Derechos Humanos

25 julio, 2017

APDH La Matanza: «Flaco favor les hacemos si nos paraliza el miedo»

Pablo Pimentel, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Matanza, contó a “Con el pie izquierdo” (Radio Sur 88.3) cómo fue que encontraron una bolsa llena de balas en la puerta de la sede del organismo de derechos humanos el sábado pasado y cómo avanza la investigación.

Pablo Pimentel, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Matanza, contó a “Con el pie izquierdo” (Radio Sur 88.3) cómo fue que encontraron una bolsa llena de balas en la puerta de la sede del organismo de derechos humanos el sábado pasado y cómo avanza la investigación.

– ¿De dónde salieron las balas que aparecieron en el local de APDH?

– Nosotros cada dos o tres veces por mes nos reunimos en asamblea para construir nuestro espacio. Era un basural, lo fuimos limpiando. Tiene aproximadamente 170 metros de largo por 25 metros de fondo. Es un lugar bastante inhóspito, está rodeado de fábricas abandonadas. Cada tanto tenemos que ir además de a construir, a limpiar.

En el marco de la limpieza que estábamos haciendo el sábado, justo en la entrada de la APDH, en un lugar muy visible de la vereda, veo una bolsa que me llama la atención porque decía “Tajuara”, la marca de la boutique. Cuando me acerco veo desparramadas delante de la bolsa, hacia la pared de la fábrica, un montón de balas. Yo no conozco de balas, pero eran de esas que uno habitualmente ve en los noticieros cuando hacen algún allanamiento. Empecé a mirar, sin tocar y me di cuenta que tenía una cierta connotación.

Llamé a la fiscalía, pedimos que no interviniera solo la policía. No lo íbamos a permitir. Por eso sacamos una foto con un diario Clarín al lado, el único que teníamos al alcance que nos prestó una YPF cercana. Lo pusimos al lado para constatar la fecha. La fiscalía actuó con celeridad y bien. Convocó a la policía, vino la policía científica e hizo toda la constatación.

Se calculan aproximadamente 80 balas de fusil automático liviano (FAL) que utiliza el ejército, la gendarmería y las fuerzas armadas. Y una treintena de balas de 22 largo. El lunes me entero, cuando hacíamos la denuncia, que había también un cartucho antimotines usado. Eso tiraron frente a la APDH.

– ¿Cómo sigue esto ahora?

–  La fiscal nos preguntó qué hipótesis teníamos para imaginarnos que esto es un mensaje o una amenaza y nosotros le contamos en qué causas estábamos. Lo dividimos en tres niveles: uno el local, donde hay tres causas paradigmáticas, empezando por la de Gabriel Blanco (un joven torturado y asesinado por la Policía Bonaerense en 2007, luego de ser invitado a robar por la policía). Luego el caso más resonado que es el de Luciano Arruga, en un procedimiento similar pero con la diferencia que a él lo obligaron a cruzar corriendo la General Paz a las tres de la mañana y fue atropellado como un coche. Y después un tercer caso, de Fernando Leguizamón, un joven que fue asesinado por un narcopolicía, dicho así por los vecinos.

A nivel nacional hemos presentado en los últimos meses varios amicus curiae en defensa y pedido de libertad a varios hermanos originarios del país como Milagro Sala, Agustina Santillán, Facundo Jones Huala. La profundización de la causa por la autoría política de la Masacre de Puente Pueyrredón que va a avanzando bien, vamos a poder llamar a indagatoria a algunos de los integrantes del Poder Ejecutivo de 2002. Y por último hemos acompañado en Lomas de Zamora a denunciar ante un juez federal la aparición de restos óseos humanos en un lugar que fue Fabricaciones Militares y que hay testimonios que dicen que durante la dictadura se escuchaban gritos y se veían autos que entraban por la noche.

También puede ser un mensaje general a los organismos de derechos humanos que se inscribe dentro del discurso que Macri empezó a implementar antes de ser presidente. Cuando dijo, por ejemplo, que se iba a “acabar el curro” de los derechos humanos. Que fue cuando comenzó a negarse lo ocurrido en la dictadura, a quitarle el apoyo al Ministerio Público y los tribunales que están juzgando genocidas, a quienes quieren sentar en el banquillo a los civiles y empresarios responsables. En fin. No sabemos.

Describimos todo esto porque son casos que la APDH está acompañando y pueden ser hipótesis de algún mensaje mafioso.

– ¿Cómo se hace como organización para responder frente a amenazas de este estilo?

– En estos casos tenemos que estar como siempre. Quizás más atentos y articulados. Cuando hay una actividad ir de a dos. Denunciar todo tipo de hecho raro que veamos.

Yo aprendí durante la dictadura de mi padre, don Eduardo Pimentel, que cuando suceden estas cosas hay que gritarlo a los cuatro vientos, visibilizarlo por todos lados. Cuando te quieren hacer algo no te avisan ni te preguntan: te lo hacen. Acá lo que se quiere en Argentina es primero menoscabar la tareas de los organismos de derechos humanos históricos, menoscabar a los familiares (Abuelas, Madres, Hijos, Familiares). Tenemos que pensar que quienes hoy nos están gobernando en la Argentina son los descendientes de los protagonistas de los peores momentos que sufrió la Argentina con todos los genocidios, las conquistas, la apropiación de bebés, de empresas, el cierre y aplicación de políticas económicas.

Lo que hay que hacer es estar juntos y buscar solidaridad. Y no permitirle a grupos nostálgicos, fascistas, antidemocráticos que nos impongan el miedo. El peor año fue el 2015. Nos amenazaron, nos persiguieron y tocaron lo más querido que tiene una persona que es un hijo, como me pasó a mí. En estos casos flaco favor les hacemos si nos paraliza el miedo. Lo que tenemos que hacer no es preocuparnos sino ocuparnos.

Para eso hay que también empezar a discutir qué modelo de país queremos. Nunca hay que perder la rebeldía ante cualquier injusticia que ocurra a cualquiera en cualquier parte del mundo.

Le exigimos al gobierno nacional y provincial que arbitren todos los medios necesarios para esclarecer este hecho. Le pedimos a la Justicia que profundice la investigación y hacemos responsable a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal por cualquier situación que le pase a cualquier integrante de la APDH La Matanza y sus familiares.

– ¿Quién está a cargo de la investigación?

– La fiscal Andrea Palín, del Ministerio Público de La Matanza está llevando adelante la investigación. Por ahora por cómo se movió nos parece que está haciendo las cosas bien. Nosotros confiamos hasta que nos demuestren lo contrario. Nos dijo que es muy difícil dar con los responsables porque no hay cámaras, pero igual van a citar a quienes suelen transitar por el lugar. Es cierto que es muy difícil esclarecer este tipo de hechos pero uno nunca pierde las esperanzas.

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