Nacionales

28 noviembre, 2018

El fascismo de Alfredo Olmedo y el debate sobre el consumo irónico

De cara a las elecciones 2019, se comenzaron a perfilar varios candidatos a la presidencia. Uno de ellos es el diputado salteño, Alfredo Olmedo, quien mantuvo un encuentro con la vieja Unión de Centro Democrático (UCeDé) y el Partido Libertario bonaerense, que vienen critican “por derecha” al gobierno de Macri. Detrás de la fachada de un personaje de caricatura, con su característica campera amarilla y su sinsentido a la hora de hablar, se encuentra un hombre que es realmente peligroso y puede serlo aún más si obtiene un cargo político mayor al que tiene.

De cara a las elecciones 2019, se comenzaron a perfilar varios candidatos a la presidencia. Uno de ellos es el diputado salteño, Alfredo Olmedo, quien mantuvo un encuentro con la vieja Unión de Centro Democrático (UCeDé) y el Partido Libertario bonaerense, que vienen critican “por derecha” al gobierno de Macri. Detrás de la fachada de un personaje de caricatura, con su característica campera amarilla y su sinsentido a la hora de hablar, se encuentra un hombre que es realmente peligroso y puede serlo aún más si obtiene un cargo político mayor al que tiene.

A principios del año 2017, Olmedo tomó mayor relevancia mediática tras su paso por “El diario de Mariana”, programa emitido Canal Trece, donde lo presentaban como un “polémico diputado fanático de Trump” y planteaban que él también quería hacer un muro en Argentina para que no ingresen inmigrantes ilegales. Durante toda la entrevista lo mostraban como un personaje simpático y bizarro, subestimando que pudiera haber una gran parte de la sociedad que es interpelada por su discurso fascista.

De llegar al poder, prometió anular las leyes de Matrimonio Igualitario e Identidad de Género, ya que considera que se debe proteger la construcción tipo heterosexual de familia. Por esta razón es que se siente identificado con el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, con quien “tenemos mucho puntos en común, estamos a favor de la familia y somos evangélicos”.

Olmedo fue denunciado por su ex pareja por violencia de género luego de un episodio de infidelidad por parte de él, aunque esa no fue la primera vez que su hipocresía salió a la luz. A pesar de ser abiertamente xenófobo, fue denunciado por explotación laboral en unos de sus campos en la provincia de La Rioja, donde un gran porcentaje de sus trabajadores eran de origen boliviano con escasa documentación.

Entre otras cosas, sostuvo que debería volver a implementarse el servicio militar obligatorio para quienes no trabajan ni estudian, aunque chocó con sus aliados libertarios, ya que piensan que las libertades individuales no deben ser reguladas por el estado.

Estos nuevos partidos de extrema derecha son solamente liberales en cuanto a la económico, ya que son férreos defensores del aborto clandestino y nada se dice sobre libertades individuales. Por caso, Olmedo fue viral en las redes sociales durante el debate en Diputados de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) por su polémica intervención: “Estoy pidiendo un cementerio para las víctimas del aborto, voy a ser muy duro: los tendrán que cremar a los chicos para que ninguno haga negocio con un chico muerto”.

Semanas atrás, el escritor y periodista Jorge Asís publicó en su cuenta de Twitter: “Hay que tomar con seriedad la aventura electoral de Alfredo Olmedo. Ya tiene como jefe de campaña a Juan Bautista «Tata» Yofré, que fue fundamental en la construcción del ‘fenómeno Menem’».

En las últimas semanas en las redes sociales, en especial en Twitter, hubo un debate acerca del “consumo irónico” y la responsabilidad a la hora de exponer a personas “peligrosas” como si fueran “inofensivas”. Cuando se pretende burlar a alguien cuando dice algo que no tiene sentido para una parte de la población -como el caso de Gisela Barreto y su metáfora del sexo anal con un vaso- también se lo está exponiendo a otro sector que busca un referente que defienda su pensamiento. Durante los últimos años vimos cómo las redes pudieron exponer voces sumamente necesarias como la de Ofelia Fernández, quien se hizo conocida por un video viral, pero también pudimos observar el levantamiento de los nuevos ídolos del conservadurismo, como Agustín Laje y Amalia Granata.

Frente a este fenómeno lo más importante será no subestimarlos, más aún en un contexto político latinoamericano donde las extremas derechas vuelven a levantarse y conseguir votos. El discurso fascista tiene un público amplio, no solamente en las personas mayores sino también en muchos adolescentes, jóvenes y adultos, y en cuanto haya un descuido, serán los nuevos líderes de la nación.

Macarena Aspiroz – @macaspiroz

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