América Latina

2 octubre, 2018

¿Por qué Chile debería restaurar la salida al mar para Bolivia?

Luego de 5 años de espera, la Corte Internacional de la Haya (CIJ) falló sobre la demanda que el Gobierno de Bolivia presentó para exigir a Chile negociar de manera vinculante una salida al mar dictaminando por doce votos a tres que la República de Chile “no contrajo la obligación legal de negociar un acceso soberano al Océano Pacífico para el Estado Plurinacional de Bolivia”. Para comprender este reclamo hay que remontarse a casi 149 años atrás.

Luego de 5 años de espera, la Corte Internacional de la Haya (CIJ) falló sobre la demanda que el Gobierno de Bolivia presentó para exigir a Chile negociar de manera vinculante una salida al mar dictaminando por doce votos a tres que la República de Chile “no contrajo la obligación legal de negociar un acceso soberano al Océano Pacífico para el Estado Plurinacional de Bolivia”.

Para comprender este reclamo y lo que implica el fallo debemos remontarnos a la llamada Guerra de Pacífico que involucró, entre 1879 y 1883, a Bolivia, Perú y Chile y que tuvo como resultado el tratado de Paz y Amistad firmado el 20 de Octubre de 1904 que establece la delimitación fronteriza hasta la actualidad.

Según cuentan los libros de historia, la República de Bolivia nació en 1825 y su territorio soberano se extendía hacia occidente llegando al mar en lo que actualmente es Antofagasta. El mismo Evo Morales explicó que la aceptación de la demanda de su país ante la CIJ implica el reconocimiento de que “Bolivia nació con mar, fue objeto de una invasión y de una guerra de conquista territorial que le despojó de su departamento del Litoral y su amplia costa”.

En 1878 el gobierno boliviano dispuso cobrar un impuesto de 10 centavos por cada quintal de salitre exportado, algo que fue rechazado por la Compañía de Salitres de Antofagasta y sirvió de excusa para la invasión de esos territorios por parte de Chile. La victoria de este país en el conflicto armado quitó a Bolivia 120 mil kilómetros cuadrados de territorio y 400 kilómetros de costa sobre el océano pacífico.

Si bien el tratado firmado en 1904, que legitima la usurpación chilena, otorga a Bolivia el derecho de contar con sus propias autoridades aduaneras en los puertos de Antofagasta y Arica, y permite fijar aranceles de exportación, el país andino ha denunciado en varias ocasiones que su vecino violaba el tratado y no garantizaba el libre derecho al tránsito comercial de los bolivianos.

Por otra parte, cabe remarcar que la utilización de la infraestructura de los puertos chilenos por parte de Bolivia dan un fuerte impulso económico a la actividad de la región. La misma ONU lo reconoce: “Los países en desarrollo sin litoral, como grupo, se encuentran entre los países en desarrollo más pobres; tienen una capacidad limitada y sus ingresos de exportación dependen de un número muy reducido de productos básicos.”

De acuerdo a declaraciones realizadas por Gary Rodríguez, economista y gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), en conversación con BBC Mundo, “anualmente el país pierde la posibilidad de que su Producto Interno Bruto crezca entre un 1% y un 3%». En el mismo sentido, su vicepresidente Álvaro García Linera declaró en 2015 que “en el caso de que Bolivia tuviera salida al mar, la economía estaría creciendo un 7% de media, que es un tipo de crecimiento asiático”, es decir un 2% más por año.

Estas son algunas de las razones por las cuales el 24 de abril de 2013 el gobierno de Bolivia presentó un reclamo ante La Haya contra Chile solicitando que este país se disponga a negociar de buena fe y con efecto vinculante en la perspectiva de restaurar la salida al mar de Bolivia, con la que nació en 1825.

Si bien el 1 de octubre de 2018 será recordado por este revés histórico que la Corte de Justicia Internacional de la Haya le dio a Bolivia, este reclamo soberano seguirá ocupando un lugar importante en la agenda internacional del país andino, ya que tal como lo expresó el mismo Evo Morales, nunca va a renunciar a una salida soberana al mar. “El pueblo boliviano y el mundo saben que mediante una invasión nos arrebataron el acceso al océano Pacífico. Estamos por la justicia y tenemos razón”, ratificó.

Ezequiel Parrilla – @ezeparri

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