Mundo Gremial

18 octubre, 2018

La Plata: crece el reclamo por el reciclado con inclusión social

Durante la mañana del pasado miércoles, la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) se movilizó en la ciudad de las diagonales para reclamar al municipio del intendente Julio Garro (Cambiemos) la incorporación de puestos de trabajo, y denunciar la persecución ejecutada por la Policía y Control Urbano a quienes viven del reciclado.

Durante la mañana del pasado miércoles, la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) se movilizó en la ciudad de las diagonales para reclamar al municipio del intendente Julio Garro (Cambiemos) la incorporación de puestos de trabajo, y denunciar la persecución ejecutada por la Policía y Control Urbano a quienes viven del reciclado.

Un centenar de carros tirados a caballo, encolumnados en el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y en la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) bordeó los márgenes la plaza Italia, ubicada en avenida 7 y 44, debido a que sufren, desde hace tiempo, la criminalización del Estado municipal, que viene secuestrándoles sus herramientas y no da respuesta a la falta de trabajo.

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El municipio platense sigue sin dar respuestas a la falta de trabajo y la ampliación de cupos laborales en cooperativas.

En lo que va del año, los carreros, cartoneros y recicladores de la ciudad de La Plata han intentado dialogar en reiteradas oportunidades con las autoridades municipales, pero estas miraron para el costado. Con el nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU), el trabajo de cientos de familias está en riesgo ya que a través de regulaciones del espacio público y orden territorial se excluye a esta práctica laboral que convive diariamente en nuestra sociedad y se hace más evidente en épocas de crisis.

El visto negativo también lo dan las agrupaciones de protección animal por entender que la tracción a sangre es un delito, aunque los que trabajan diariamente con los caballos afirman que son bien mantenidos y, además, que es su herramienta de trabajo.

Aproximadamente a las 10 de la mañana, los encargados de dirigir la movilización comenzaron a cortar los accesos conjuntamente con la policía y se dirigieron hacia la Avenida 7. Al ritmo del galope y algún que otro relincho perdido, cientos de caballos desfilaron por la avenida 7, observados por transeúntes que, asombrados, sacaban fotos con sus celulares y comentaban: “Hace cincuenta años que vivo en La Plata y nunca vi algo como esto”.

“Hoy reclamamos que se acabe la persecución a los compañeros con carro de caballo y a los compañeros con carro de mano. Nosotros lo único que queremos es trabajar, si nos sacan este carro, nos sacan nuestra herramienta de trabajo para llevar un plato de comida a nuestra casa”, explicó a Notas Marisa Cantariño, promotora ambiental de la FACCyR.

En cuanto al nuevo Código y su legislación, afirmó que si entraba en vigencia los perjudicaría: “No podemos tocar el material, cuando nosotros, los cartoneros, somos los que lo reciclamos hace años. Somos recuperadores urbanos y hacemos un servicio a la comunidad. Estamos avalados por una ordenanza de Basura 0 que decía que la Municipalidad tenía que hacerse cargo de los cartoneros, tomarlos en cooperativas, capacitarlos y nada de eso se hizo”.

Una vida cartoneando

Carlos Domínguez llevaba las riendas de un alazán de dos años y medio que tiraba su carro de madera. El sol del mediodía era sofocante y se hacía inevitable parar a la sombra para que el animal tome agua fresca. Dentro del carro había cartones, plásticos y alguna planta de lechuga que servía de combustible para el caballo. Domínguez, de 46 años y cartonero desde los 8, comenzó con su padre y es un conocedor de toda la ciudad: sabe dónde se trabaja fuerte y donde no, y es un agradecido de los comercios que siempre le dan, como dice él, algo para “pucherear”.

“Este gobierno nos quiere sacar la fuente de laburo. Nosotros no robamos, laburamos todos los días en la calle. Hoy tenés que sobrevivir, no te alcanza para nada”, afirmó. Mientras se acomodaba la boina, miraba cómo las motos de la policía comenzaban a revolotear por la zona y su voz se tornaba nerviosa. Miró a sus compañeros e hizo ademanes de advertencia.

“A muchos de mis compañeros les han secuestrado los caballos y hoy por hoy no saben dónde están. Han pasado muchos gobiernos municipales pero éste sinceramente no se que pretende, se quieren llevar todo para ellos, no nos quieren ver trabajando”, manifestó.

Carlos tiene la obligación de llevar algo de comer a su casa todos los días. Tiene 11 hijos a los que tiene que alimentar y la situación actual lo deprime, le hace perder las fuerzas. “Yo viví los ‘90 y lo sufrí en carne propia, pero este gobierno lo supera, van por todo”, señaló convencido mientras comía un pedazo de pan que le convidó un compañero de trabajo.

«No nos roben la fuente de trabajo»

Pasadas las 12 del mediodía los carreros, cartoneros y recicladores que marchaban por la avenida 53 dispusieron sus carros frente al edificio municipal, cortando la circulación por calle 12. Las banderas del MTE y la CTEP se abrieron y los bombos y redoblantes empezaron a sonar. Nada estaba improvisado, todo estaba arreglado con anticipación: la ubicación de los carros, los caballos y un lugar destinado para la realización de una olla popular.

“Frente a las políticas de ajuste, una inflación del 40 %, no nos roben la fuente de trabajo, dejen de perseguir a los que trabajan, pedimos una reunión urgente con la municipalidad”, repetía una voz que salía del parlante de un camión. Los cientos de trabajadores y trabajadoras, con un ojo en sus carros y otro en la intendencia, exigieron que se los escuche, que se los visibilice y no se los persiga.

“Venimos a pedir nuevos cupos de trabajo. Hay mucha gente en planilla esperando su momento. Estamos acá para manifestar nuestro compromiso con los compañeros. La situación hoy en la Argentina es difícil, pero sabemos que hay personas capacitadas que pueden darnos una ayuda. Pedimos concretamente una mejora salarial, el sueldo es muy bajo a comparación de otras organizaciones que juntan la basura y limpian la ciudad”, sostuvo Lucas Misuraca, integrante del MTE.

Ante los reiterados pedidos de reuniones para solucionar la cuestión, los carreros insistieron una vez más a pesar de la indiferencia de las autoridades, para que la sociedad los vea, para que sean escuchados y estén en el debate de la agenda pública.

Tomás Ferrando, desde La Plata.

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