Batalla de Ideas

7 junio, 2020

La única salida posible es colectiva y con protagonismo popular

Un nuevo aniversario del día de les periodistas nos encuentra en un contexto de crisis mundial desatada por la pandemia que agrava la situación de precariedad que veníamos padeciendo los trabajadores y trabajadoras de prensa.

Editorial

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Venimos de 4 años donde los sectores económicos concentrados aprovecharon para aumentar más la precarización en amplios sectores del pueblo trabajador y avanzar sobre sus derechos. En el caso de los y las trabajadoras de prensa esta ofensiva se plasmó en despidos, en salarios y aguinaldos en cuotas, paritarias a la baja y otras cuestiones que fueron una constante que dejaron al sector en estado crítico.

Hoy celebramos nuestro día en un contexto de crisis mundial cuyos alcances todavía son inciertos pero que agudizó aún más esta situación heredada. La pandemia de coronavirus mostró los límites del capitalismo neoliberal y volvió a poner en debate el rol del Estado y la orientación de las políticas públicas.

Ante este escenario, los medios populares, alternativos y comunitarios seguimos siendo el actor más vulnerable y precarizado dentro del mapa de los medios de comunicación. Durante los años del macrismo, mientras los grandes medios despidieron a trabajadores y trabajadoras de prensa y recortaron salarios, nuestro sector apostó a mantener las fuentes de trabajo a pesar del ahogo financiero que sufrimos hace años. 

El periodismo autogestivo necesita más que nunca que se le garantice un acceso democrático, equitativo y federal a la pauta oficial porque no solo seguimos siendo el sector más postergado de la prensa argentina, sino porque nuestra participación en la distribución de la misma es prácticamente nula.

Si, como afirma el gobierno, frente a esta crisis es necesario «empezar por los últimos para después llegar a todos”, es ahora cuando estas palabras deben hacerse concretas para todos y todas les trabajadores más castigades y precarizades de nuestro pueblo. Tanto para resolver la emergencia sanitaria como para dar una salida con protagonismo popular a las disputas post pandemia que ya empezaron a entreverse.

Recientemente, Alberto Fernández declaró en una conferencia de prensa en La Pampa que “la pluralidad de voces es la verdadera comunicación”. Nuestros medios cumplen un rol contrahegemónico clave para la construcción de una genuina comunicación democrática y plural que debe ser garantizado con algo más que buenas intenciones. 

Día a día renovamos nuestro compromiso con la información verídica, rigurosa, de calidad y con perspectiva de género. También con nuestras audiencias, porque entendemos que una comunicación hecha desde abajo garantiza el derecho humano a la información. Sobre todo en estos tiempos, cuando las grandes corporaciones periodísticas -como parte de las nuevas estrategias de desestabilización política- ponen en riesgo este derecho y, por ende, la libertad y democracia en nuestra sociedad.

Es con y desde nuestros lectores y lectoras que en nuestras agendas incluimos la realidad de los y las trabajadoras de la Economía Popular, de los y las víctimas de la violencia institucional y de género, de los pueblos originarios, de la lucha ambientalista y demás sectores populares de nuestro país y de Latinoamérica. Realidades que los medios hegemónicos y sus intereses corporativos omiten, estigmatizan y tergiversan en desmedro de cualquier avance hacia una sociedad más justa e igualitaria.

Por otra parte, la situación de las compañeras y compañeros empleades por grandes empresas de medios es igual de compleja. Durante los 4 años de macrismo se perdieron cerca de 4.500 puestos de trabajo y el poder adquisitivo del salario de prensa se redujo en un 35 por ciento.

La paritaria 2019, una de las peores del país lleva meses vencida y, mientras tanto, medios como Clarín, Diario Popular o Página/12 congelan salarios o los pagan en cuotas, aún después de haberse acogido a los créditos ATP (Asistencia al Trabajo y la Producción).

A la grave situación laboral se suma la reciente revelación de que trabajadores y trabajadoras de prensa, de todo tipo de medios, fueron víctimas de espionaje de la AFI macrista.

Con este panorama, volvemos una vez más a mantener vigente una de nuestras  premisas fundacionales: el periodismo, aquí y ahora en este siglo XXI, es una responsabilidad histórica que debe recuperar lo mejor de la tradición argentina y latinoamericana de esta profesión. En esta sintonía creemos que  la única salida posible a la crisis es colectiva y con el protagonismo de la organización gremial y popular. 

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

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