Batalla de Ideas

5 junio, 2017

¿Las elecciones locales presagian el resultado nacional?

Por Federico Dalponte. Tres provincias fueron a las urnas este fin de semana y hubo festejos en Casa Rosada, pese a acumular dos derrotas en una noche. Triunfos resonantes y derrotas banales. Diferentes lecturas frente a escenarios que rara vez permiten una extrapolación sensata.

Por Federico Dalponte. La tentación es fuerte. Pero creer que la tendencia nacional la marca una localidad de 350 mil habitantes es precipitado. Cada elección cuenta, y la riña vale hasta en el pueblo más chico, pero forzar conclusiones generales sirve de poco.

En 2013, por caso, el intendente hoy saliente de Corrientes, Fabián Ríos, ganó la votación en nombre del Frente para la Victoria (FpV). Pero al mismo tiempo su partido perdió la gobernación de la provincia y hasta las legislativas nacionales un mes después. Aun así, el FpV fue la opción que más votos cosechó en aquel octubre turbulento: dos millones por encima del segundo.

Las lecturas, mientras tanto, se vuelven antojadizas. Este domingo el peronismo ganó dos elecciones y Cambiemos una. En términos simbólicos, el cambio de signo político en la capital correntina supera con creces al impacto de las primarias chaqueñas o las legislativas riojanas.

Pero cabría leerlo también al revés. En Chaco y en La Rioja viven cuatro veces más personas que en la ciudad de Corrientes. Y del otro lado, está claro que la fragmentación del peronismo en esa capital, sumado a la injerencia de la Casa Rosada, maximizó las chances del candidato radical. Dicho de otro modo: Cambiemos no sólo ganó en un distrito de escaso peso electoral, sino que lo hizo frente a un adversario diezmado.

Y de nuevo al revés: el 12 de abril de 2015 la provincia de Salta fue escenario de la primera gran elección con impacto nacional. O eso parecía. Allí se impuso Juan Manuel Urtubey en nombre del FpV. “Es un primer indicador de cómo vamos a seguir adelante”, declaró en aquel entonces. Medio año más tarde, el kirchnerismo abandonaba el gobierno nacional y Urtubey, tan kirchnerista, abandonaba el Frente para la Victoria. Fallaron todos los pronósticos.

Nada es casualidad, por cierto. Todo es parte de un proceso, y resulta interesante verificar las tendencias locales. Máxime cuando se trata de elecciones legislativas. Pero en ningún caso una seguidilla de victorias municipales o provinciales decanta por sí solo en un triunfo nacional.

Y si no, cuanto menos, valdría mantener ecuanimidad en los análisis. En Río Negro, hace menos de un mes, se eligieron concejales en una jornada negra para Cambiemos. Pero la trascendencia de aquellos resultados fue escasa. Jacobacci y Darwin, epicentro de la derrota radical, no tuvieron la misma prensa que Corrientes.

Lo que, en rigor de verdad, suena bastante lógico; al menos en términos de relevancia demográfica. De lo que sigue otro punto relevante en este año electoral: la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Santa Fe no tendrán elecciones anticipadas, como hace dos años.

En 2015, se sabe, porteños y santafecinos parecían precalentar la elección presidencial. Se midió, se conjeturó y se sacaron conclusiones de aquellas votaciones como si la suerte nacional estuviera echada.

El PRO, por ejemplo, estuvo cerca de dar el batacazo poniendo a Miguel Del Sel como gobernador. Pero perdió. Y en la ciudad de Buenos Aires, cuna del macrismo, Horacio Rodríguez Larreta estuvo a un puñado de votos del bochorno.

El Frente para la Victoria, mientras tanto, miró desde atrás la polarización final, apenas unos meses antes de ser la lista más votada en las primarias nacionales de agosto y en las generales de octubre.

Difícil sacar conclusiones en base a resultados locales. El mes que viene irán a las urnas correntinos, chaqueños y puntanos para definir cargos provinciales. A su turno lo hará Formosa. Y quedarán también, en fecha a definir, la pelea por las gobernaciones de Santiago del Estero y Corrientes.

Y eso es todo. No hay mucho más. No habrá grandes cimbronazos antes de agosto. La batalla más importante antes de la urnas, será, en todo caso, el cierre de listas dentro de tres semanas.

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