláctico no sirve porque el virus del SIDA atraviesa la porcelana”. 

Un pasado turbio

La organización fue creada como una milicia en 1962 por iniciativa del cura Aníbal Ernesto Fosbery. El primer colegio que administraron es el Boisdron, en la provincia de Tucumán, a partir del año 1978. Fosbery se mantiene hasta hoy como autoridad de la red y a lo largo del tiempo se han denunciado sus vínculos con la dictadura militar, así como con Erich Priebke, jerarca nazi radicado en Argentina, al que le agradeció públicamente. 

En ese sentido, todo esto da cuenta de una ideología nacionalista, conservadora, federalista y católica fundamentalista. Hoy en día, FASTA tiene 23 colegios en 18 ciudades de 11 provincias, además de una Universidad en Mar del Plata con dos subsedes, en Tandil y Bariloche, y varios institutos de formación superior. 

Con mis hijos no te metas

La influencia de esta extensa red no se limita a sus instituciones, ni a las que pueden acceder a través de presidir federaciones u organizaciones, sino que también despliegan una acción territorial para impedir el avance de la Educación Sexual Integral en las escuelas, o el avance del debate por la Interrupción Voluntaria del Embarazo. 

En el año 2018 participaron en Tucumán de un abrazo simbólico al Ministerio de Educación de la provincia bajo consignas como “NO a la ideología de género” y reclamando “la objeción de conciencia de docentes y directivos y al derecho inalienable de los padres como agentes primarios en la educación de sus hijos”.

Otro caso ejemplar es el de la ciudad de Marcos Juárez en Córdoba. En esta ciudad de 27 mil habitantes, FASTA cuenta con instituciones de educación inicial, primaria, secundaria e incluye una subsede universitaria. Con esa base promueven las Marchas por la Vida a las que invitan a todos los colegios, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales y a los clubes. En los videos que suben orgullosamente a las redes se puede ver a les niñes de 3 años marchando y participando de la oración de cierre. 

En el año 2017 presentaron y lograron que se aprobara en el Concejo Deliberante un proyecto para declarar a Marcos Juárez “Ciudad por la Vida”, cuya única fundamentación es la propuesta de la institución católica. La resolución no incluye definiciones respecto de a partir de qué momento se considera vida, ni abunda en conceptos sobre el feto y la gestación. 

Como legislación carece de impacto y no sienta un precedente relevante, simplemente legitima el discurso esbozado desde los institutos de FASTA. ¿Acaso los discursos promulgados por FASTA no están determinando la orientación sexual y la construcción del género de les pibes? ¿FASTA abona a discursos plurales, de integración y democráticos? Sin dudas, la articulación territorial y estatal desplegada por dicha institución denotan y exacerban peligrosidad en sus discursos y acciones. 

¿Y el Estado qué?

La Inspección General de la Justicia afirmó que la red recibió 445 millones de pesos en subsidios y donaciones del estado durante 2018. Obtuvo aportes de siete provincias y CABA, entre las que predominó la provincia de Córdoba.

Frente a esto las militantes feministas que ocupan roles en el estado movilizaron sus herramientas. El INADI, presidido por Victoria Donda, realizó una denuncia en la justicia por la posible comisión de actos de discriminación al promover en sus aulas adoctrinamiento homo y lesbofóbico, y discursos de odio hacia el movimiento feminista, con manuales de uso obligatorio. La diputada Mara Brawer del Frente de Todos presentó un proyecto de intervención en los colegios para supervisar los contenidos que imparte FASTA, lo que le valió críticas de miembros de Juntos por el Cambio.

En CABA, el despacho de Ofelia Fernández presentó en la Legislatura dos proyectos que aún no han tenido tratamiento, solicitaron informes de los establecimientos de gestión privada y propusieron declarar la preocupación por los hechos del colegio Monseñor Anieros, perteneciente a la red FASTA.

Día a día nos enteramos de nuevos testimonios e informaciones sobre el despliegue nacional de la red educativa, así como de las medidas propuestas para rectificar su accionar.

*Militante de infancias y juventudes de Vamos CABA

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas