Nacionales

20 diciembre, 2019

Elevan a juicio la causa contra el empleado de Coto tras la muerte de un jubilado

La Fiscalía señaló que las lesiones sufridas por la víctima “no sólo ponen de manifiesto la desproporción del accionar del imputado, sino que además vienen a corroborar el modo en que esta las produjo».

Crédito: La lente militante

En agosto pasado Aldo Ferrer de 66 años murió a causa de una golpiza que le proporcionaron dos empleados del supermercado nacional Coto. Este jueves la fiscal Marcela Sáchez, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°8 a cargo de la investigación, decidió clausurar la misma y pedir la elevación a juicio.

El mismo estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°30, aunque todavía no tiene fecha de realización. En tanto, los jueces Guillermo Friele, Luis Rizzi y Marcela Rodríguez deberán evaluar si coinciden con la investigación de la fiscalía o hacen lugar al pedido de la defensa de Ramón Cerafín Chávez, el encargado de seguridad del supermercado que persiguió y golpeó a Ferrer por haberse llevado mercadería sin pagar.

En ese sentido, la Fiscalía señaló que las lesiones sufridas por la víctima “no solo ponen de manifiesto la desproporción del accionar del imputado, sino que además vienen a corroborar el modo en que esta las produjo (…) encontrándose Ferrer en el suelo e inmovilizado –y mientras, como se dijo, los ocasionales transeúntes le manifestaban que lo soltara porque lo iba a matar- el encargado le golpeó deliberadamente su cabeza contra el suelo, al menos en dos oportunidades, produciéndole así las lesiones descriptas” que le ocasionaron la muerte.

Todo el hecho quedó grabado en las cámaras de seguridad que tras ser analizadas junto con demás material probatorio llevaron a la fiscal a pedir la elevación a juicio por “homicidio preterintencional, ya que “ha quedado acreditada y establecida la desproporción de su accionar, que se traduce en un claro dolo de lesionar al damnificado».

El hecho ocurrió en agosto de este año, cuando Aldo Ferrer salió de la sucursal de Coto del barrio de San Telmo con dos chocolates, una botella de aceite y un pedazo de queso sin pagar. Al intentar salir, un empleado de seguridad lo interceptó y le pidió que devuelva la mercadería. Eso desencadenó una discusión que terminó a unas pocas calles con la muerte del jubilado debido a los golpes que sufrió por parte del encargado de seguridad.

En tanto, la única vez que Alfredo Coto habló sobre los hechos, dijo: “Nadie mató a nadie, averigüen bien lo que pasó”. Ahora la causa irá a juicio.

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