Economía

21 abril, 2017

Aumentan los alimentos básicos y caen las ventas en supermercados

Datos oficiales confirman que las ventas en supermercados y shopping cayeron alrededor de un 20% en relación con el año anterior. Paralelamente, los precios de la canasta básica aumentaron por encima de la inflación promedio. Pero el ministro de Hacienda sostiene que el crecimiento se está acelerando y los salarios creciendo.

Durante el mes de febrero la facturación de los supermercados creció 16,3% respecto del mismo mes del año anterior. Si se asume que la inflación en ese año transcurrido fue de por lo menos un 35,6% (según estima el IPC de la Ciudad de Buenos Aires), la caída de facturación en términos reales se ubica en el 19,3% interanual, lo que constituye el peor desempeño comercial de los supermercados desde el cambio de gobierno. Los mayores retrocesos se registraron en artículos electrónicos y electrodomésticos (2% menos que hace un año). También los shopping sufrieron un fuerte impacto por la retracción del consumo con una facturación que creció apenas un 13,5% interanual (un retroceso real de 22,1%).

La fuerte caída en las ventas se explica principalmente por la pérdida del poder adquisitivo del salario durante el año y meses de gobierno de Mauricio Macri y por el fracaso de la reciente iniciativa oficial Precios Transparentes, que liquidó el último reducto para el consumo que constituían las compras en cuotas con tarjetas de crédito. Según diversos estudios, la caída de las compras con plásticos llegó al 30% luego de la eliminación de las cuotas sin interés.

Pero el retroceso del consumo y los aumentos de precios no son homogéneos en todos los rubros. Hay productos de consumo suntuario que han aumentado sus ventas (y en algunos casos bajado sus precios) mientras que los productos que componen la canasta básica no han cesado de aumentar. A partir de marzo, la canasta básica de bienes y servicios que define la línea de pobreza ascendió a 14.620 pesos, lo que implica un aumento del 3,5% respecto del mes anterior. La línea de indigencia se ubica en 7260 pesos, con un 2,9% de aumento. Estos datos oficiales del Centro de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires marcan claramente que la inflación para los sectores más vulnerables se ubica muy por encima del promedio de 2,4% de inflación para marzo establecido por el Indec: más de un punto por encima de la general para los sectores pobres y un 0,5 para los indigentes.

La notoria aceleración de los precios de los bienes de consumo masivo de marzo implicó un fortísimo impacto para los sectores asalariados y de menores ingresos, que siguen perdiendo poder de compra mes a mes. Los rubros que registraron aumentos más importantes fueron los de alimentos e indumentaria. La leche, por ejemplo, aumentó un 2,6% respecto del mes anterior y un 40,4% interanual (muy por arriba de la inflación), mientras que  el aceite se ajustó un 2,6% y un 66,4% respectivamente.

A pesar de este panorama, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, sigue afirmando que se cumplirán las expectativas inflacionarias de entre 12 y 18% definidas por el banco central para 2017. En recientes declaraciones planteó: «La gente percibe claramente que la inflación está bajando: si el número final es 16, 17 o 18 por ciento, no creo que cambie su decisión en base a eso. La inflación va a ser menos que la mitad del año pasado y eso es lo relevante». El ministro no aclara que la inflación de 2016 fue la más alta en por lo menos 25 años. En la Ciudad de Buenos Aires se registró un alza del 41%, que incluso superó la disparada de precios de 2002 (40,6%).

También sostiene Dujovne que las ventas en supermercados y shoppings «tienen variaciones positivas» en los últimos meses y aseguró que «el crecimiento se está acelerando» y que los salarios «están creciendo»: «Las ventas de los últimos meses en supermercados y shoppings, en las mediciones contra el mes anterior, tienen variaciones positivas. Y eso es consistente con lo que ocurre con los salarios reales. Nosotros en marzo vimos una recuperación del 42% de lo recaudado por la AFIP en aportes y contribuciones patronales».

El ministro del Interior Rogelio Frigerio, por su parte, reconoció algunas dificultades en el ritmo de mejoría económica prometido. Este viernes reconoció que el primer trimestre «arrancó un poco peor» de lo que el Gobierno esperaba, pero aseguró que terminó «en línea con la recuperación» económica que auguraban. En declaraciones a Radio La Red, explicó: «Hay sectores que arrancaron el año pasado, otros que están arrancando ahora y otros a los que les falta arrancar». Y concluyó: «Empezamos, lentamente y con mucha dificultad, de manera persistente a salir de esta situación y a empezar una senda de crecimiento, de generación de empleo y de reducción de la inflación. Lo peor, en términos de la recesión, ya pasó».

 

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