Economía

11 julio, 2017

El Banco Macro y los intercambios de favores para estabilizar el dólar

Dos días después de una inyección de 60 millones de dólares en el mercado cambiario, “salió la noticia de que el gobierno le allanaba el camino al Banco Macro para comprar el Banco Patagonia”, comentó a Notas el economista Pablo Wahren. ¿Favor con favor se paga?

Ahora estabilizado en alrededor de 17 pesos, en las últimas semanas el precio del dólar trepó de forma tal que generó preocupación no sólo en la población en general (en particular por su impacto en los precios al consumidor) sino también en el gobierno y la industria local. Los exportadores agropecuarios, por su parte, esperaron con paciencia a que la suba se estabilizara y luego liquidaron, especulando tanto con el dólar como con el precio de la soja que también subió. De hecho, la liquidación de divisas por exportaciones de granos repuntó un 35% interanual en la última semana.

Pero la suba del dólar, que se da cuando hay más demanda que oferta, comenzó a desacelerarse y retroceder desde el 5 de julio, ya que aumentó la oferta de divisas. “Muchas veces esa oferta aparece a través de la intervención del Banco Central. Pero esta vez fue llamativo que los que salieron a vender dólares en ese momento fueron los bancos privados, especialmente el Banco Macro”, comentó a Notas Pablo Wahren, economista e integrante del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP).

Aunque se especulaba con que la estrategia del Banco Macro era que, “viendo que el dólar había subido, aprovechaba para vender dólares a un precio mayor y luego salir a invertir pesos en activos financieros locales”, desde el OCEPP plantean otra hipótesis, más controversial. Es que dos días después de la inyección de 60 millones de dólares en el mercado cambiario, “salió la noticia de que el gobierno le allanaba el camino al Banco Macro para comprar el Banco Patagonia”.

“Básicamente lo que, según trascendidos periodísticos, sucedió es que el Banco Patagonia iba a ser comprado por el Banco Francés y el gobierno puso una traba a ese proceso de venta y así se le allanó el camino a Banco Macro”, explicó Wahren. Y remató: “Se abre la pregunta de si la intervención en el mercado cambiario del Banco Macro no está ligada a este proceso de compra que pareciera tener la venia del gobierno nacional”.

Un banco en pleno auge

A mediados de 2016, la agencia financiera estadounidense Bloomberg destacaba que el dueño de Banco Macro, Jorge Brito, se había convertido en billonario “gracias al presidente Mauricio Macri”.

En aquel artículo señalaban que su fortuna personal superó los mil millones de dólares por ser dueño del 20% de las acciones de Macro, que subieron un 21% entre enero y agosto del año pasado.

Bloomberg sostenía que la gestión de Cambiemos «introdujo un programa de liberalización económica, levantando las tasas de préstamos personales y dando a los bancos la libertad de fijar sus propias comisiones; además acordó con los holdouts luego de una década en default». Y resaltaba que «Macri también recortó los impuestos a las exportaciones, lo que ayudó a Inversora Juramento a aumentar 36 por ciento en dólares su valuación desde diciembre».

Jorge Brito, además de ostentar la propiedad de un banco en expansión, es titular de la empresa energética GENNEIA, que en noviembre de 2016 fue una de las beneficiarias en una licitación de energía eólica en la provincia de Chubut mediante el plan RenovAr.

Cercano al kirchnerismo primero y a Sergio Massa después, ya desde 2015 apuesta al proyecto conducido por Mauricio Macri en la Casa Rosada.

Brito donó medio millón de pesos a la campaña de Cambiemos y es uno de los aportantes a la Fundación SUMA de la vicepresidenta Gabriela Michetti, investigada por el juez Ariel Lijo. Vale recordar que hasta que se inició la causa judicial, prácticamente ninguna actividad de la Fundación fue fiscalizada por el Estado. En funcionamiento desde 2009, al menos hasta agosto del año pasado no había presentado ningún balance a la Inspección General de Justicia (IGJ). En abril de este año, Michetti fue sobreseída y tanto ella como otros funcionarios del PRO renunciaron a la Fundación creada por ellos mismos.

Las empresas que “sponsoreaban” a la Fundación eran, casualmente, contratistas millonarias del Estado porteño como UTE Zona Verde, Prosegur, Grupo Rhuo, Microsoft, entre otras.

Pero la inserción de Brito en la economía argentina no se queda allí: también es socio de Eduardo Gutiérrez de Grupo Farallon con quien conforma “Vizora Desarrollos Inmobiliarios”, una constructora del segmento “Premium”; y es dueño de Inversora Juramento S.A. (empresa agrícola ganadera).

De operador del “dólar blue” en los últimos años del gobierno de Cristina Fernández, a incursionar en el mercado energético y a expandir su banco de la mano de Cambiemos, Jorge Brito es uno de esos nombres siempre asociados a la riqueza y especulación en la Argentina.

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