América Latina

28 junio, 2017

Atentado en Venezuela: «El gran tema acá es saber si es la punta de un iceberg»

Marcos Salgado, periodista argentino radicado en Caracas, analizó el último gran hecho de violencia llevado a cabo por la oposición que implicó el ataque a dos edificios públicos desde un helicóptero. En diálogo con Radio Sur 88.3 descartó la posibilidad de un autoatentado.

Marcos Salgado, periodista argentino radicado en Caracas, analizó el último gran hecho de violencia llevado a cabo por la oposición que implicó el ataque a dos edificios públicos desde un helicóptero. En diálogo con Radio Sur 88.3 descartó la posibilidad de un autoatentado.

Tras la acción militar, se dio a conocer un video donde el piloto Oscar Pérez -por el momento prófugo- informa a la población que se suma a luchar militarmente contra el gobierno.

– ¿Qué fue lo que sucedió el martes con el ataque de parte de opositores que utilizaron un helicóptero para arrojar granadas y disparar?

– Concretamente los datos duros son que un inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) -que es la policía de investigaciones que depende del Ministerio del Interior- que tenía acceso a ese helicóptero (no lo secuestró a punta de pistola) voló hacia el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Ministerio del Interior.

El TSJ está a unas diez cuadras del Palacio Miraflores y el Ministerio del Interior se encuentra en una zona muy céntrica, muy transitada de la ciudad, también a unas diez cuadras o menos de la sede del gobierno. Es decir que el helicóptero sobrevoló el centro de Caracas.

En el caso del Ministerio, este señor disparó sobre la terraza del edificio donde se estaba haciendo un acto por el Día del Periodista. Hubo mucha sorpresa, porque la gente vio que el helicóptero se acercaba pero tenía letras visibles del CICPC entonces no desconfiaron. Sobre el TSJ arrojó varias granadas.

Después de estos dos asedios voló por arriba de la montaña y terminó aterrizando en un lugar que se llama Los Caracas, que es como una zona balnearia cerca de la ciudad. Y desapareció. Hasta ahora no se sabe donde está.

Está detenido el jefe de la base militar de donde partió el helicóptero y también los controladores de vuelo.

El gobierno ha dicho que se trata de un atentado terrorista enmarcado en la creciente violencia de las últimas semanas. El gran tema acá es saber si es la punta de un iceberg o un «Rambo» que actuó en un grupo pequeño. Eso es difícil saberlo.

– Se está investigando los vínculos de este agente policial y ya el gobierno plantea que puede llegar a tener vínculos con la CIA.

– Yo si tengo que arriesgar una hipótesis creo que evidentemente hay un grupo -no sabemos cuan grande- dentro de las fuerzas de seguridad, que intentó el martes hacer una movida golpista que se quedó a mitad de camino. Eso es lo que se puede pensar, aunque no deja de ser una especulación.

Lo que no se puede negar es que lo que pasó es muy serio y habla de una escalada de la crisis. Porque también ha escalado la violencia en las calles. Las manifestaciones opositoras son cada vez más violentas. Ya llevamos más de 80 muertos en tres meses de protestas violentas.

Que aparezca esto ahora le agrega un elemento nuevo que plantea una cierta conspiración «desde adentro» que bueno, es muy difícil establecer que alcance tiene. De todas formas este miércoles hubo tranquilidad en Caracas, no es que la gente se quedó en la casa pensando que iba a haber un golpe. Sí hubo cortes de calle organizados por la oposición.

– Algunos medios argentinos e internacionales presentaron como hipótesis, al momento de dar la noticia de los ataques del helicóptero, que se trató de un autoatentado, una excusa para poder reprimir, ¿qué opinás al respecto?

– Andar lanzando flechas, como dicen acá, es libre. Cada uno puede decir lo que quiera. A mí me parece absurdo. No entiendo cómo a un gobierno le puede interesar generar todavía más y más tensión.

Veámoslo desde otro punto de vista. El hecho de que alguien, así sea un «Rambo» solitario o con un grupo pequeño, pueda agarrar un helicóptero, sacarlo de la base, volar sobre el centro de la ciudad y atacar edificios públicos es un síntoma de debilidad. Debilidad de las instituciones de seguridad. No entiendo por qué al gobierno le serviría mostrarse débil.

Pero bueno, al no haber mucha información, esas historias van floreciendo.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

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