América Latina

2 abril, 2017

Luis Bilbao: “La existencia de un autogolpe en Venezuela es absolutamente falsa”

Luis Bilbao, director de la revista América XXI, analizó en diálogo con Notas la coyuntura actual venezolana y las implicancias de la decisión del Superior Tribunal de Justicia de considerar en desacato a la Asamblea Nacional. “Pretenden tapar la derrota diplomática de que sufrió Estados Unidos en la OEA e intentar lanzar una nueva avanzada”, dijo.

Luis Bilbao, director de la revista América XXI, analizó en diálogo con Notas la coyuntura actual venezolana y las implicancias de la decisión del Superior Tribunal de Justicia de considerar en desacato a la Asamblea Nacional. “Pretenden tapar la derrota diplomática de que sufrió Estados Unidos en la OEA e intentar lanzar una nueva avanzada”, dijo.

– ¿Cuál es el momento político que vive Venezuela hoy?

– El conflicto de poderes existe desde hace bastante tiempo. Lo que permite comprender lo que ha pasado este jueves es lo que ocurrió entre el martes y el miércoles de la semana pasada en la asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) que tuvo lugar en Washington. La OEA -bajo el mando de Estados Unidos y a través de quien yo llamo “el malinche uruguayo”, el señor Almagro- pretendía aplicarle la carta democrática a Venezuela para suspenderla y exigirle, entre otras cosas, llamar inmediatamente a elecciones presidenciales. Lo que equivale a decir, violar la Constitución venezolana.

Y cuando desde todos los medios del hemisferio se nos decía que un conjunto de quince países había conseguido la mayoría en la OEA para poder imponer estas decisiones a Venezuela, ocurrió exactamente lo inverso.  Países como Argentina o Brasil, que se habían comprometido totalmente con esta línea de acción dictada por Washington, terminaron haciendo nada. Ni siquiera salió un documento votado. Se sacó un documento de consenso que no sólo no aplicó la carta democrática sino que no asumió ninguna exigencia de las que estaban en danza hasta ese momento. O para decirlo de otro modo: Estados Unidos recibió la derrota diplomática más impresionante que uno pueda recordar en los últimos años y esto a manos de Venezuela.

Terminó esa batalla el miércoles a la noche y en la mañana del jueves lanzaron algo que no es nuevo: el conflicto entre los poderes y la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de declarar que las medidas adoptadas por la Asamblea Nacional son ilegales, cosa que viene diciendo hace semanas y semanas. Pero se toman de eso y han inventado la existencia de un autogolpe en Venezuela cosa que, se debe decir, es absolutamente falsa.

Las instituciones están funcionando exactamente como deben funcionar y debido a las medidas adoptadas por la Asamblea Nacional, completamente ilegales e ilegitimas, el Tribunal Supremo de Justicia tomó una determinación respecto de la invalidez de las medidas tomas por la Asamblea. Eso es todo lo que ocurrió.

Sin embargo se lo transformó en un autogolpe de Estado para tapar, por un lado, la derrota espantosa que sufrió Estados Unidos en Washington, en su propia casa, y para intentar lanzar una nueva escalada que no podemos saber hasta dónde puede llegar. Es muy difícil pensar que el gobierno estadounidense se atreva a tomar la decisión de una invasión militar pero eso no debe ser descartado porque es algo que está preparado hace mucho tiempo por el Departamento de Estado.

– Pareciera que no es menor la decisión que tomó el Superior Tribunal de Justicia de plantear el desacato de la Asamblea Nacional y, hasta dónde sabemos, asumir sus funciones. ¿Esto es así?

– No podría asegurar eso. Lo que sí hace el Tribunal -y está absolutamente en su derecho- es declarar inválida cualquier decisión de la Asamblea mientras no cumpla una serie de requisitos que se vienen discutiendo desde hace meses.

-De hecho desconoce la presidencia de Julio Borges lo que conlleva la parálisis del brazo legislativo del Estado venezolano.

– Eso es así en la medida que no se cumplan una serie de requisitos entre los cuales está, por ejemplo, quitar los fueros a dos o tres diputados que, se ha probado, fueron elegidos a través de criterios falsos y esto fue reconocido por la misma Asamblea que no era legítimos y, sin embargo, los mantienen allí.

Por otro lado la Asamblea ha tomado una serie de medidas, por ejemplo, pedir la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Es decir, para tener dimensión de lo que significa esto, el Congreso Nacional le pide a Estados Unidos que invada su propio país.  Entonces, por supuesto que hay un conflicto de poderes y el gobierno ha respondido, porque tiene la fuerza para hacerlo, con la dureza que corresponde a la situación planteada.

– Como decía Cortázar en algún cuento, se están armando los trípodes del camelo, es decir las tres patas para propiciar una intervención política, tal vez militar o simplemente diplomática, para poder cortar con el proceso chavista en Venezuela. Una de esas patas, que ya circula en todos los medios del mundo, es la versión del autogolpe de Estado que sale de la usina del diario español El País y del Pentágono. En segunda instancia fue planteada hace unos días por la Asamblea Nacional lo que ellos llaman la crisis humanitaria en Venezuela. Y por último está la posibilidad de que esto derive de nuevo en manifestaciones en las calles. ¿Esto es una posibilidad?

-Es difícil saber en qué medida puede ocurrir pero está planteada esa posibilidad. Sobre todo porque en territorio venezolano hay, desde hace años, grupos paramilitares colombianos sembrados en todo el país. Y la gran duda que tuvimos durante todo este tiempo es en qué momento iban a ponerlos en acción. Desde luego que si esto lo sé yo, también lo sabe el gobierno venezolano y lo sabe el Partido Socialista Unido de Venezuela y lo saben las fuerzas armadas que están absolutamente preparadas para reaccionar y abortar un intento de esas características, es decir, un intento de violencia armada interna.

– Por último, sabemos que de ahora en más hay que ser cuidadosos con la información que llegue desde Venezuela. ¿Cuáles son los puntos que considerás más importantes para poder entender lo que está pasando?

– En primer lugar hay que asumir que la situación económica de Venezuela es muy difícil. Esto no lo niega absolutamente nadie. Pero de allí a que haya una crisis humanitaria hay una distancia insalvable. Eso es una mentira. No hay tal crisis. De manera que, lo primero que hay que hacer, es tratar de seguir cómo -teledirigida desde Washington y desde Madrid- se van informando falsedades tales como que la gente se muere de hambre en Venezuela.

Por supuesto que hay dificultades. Hay que entender que el barril de petróleo pasó de 100 a 20 dólares y recién en los últimos meses pasó de 20 a 40. Y el petróleo es el 98% de las exportaciones de Venezuela, entonces hubo un problema  económico muy grande. Pero además hubo una guerra económica sistemática, con boicots por todos los costados y bloqueos económicos. Sin embargo no pudieron conmover al gobierno, lo único que lograron fue dificultar la vida económica del país.

Para mí la principal incógnita es cuánto se demora el proceso revolucionario venezolano en rearmar el funcionamiento correcto del aparato de producción y distribución de mercancías. Y yo creo que eso está muy avanzado, en los últimos tres meses se avanzó muchísimo y creo que se va a terminar de completar ese proceso. En la medida que esto suceda, las mentiras no van a tener el más mínimo asidero. No lo tienen hoy, pero aún le quedan excusas para decir: falta esto y falta aquello. Y eso puede ser verdad. Pero la gente no pasa hambre y estamos muy lejos de una crisis humanitaria.

Federico Araya – @fedearayac

Foto: América XXI

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