Mundo Gremial

13 septiembre, 2017

​Despidos y precarización en Havanna

Entrevistado por «Con el pie izquierdo» (Radio Sur 88.3), el delegado sindical de Havanna Facundo Igarza denunció que la empresa de alfajores despidió a cinco trabajadores como represalia por el masivo rechazo que hubo entre las y los empleados a la precarización de las condiciones laborales.

Entrevistado por «Con el pie izquierdo» (Radio Sur 88.3), el delegado del Sindicato de Pasteleros (Starpyh) de Havanna Facundo Igarza denunció que la empresa de alfajores despidió a cinco trabajadores como represalia por el masivo rechazo que hubo entre las y los empleados a la precarización de las condiciones laborales.

– ¿Qué está pasando en Havanna?

– En concreto el viernes pasado nos enteramos de cinco despidos en la fábrica de Havanna. La rama alfajorera tiene sus propias paritarias, y Havanna es la empresa más importante de la zona de la costa atlántica. En el marco de esas paritarias la empresa plantea la discusión de discutir un sistema de premios, ya que una parte del salario lo cobramos en premios atados al ausentismo. Palabras más, palabras menos aducen que en Havanna faltar sale muy barato.

Nosotros rechazamos esa propuesta y pasadas las paritarias la empresa sigue insistiendo, hasta que hace un mes nos daban un ultimátum para modificarlo en última instancia de forma unilateral. El cuerpo de delegados decidió someterlo a consideración al conjunto de trabajadores a través de una votación interna, donde por mayoría rechazamos porque traducido en salario implicaba una reducción. A partir de ese rechazo masivo es que la empresa decide echar a los cinco trabajadores.

– ¿Con qué argumentos los despiden?

– Formalmente el despido es sin causa. La empresa abonaría la indemnización correspondiente. Tuvimos una reunión con la gerencia el martes, pidiendo la reincorporación por varios motivos. En primer lugar porque son familias que se quedan sin sustento. En segundo lugar por las condiciones generales no son las mejores, sobre todo en Mar del Plata que tiene un elevado nivel de desocupación.

Un tercer elemento, es que para el cuerpo de delegados y para la comisión directiva del Sindicato de Pasteleros está claro que son producto de un intento de reforma laboral y salarial al interior de la fábrica. La empresa da entender que, visto y considerando que no pudieron avanzar en una reforma de las condiciones salariales internas, de alguna manera tienen que resolver la situación. Está más que claro que son despidos que no obedecen a una situación económica de la empresa, sino que obedecen a una política de intentar amedrentarnos y meter miedo para avanzar en las reformas que tienen previstas.

– ¿De qué antigüedad eran los despedidos?

– En la Costa Atlántica está extendida la forma de contratos de trabajadores temporarios. En verano trabajamos unos tres o cuatro meses y durante del invierno en función de la demanda laboral. En Havanna más del 70% de los trabajadores estamos en esas condiciones, eso habla de una situación de precarización laboral muy grande. Entre los despedidos hay cuatro trabajadores temporarios de entre cuatro y seis años de antigüedad y un trabajador efectivo que tiene 11 años de antigüedad en la empresa.

– ¿Cuál es la extensión de los contratos temporarios?

– La figura del contrato temporario establece justamente que son contratos de temporada. En la costa atlántica la temporada alta es en verano, pero luego por rama se firman los días que garantizan en esa rama puntual. En el caso de la rama alfajorera en verano tenemos garantizados 80 días laborales. Esto obedecía a lo que sucedía 20 años atrás donde efectivamente solamente se trabajaba en verano en nuestra rama. Hoy en día seguíamos con esos contratos, que están en nuestro convenio que es del año 1992, pero la actividad cambió muchísimo.

Havanna trabaja, produce y exporta todo el año, no solamente en verano. Pero sin embargo sigue contratando a gran parte de personal con ese tipo de contrato. En concreto, doy por ejemplo mi caso puntual: yo estoy hace siete años en la empresa, y trabajo de noviembre a marzo con continuidad laboral y a partir de abril en función de la demanda y el trabajo que haya, me llaman tres semanas, otras no, un mes sí. El tiempo que yo estoy sin trabajar no tengo salario. Esa es la situación contractual que tenemos la mayoría de los trabajadores de la empresa y de la rama alfajorera en la costa atlántica y que obviamente genera niveles de precarización laboral muy grande. Esto sucede hace años. Frente a esta situación no solo no plantean mejoras sino que quiere avanzar aún más sobre nuestras condiciones de trabajo.

– ¿Por qué la producción alfajorera tiene temporadas altas y bajas?

– Hay algunos datos que justamente van en contra del argumento de la baja de la producción o ventas de la empresa. En septiembre del año pasado nos mudamos al parque industrial local en Mar del plata. Esa mudanza implicó una inversión de 400 millones de pesos, en su momento. Este año se inaugura formalmente, con la presencia de Mauricio Macri, la gobernadora María Eugenia Vidal y el intendente Arroyo para anunciar la apertura de la nueva planta, y planteando la inversión y lo que implicaba el crecimiento económico para la ciudad y demás.

Argentina es de los pocos países que produce alfajores, y Havanna es una marca líder, tanto en la costa atlántica pero también a través de exportaciones. Havanna sigue siendo rentable, está claro, si no los empresarios hubieran cerrado las fábricas. Y en todo caso, si antes vendían 10 alfajores y ahora venden nueve, no tienen que hacernos responsables a los trabajadores de las bajas en las ventas.

Por otro lado está más que claro que acá la discusión no es respecto de las ventas, sino a un discurso más general, que lo vemos en otras empresas local y nacionalmente, que tiene que ver con que los empresarios nos quieren hacer responsables de cosas que no nos corresponden. Que si el trabajador falta mucho o hace abuso de la legislación laboral… todo ese discurso ya lo conocemos.

Otro dato que es significativo, es que cuando hablamos de Havanna, hablamos de sus accionistas. Por un lado de Cristian Colombo, jefe de gabinete de De la Rúa. Stanley, padre de la ministra de Desarrollo Social, quien este año aumentó su patrimonio en 400% y que su argumento es que el papá le regalo 19 millones de pesos. Esas personas forman parte del capital de Havanna, y es parte de un discurso más general a nivel Estado, que plantea avanzar contra una serie de derechos con reformas laborales. En esta empresa quieren aplicar en chiquito lo que todavía no se logró en términos macro. Por eso rechazamos de plano que estos despidos obedezcan a una situación financiera de la empresa: es una forma de amedrentarnos porque los trabajadores le dijimos que no al ajuste salarial y laboral en la empresa.

– ¿Cómo sigue la lucha?

– La semana que viene habrán nuevas asambleas para evaluar la respuesta de la empresa, si es que existe, a nuestro pedido de reincorporación. Seguimos insistiendo por la reincorporación de los compañeros. Por otra parte no descartamos que la empresa siga avanzando en nuevos despidos porque si tienen por objetivo amedrentarnos con estos cinco no lo consiguieron.

Estamos en estado de alerta y movilización, no descartamos medidas de fuerzas como paros. Queremos dejar en claro que en el caso por lo menos de los trabajadores de Havanna no estamos dispuestos a resignar salario ni condiciones laborales, no forma parte de la negociación la reincorporación de los compañeros a cambio de la reducción salarial. Nosotros seguimos en nuestra posición: vamos a defender los derechos adquiridos.

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