América Latina

27 marzo, 2018

Colombia: más de 200 líderes sociales fueron asesinados en los últimos dos años

A pesar de los diálogos de paz convocados por el presidente Juan Manuel Santos para el desarme de la guerrilla, el clima de violencia política permanece en el país caribeño. Según datos de la Defensoría del Pueblo de Colombia, entre el 2016 y febrero del 2018, fueron asesinados 282 líderes sociales y defensores de Derechos Humanos.

A pesar de los diálogos de paz convocados por el presidente Juan Manuel Santos para el desarme de la guerrilla, el clima de violencia política permanece en el país caribeño. Según datos de la Defensoría del Pueblo de Colombia, entre el 2016 y febrero del 2018, fueron asesinados 282 líderes sociales y defensores de Derechos Humanos.

El informe publicado días atrás en la página web del organismo, revela que las causas han sido combates entre grupos armados ilegales, hecho que además de incrementar la cantidad de homicidios, ha causado olas de desplazamientos masivos de personas a otras regiones.

Estos enfrentamientos se dieron en el marco del proceso de post-desmovilización de las llamadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia, una banda criminal que intenta consolidar rutas del narcotráfico en municipios como Tarazá, Cáceres, Caucasia, Ituango y San José de Uré.

Esta situación “ha configurado un contexto de violaciones masivas de los derechos fundamentales a la libertad, la integridad personal y la dignidad humana de las comunidades campesinas, indígenas y la población urbana”, denuncia expresamente el informe de la Defensoría.

Como consecuencia directa de los conflictos armados se sucedieron diez desplazamientos masivos de poblaciones campesinas. Además, se incrementaron los índices de homicidios, se ha visto restringida la movilidad y varias comunidades viven en situación de confinamiento.

Entre el 18 de enero al 9 de marzo de 2018 se han identificado 732 familias (2.192 personas) desplazadas de sus tierras y las comunidades indígenas ubicadas en Uré, Caucasia, Tarazá e Ituango que han permanecido en sus territorios “viven en situaciones de alto riesgo”.

Los asesinatos no cesan

De acuerdo a información de la Policía Nacional, entre el 1 de enero y el 28 de febrero de 2018, se han registrado 23 asesinatos en el municipio de Teraza, departamento de Antioquia, cuando en 2017 se habían reportado seis casos durante el mismo período. Mientras que en San José de Uré se reportaron seis homicidios hasta el 15 de marzo, en donde cuatro de las víctimas eran representantes de comunidades o líderes comunitarios.

Víctor Alfonso Zabaleta, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Rizo, en Cáceres, Antioquia, fue asesinado el pasado domingo junto a otro campesino. El municipio de Cáceres es uno de los 20 territorios rurales del Bajo Cauca, donde se han presentado masivos desplazamientos y cuyo alcalde fue detenido por presuntos nexos con las autodefensas gaitanistas.

El mismo día Jorge Miguel Polanco, de Cáceres, fue abordado junto a su hijo por dos sujetos, que le dispararon a quemarropa. Óscar Yesid Zapata, vocero de la Junta de Acción Comunal, organización en la que participaba Polanco, afirmó que “esto ya lo habíamos alertado a la Fiscalía y a las autoridades locales y nacionales, pero aún así sucedió”.

Por último, el líder social y fundador del Movimiento Campesino del Bajo Cauca, José Aníbal Herrera, quien se encontraba desaparecido desde el pasado 20 de marzo, fue hallado sin vida en los márgenes del río Cauca, en el municipio de Caucasia.

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