El Mundo

7 marzo, 2018

Mary Burns, mucho más que la compañera de Engels

Dicen por ahí que Karl Marx entendió al capitalismo gracias a Friedrich Engels, debido a la importancia de sus investigaciones sobre cómo vivían los obreros en la Inglaterra de la revolución industrial. Más allá de lo debatible de esa afirmación, podríamos agregar otra: Engels entendió a la clase obrera gracias a Mary Burns.

Dicen por ahí que Karl Marx entendió al capitalismo gracias a Friedrich Engels, debido a la importancia de sus investigaciones sobre cómo vivían los obreros en la Inglaterra de la revolución industrial. Más allá de lo debatible de esa afirmación, podríamos agregar otra: Engels entendió a la clase obrera gracias a Mary Burns.

Si queremos hacer un repaso de quién fue esta mujer, lo primero que hay que decir es que hay muy pocos datos históricos comprobados, y ésa es la mayor prueba del rol subestimado que la historia le asignó. Se conoce de ella a través de alguna biografía del escritor revolucionario o porque aparece mencionada en algunas de sus cartas con Marx. Las escasas evidencias sobre sus datos biográficos que existen en registros y censos son complementadas con versiones, reconstrucciones e inferencias de historiadores.

Certezas: de origen irlandés, analfabeta o casi, provenía de una familia de clase trabajadora. Michael Burns, su padre, trabajaba como tintorero, pero terminó sus días sumergido en una extrema pobreza y viviendo en un asilo. Mary Conroy, su madre, murió en 1835.

Mary Burns y su hermana menor Lidya (Lizzy) vivieron mucho tiempo en Manchester. Las condiciones de vida de su propia familia y las consecuencias de la gran hambruna irlandesa de 1845 -que incluyeron alrededor de un millón de personas muriéndose de hambre y fueron empeoradas por la acción e inacción del gobierno británico- enfervorizaron el nacionalismo de las hermanas Burns. Mary fue la compañera de Engels durante casi dos décadas. A su muerte, Lizzy comenzó una relación con el escritor.

De lo que no hay seguridades es de cuál era su ocupación: pudo haber sido empleada doméstica, trabajadora de la fábrica perteneciente a Friedrich Engels padre o prostituta.

En el año 1842, a los 22 años, Engels empezó a trabajar en la empresa de su padre, obligado por su familia que tenía el objetivo de “reformar” sus pensamientos revolucionarios y a la vez protegerlo de la persecución del Estado prusiano. Por esa época, escribía artículos anónimos denunciando las condiciones en las que trabajaban los obreros de los molinos y fábricas, se juntaba con los jóvenes hegelianos y escribía para el periodico Rheinische Zeitung (La Gaceta Renana), dirigido por Karl Marx.

Se estima que fue a principios de 1843 cuando Friedrich conoció a Mary. Aunque no se sabe a ciencia cierta cómo, quienes afirman que ella trabajaba en la fábrica de hilados Ermen & Engels sugieren que allí se vieron por vez primera.

Mary fue quien guió a Friedrich por los barrios populares de Manchester y le permitió conocer las verdaderas condiciones materiales de vida de los obreros, que luego fueron sistematizadas en su primer libro La situación de la clase obrera en Inglaterra, publicado en 1845.

Gracias a Mary, Friedrich pudo entrar a las casas de los trabajadores, observar con detalle sus vidas, hablar con ellos, compartir fiestas y cenas y ser testigo de sus luchas cotidianas contra el poder político y social, según él mismo cuenta en la dedicatoria de su libro. Sin esta guía, un burgués adinerado como él nunca hubiera podido acceder este conocimiento, aspecto que Marx destacó siempre de la obra de su colega.

“Cuando Marx intenta comprender el funcionamiento del capitalismo, depende por completo de la información que le da Engels sobre la evolución de los salarios, el funcionamiento de la producción o la Bolsa”, afirmó el historiador británico Tristram Hunt en una entrevista. Y agregó que el aporte de estos datos y cifras por parte de Engels fue crucial para escribir El Capital.

Otra de las contribuciones de Mary Burns -según una hipótesis difundida en la película El joven Marx– es que ella fue quien, en Bruselas en 1845, presentó a Marx y a Engels a la Liga de los Justos, integrada por revolucionarios alemanes exiliados o perseguidos por distintos Estados, antecedente de lo que luego sería La Liga de los Comunistas.

Mary falleció a los 41 años el 7 de enero de 1863. Nunca se casó con Friedrich ya que ninguno de los dos creía en la institución burguesa del matrimonio. A su muerte, él comenzó una relación amorosa con Lizzy Burns, que había vivido con la pareja durante años.

Finalmente, el papel de las hermanas Burns -que expresaban enfáticamente su nacionalismo irlandés-, fue clave para que el viejo Engels (y también Marx) se comenzara a cuestionar el imperialismo (británico) y reformularan su visión colonialista hacia Irlanda y otros países de la periferia capitalista.

Leticia Garziglia – @letigarziglia

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