Derechos Humanos

13 diciembre, 2017

Falleció Carmen Lapacó, de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora

Fue fundadora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y había sido secuestrada junto a su hija en 1977. Durante tres días estuvo en cautiverio en el centro clandestino de detención «El Atlético». Tenía 93 años.

Fue fundadora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y había sido secuestrada junto a su hija en 1977. Durante tres días estuvo en cautiverio en el centro clandestino de detención «El Atlético». Tenía 93 años.

“Yo soy Carmen Lapacó, mamá de Alejandra Mónica Lapacó Aguiar. Llevo el apellido de mi hija porque cada una de nosotras hemos dejado de lado nuestro apellido para llevar el de nuestros hijos/as y sentirlos siempre cerca». Así se había presentado a sí misma para el programa Memoria y Derechos Humanos. «Alejandra tenía 19 años cuando la secuestraron. Nosotras, con nuestra edad, estamos todavía en la Plaza de Mayo, esto quiere decir que -a pesar de todo- hemos continuado», agregaba.

El año pasado Carmen pudo presenciar las audiencias del juicio por la desaparición de su hija. En 2012 había sido nombrada personalidad ilustre por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Integraba la Asociación Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, el CELS y la Comisión Directiva de Memoria Abierta.

«Nos sacaron de casa y había dos autos parados en la vereda. Me subieron con mi sobrino a uno de los autos y al otro los subieron a Alejandra y Marcelo. Entramos ahí y nos hicieron colocar contra la pared. Había unas ventanitas al ras de la vereda. Luego había un escritorio donde una persona nos daba una letra y un número. Llenaron unas fichas que eran medio verdes, nos pidieron los datos y dijeron: ‘Ya dejan de llamarse como antes’. Yo era F52, Marcelo F50, Alejandra F51 y mi sobrino F53», contó alguna vez sobre su detención y secuestro.

«Esos tres días fue vivir el infierno y lo peor de todo fue ver a mi hija torturada. Es algo que tengo grabado a fuego y que a pesar del tiempo transcurrido me persigue constantemente», aseguró.

La última vez que vio a su hija Alejandra fue en el centro clandestino de detención. «Nos abrazamos, nos besamos y me dijo: ‘Mamita: no resisto más la tortura, me estoy muriendo’. Fue el último abrazo y beso de mi hija. Vinieron y se la llevaron», narró.

“Yo nunca me quise hacer la valiente, nacía de mí, como cuando empecé a ir a la Plaza. Yo tenía miedo, pero lo que me guiaba era el amor a mi hija», contó también sobre su incorporación a la lucha de las Madres. Más adelante, se sumó al CELS. «Como estábamos organizando un acto subversivo contra el gobierno, nos llevaron presos a los cinco. Estuvimos presos una semana y yo era la única mujer», detalló.

En una entrevista con Diario Publicable, en abril de este año, se refería al presidente Mauricio Macri como «el innombrable». «Es alguien que gobierna para los ricos y no para los pobres ni la clase media, nosotros no lo queremos», aseguraba. Diferente era su mirada sobre Néstor Kirchner, a quien consideraba «un compañero desde el primer momento». «Siempre tuvo presentes a las Madres», sostenía.

“La lucha queda en manos de las madres, de las hermanas, de las hijas, de los hijos, va resurgiendo. Cuando surgió H.I.J.O.S. yo supe que había esperanza, que esto no iba acabar, que siempre va a haber alguien que la continúe”, reflexionaba entonces.

El CELS la despidió este miércoles en sus redes sociales: «Su búsqueda incansable de justicia y su enorme sentido del humor tiñen este día de tristeza», afirmaron.

 

 

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