Géneros

26 julio, 2019

La violencia de género del discurso de Donald Trump

La semana pasada, en simultáneo a la filtración de chats con fuertes comentarios misóginos y homofóbicos del gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, que desembocaron en su renuncia, Donald Trump inició su campaña de cara a las elecciones del 2020 con un ataque directo a cuatro congresistas demócratas mujeres.

La semana pasada, en simultáneo a la filtración de chats con fuertes comentarios misóginos y homofóbicos del gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, que desembocaron en su renuncia, Donald Trump inició su campaña de cara a las elecciones del 2020 con un ataque directo a cuatro congresistas demócratas mujeres.

«¿Alguien conoce la expresión que se utiliza para denominar a una persona que odia a los hombres? Misándrico. Y nadie la conoce porque no se usa en nuestra cultura», reflexiona Claire Hale-Underwood, personaje interpretado por Robin Wright en House of Cards, la producción de Netflix que mejor expresa el rol de las mujeres en la política norteamericana y sus peripecias en el ascenso al poder.

Luego del pasado 19 de julio, día en que se dieron a conocer los llamados Rickyleaks (nombre que alude a Roselló), que van desde las chicanas e insultos hasta la incitación a la violencia hacia personalidades femeninas de la política puertorriqueña y norteamericana, el presidente de los estadounidense confirmó con sus dichos la preocupante situación de odio de género que existe en su país y aumentó desde su llegada a la presidencia.

El mandatario declaró via Twitter: «Es muy interesante ver a ‘Congresistas’ Demócratas Progresistas, que vienen originariamente de países cuyos Gobiernos son una catástrofe total y completa, los peores, los más corruptos e ineptos del mundo (si es que han funcionado como Gobiernos alguna vez), diciendo ahora alto y de forma agresiva al pueblo de EE.UU., la mayor y más poderosa Nación sobre la tierra, cómo debe gestionarse nuestro Gobierno».

“Pueden volverse a su país”, añadió a pesar de ser todas las congresistas son ciudadanas estadounidenses, condición necesaria para acceder al Congreso.

Si bien queda en claro que el eje de la campaña del republicano se centrará en las políticas respecto del “problema migratorio”, la elección de sus contrincantes no es casual. Lo cual queda al descubierto, ya que ninguna de ellas formará parte de la pelea electoral.

“El escuadrón”

Rashida Tlaib, Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar y Ayanna Presley son llamadas “el escuadrón”. Todas ellas son integrantes de la Cámara de Representantes de EE.UU., luego de sus triunfos en las elecciones 2018. Ninguna de ellas pertenece al establishment político norteamericano. Todas son jóvenes, de diversos orígenes étnicos. Todas críticas de las actuales políticas exteriores y migratorias.

Ayanna Presley es afrodescendiente, desbancó a un congresista veterano que llevaba diez períodos en el cargo al asumir en representación del estado de Massachusetts. Rashida Tlaib, demócrata de Michigan, hizo historia al convertirse en la primera mujer de origen palestino electa para ocupar un escaño. Junto con Ilhan Omar, representante de Minnesota, son las dos únicas mujeres musulmanas del congreso de EE.UU.

Esta última, es posiblemente la más agredida por las declaraciones de Trump, quien en su último discurso alentó a su público cuando corearon «Envíala de vuelta» («Send her back»). Omar nació en Somalia, sin embargo es ciudadana norteamericana hace casi 25 años (tiene 37).

Por último está la popular Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), de origen puertorriqueño, quien se convirtió en la congresista más joven de la historia con 29 años y se autoproclamó «demócrata socialista». Luego de las declaraciones del presidente, la policía de Louisiana despidió a dos oficiales que escribieron en Facebook que AOC debería recibir un disparo.

Contra ellas cargo Trump nuevamente esta semana, diciendo que “son débiles e inseguras”. Términos asociados al estereotipo femenino, que muy lejos están de definir a este grupo de precursoras. En cambio sí cuentan con una suma de todas las características que el electorado del mandatario republicano rechaza.

Como parte de la repercusión internacional de estas declaraciones, Theresa May y Angela Merkel, mujeres que pisan fuerte en la política europea, habitualmente muy medidas en sus críticas al presidente, calificaron de inaceptable el lenguaje utilizado con las congresistas, y brindaron toda su solidaridad.

Algunos números

De acuerdo con los informes de la ONU la cantidad de parlamentarias mujeres se duplicó entre 1995 y 2015. Alcanzando, sin embargo, apenas el 22% a nivel mundial, muy lejana a una real equidad. Con el 24% EE.UU. se ubica en el puesto número 76 en el ranking mundial de equidad parlamentaria (Argentina ocupa el puesto 19, con un piso de 40% asegurado por la nueva ley de cupo femenino).

Las mujeres del mundo cerraron un ciclo de luchas en el siglo XX con la conquista del derecho a voto. Con la inauguraron de un nuevo milenio la lucha se amplió no solo a participar de las decisiones, sino también elaborarlas. Ocupando cargos políticos electos, y demostrando su capacidad como líderes y agentes del cambio.

Las elecciones legislativas del 2018 dejaron un número récord en EE.UU., de 102 mujeres elegidas para servir en la Cámara de Representantes.

“A pesar de los intentos del ocupante de la Casa Blanca de marginarnos y silenciarnos, sepan que somos más de cuatro personas. Seguimos el mandato de defender y representar a aquellos ignorados, excluidos y abandonados. Nuestro escuadrón es grande. Nuestro escuadrón incluye a cualquier persona que se comprometa a construir un mundo más equitativo y justo. Ese es el trabajo al que queremos volver. Dado el tamaño de este escuadrón y de esta gran nación, nadie nos podrá silenciar”, respondieron las congresistas.

Agustina Barreto – @AgusBarreto4

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