Nacionales

28 marzo, 2018

Familiar de soldado caído en Malvinas: «Volví a encontrarme con mi hermano»

Sergio Miguel, hermano de uno de los combatientes caídos en Malvinas cuyo cuerpo fue identificado recientemente por la Cruz Roja dialogó con FM La Patriada 102.1 sobre la experiencia de haber viajado a las islas el lunes pasado a poner la placa con el nombre donde antes decía «Soldado argentino solo conocido por Dios».

Sergio Miguel, hermano de uno de los combatientes muertos en la Guerra de Malvinas (1982) cuyo cuerpo fue identificado recientemente por la Cruz Roja dialogó con FM La Patriada 102.1 sobre la experiencia de haber viajado a las islas el lunes pasado a poner la placa con el nombre donde antes decía «Soldado argentino solo conocido por Dios».

– ¿Cómo estás a tan poco tiempo de haber viajado a Malvinas?

– Estoy tratando de poner los pies sobre la tierra, el lunes fue un día tremendo, cargado de emociones. Además del trajín del viaje y todo lo que se dio fue muy fuerte. Recién hoy estoy tratando de volver a mi vida.

– Hace poco que se conoció la identidad de 90 de los soldados enterrados en el Cementario de Darwin en las islas ¿Qué habías pensado que había pasado con tu hermano?

– Él era piloto de avión de la 1° Escuadrilla de Caza y Ataque de la Aviación Naval y fue derribado en Ganzo Verde. La única información que siempre tuvimos era que estaba desaparecido. En ningún momento tuvimos la certeza de qué había pasado con su cuerpo. Fueron 35 años de desaparición y a partir del estudio de cotejo de ADN que se hizo pudimos saber que estaba en el cementerio. Una noticia que no esperamos nunca.

– ¿Cómo fue enterarse que los restos de tu hermano estaban ahí?

– Por la información que teníamos yo fui creyendo que no estaba y de repente me entero que sí. Entonces cambió todo. Imaginate lo que es porque primero, cerrás un capítulo de 35 años de dudas y segundo tenés la tranquilidad y la paz espiritual de que esté enterrado dignamente. Son 35 años de una duda que tuviste siempre y de pronto hay una certeza que te cambia todo. La posibilidad de haber ido y estar en ese lugar fue muy fuerte.

– ¿Podrías describir tu llegada a las islas, el paisaje, qué sentiste?

– Son muy particulares las islas, yo conozco el sur argentino y te digo que no tienen nada que ver con nada. Son únicas. Estuve el 2009 y sentí lo mismo, no sé si por lo que me pasa personalmente a mí con mi hermano, pero te encontrás con un lugar extraño y cargado de energía.

El viaje fue bravo porque salimos a la 1 de la madrugada del hotel, llegamos a Ezeiza y de ahí salimos en dos vuelos chárter de la empresa Andes hacia las islas. Llegamos tipo 6:30 de la mañana, hicimos los trámites migratorios, subimos a los micros, viajamos 40 minutos al cementerio por camino de tierra y cuando llegamos estuvimos tres horas y media ahí. Es muy fuerte encontrarte con la tumba con el nombre de tu hermano. Ya no es más «soldado argentino solo conocido por Dios». Son 90 casos iguales de madres desgarradas, de hermanos, padres. Si hubiese habido algún aparato que mida emociones hubiese explotado.

Fue un reencuentro. Yo volví a encontrarme con mi hermano. Nunca tuve creencia de cementerio, toda mi familia fue cremada, pero encontré en ese cementerio un lugar donde está la persona, mi hermano. Yo siempre dije que el cuerpo es una cosa y el alma otra, pero el lunes me cambió todo. Me encontré con él. Terminé hablándole a la tumba porque sé que está ahí, después de 35 años es el lugar más cerca donde pude llegar a estar de él. Yo el lunes estuve con él.

– ¿Qué edad tenía cuando murió?

– El 24 y yo 20.

– ¿Estuvo todo armado y preparado para contener a los familiares?

– Sí, se respeto mucho eso. Cada uno tenía su espacio y su lugar para estar. Había médicos, estaba todo muy cuidado. La Secretaría de Derechos Humanos hizo un buen trabajo. Fueron madres en sillas de ruedas, con bastones, se bancaron todo ese viaje y por suerte nadie sufrió ningún problema que afecte a la salud.

– ¿Qué significa ahora para vos ese lugar?

– Todo. Es el lugar de mi hermano, yo lo tomo así. De hecho sus restos van a quedar siempre ahí.

– ¿Pensás volver a viajar?

– Estoy planificando un viaje donde iré con mi familia, con algunos compañeros de mi hermano y un escrito. Vamos a estar una semana allá porque queremos ir al lugar donde cayó el avión y además estamos gestionando con la Embajada británica poder traer algunos restos que quedaron del avión. Va a ser en abril o mayo porque después no se puede por cuestiones climáticas.

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