Nacionales

22 abril, 2020

Las comunidades mapuches y el temor a la falta de leña

Debido a la cuarentena, miembros de este pueblo originario no están pudiendo acceder a lo que es su única fuente de calefacción para el invierno. Esto se suma a su precaria situación económica que se ve agravada por las medidas de prevención sanitaria.

Se ha repetido una y otra vez: la cuarentena obligatoria para prevenir el coronavirus no es igual para todes. Sin embargo no siempre se toma dimensión de lo que eso implica. 

En el caso de las comunidades mapuche de la Patagonia el aislamiento no solo impacta desde lo económico, si no en algo mucho más básico como es la posibilidad o no de garantizar la calefacción para el invierno que se avecina.

Es que al tener que quedarse en sus hogares no han podido salir a recolectar y almacenar la leña que es, en muchos lugares, el único combustible que se puede utilizar tanto para cocinar como para enfrentar las bajas temperaturas.

A esto se le suma que los trabajos a los que acceden suelen ser precarios. “Acá no es como en las grandes ciudades, no podemos tener la heladera llena”, declaró Lorenzo Lonkon, werken de la comunidad Paichil Antriao, en diálogo con Notas. “Vivimos con lo justo, hay gente que trabaja al día con changas o en la construcción”, añadió.

Por su parte Fidel Kolipan, werken de la zonal sur de la Confederación Mapuche de Neuquén, explicó a la Agencia Télam que «hay comunidades donde no hay gas y la única posibilidad es la leña para calefaccionarse”. “Nos queda poco tiempo antes que se cierren los caminos», apuntó y aseguró que “es un tema preocupante” ya que antes que el coronavirus, «algo para matar a los mayores sería dejarlos sin leña». 

«Sin leña quedamos totalmente desprotegidos porque esto está relacionado directamente con la salud; nosotros tenemos adultos mayores y en invierno tienen que estar abrigados y calefaccionados», coincidió Hugo Lican, lonko de la Comunidad Ruka Choroy.

Tanto él como Kolipan señalaron que ya se comunicaron con las autoridades provinciales para tratar de encontrar una solución. “El clima nos juega en contra porque en pocos días más nos vamos a encontrar con la nieve, la lluvia y los camiones no van a poder entrar», enfatizó Lican.

Lonkon destacó que “por suerte” en las comunidades utilizan plantas medicinales lo que de alguna forma “mejora el sistema inmunológico”. No obstante remarcó que también tienen problemas “principalmente con la falta de leña y alimentos”.

A todo este escenario se le suman las dificultades para el acceso a internet y, en ciertas regiones, directamente a la electricidad. Este déficit ha puesto en una situación muy complicada a les jóvenes en edad escolar que ven peligrar su ciclo lectivo.

«Una parte de la comunidad tiene electricidad porque fuimos nosotros mismos quienes la instalamos pero eso no llega a la totalidad y, por supuesto, no hay computadoras, ni internet. Tampoco la tarea escolar se puede hacer con un celular y la verdad nos falta mucha conectividad», concluyó Lonkon.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas