Educación y Ciencia

29 marzo, 2017

«El conflicto de los maestros sensibilizó a muchos docentes universitarios»

En el marco del conflicto docente, la secretaria de Formación de CONADU Histórica, Claudia Baigorria analizó en diálogo con “LlevaloPuesto” (FM La Tribu) las negociaciones en el ámbito universitario. La Secretaría de Políticas Universitarias les ofreció un 18% de aumento dividido en cuatro tramos que rechazaron por insuficiente.

En el marco del conflicto docente, la secretaria de Formación de CONADU Histórica, Claudia Baigorria analizó en diálogo con “LlevaloPuesto” (FM La Tribu) las negociaciones en el ámbito universitario. La Secretaría de Políticas Universitarias ofreció un 18% de aumento dividido en cuatro tramos que los docentes del sector rechazaron por insuficiente. En contraposición reclaman un 35% en el cual está «contemplada la pérdida del poder adquisitivo de 2016».

– ¿Cómo viene el conflicto salarial docente en el ámbito universitario?

– Venimos en principio acompañando la lucha docente de todos los niveles que arrancó en febrero y siguió durante todo marzo, reclamando al ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich, que es nuestro empleador directo la urgente convocatoria a las paritarias salariales. Las universidades nacionales sí dependemos del Ministerio de Nación.

Como todos los medios venían dando cuenta de este techo del 18% para todas las paritarias, habíamos adelantado al secretario de Políticas Universitarias nuestro rechazo por considerarlo insuficiente, teniendo en cuenta que no había sido satisfecha nuestra demanda, cuando se reabrió la paritaria en el segundo semestre del año pasado, de un incremento del 10 o 15% para todas las categorías. Esto por el desfasaje por el incremento de la inflación. Nuestro reclamo, en sintonía con toda la docencia, es por un aumento del 35% en el cual está contemplada la pérdida del poder adquisitivo de 2016.

El gobierno reconoció ese desfasaje al, por ejemplo, otorgar una suma adicional a fines del año pasado al sector no docente de las universidades nacionales. A ellos sí les pagó un incremento por única vez de 4 mil pesos. Y a los docentes no solo no nos paga sino que nos dice que el año pasado el aumento estuvo por encima de la inflación.

– ¿Qué lectura hacen de esa omisión en el aumento hacia los docentes, pero reconocimiento del personal administrativo?

– El sector no docente siempre han sido quienes más horas permanecen en el ámbito universitario, quienes manejan todos los resortes administrativos, centrales y neurálgicos para la vida universitaria. Más allá de que los docentes somos los responsables del proceso de enseñanza/aprendizaje, de los proyectos de investigación e investigación. Incluso tienen mayor grado de sindicalización los no docentes, hace muchos años más que nosotros están sindicalizados y tienen un convenio colectivo de trabajo conseguido con planes de lucha muy extensos. Cuando ellos dicen que hay paro, la universidad se cierra con llave y no entra nadie. Nosotros tenemos una visión más amplia y democrática, más articulada con el estudiantado, lo cual a veces por una cuestión hasta de objeción de conciencia nos impide realizar medidas de fuerza con la contundencia que sí tienen los trabajadores no docentes. Eso no está ni bien ni mal, son distintas formas y métodos de manifestar las protestas.

Pero tiene que ver también con que el gobierno sabe que en materia de conciencia de clase, los compañeros nos llevan algún tramo. Y el docente, al ser un profesional también tiene un tiempo dedicado al ejercicio de su profesión por fuera de la universidad pública, cosa que también sabe el gobierno.

Pero también saben que cada vez son más los docentes que viven exclusivamente de la universidad porque acumulan dedicaciones simples, en varias universidades. Para completar un salario razonable tienen que completar cuatro o cinco dedicaciones simples en varias universidades. Eso dificulta la dedicación plena y con la calidad que se podría estar brindando. Todo este cúmulo de cosas tiene que ver con que además saben el gobierno y las autoridades que el docente tiene una entrega un poco más abnegada. Sin ser despectiva con los compañeros no docentes. Pero la docencia tiene este ingrediente de estar frente a los jóvenes y que se genera un vínculo, una relación que hace que a la hora de los reclamos el docente es siempre el que más demora en visibilizar su descontento. Sino no se entendería cómo en la Universidad de Buenos Aires (UBA) por ejemplo, hay 10 mil profesionales que trabajan de forma gratuita, los “ad honorem”.

Esto lo venimos trabajando mucho en las asambleas, sobre todo los más jóvenes vienen con más conciencia de clase, con mucho más observación de que no se puede trabajar en condiciones que no sean dignas, sin salario y sin inversión de parte del Estado.

Todo esto está contemplado en el convenio colectivo de trabajo que conquistamos en 2015 pero que universidades como la UBA no lo aplican. Son peleas que son de larga data y que ahora viene la tarea concreta de instrumentarla para terminar con la precarización y el subsidio laboral y salarial que hay de parte de la docencia para con las casas de altos estudios. No es solamente el tema salarial, sino también con la precarización y las condiciones de trabajo.

– ¿Cómo fueron los días de paro y cómo sigue la jornada de lucha?

– La adhesión es muy alta, siendo que venimos de menos para más. Para nosotros fue una conquista la paritaria del año pasado, la reapertura de la negociación salarial en febrero junto con todos los niveles.

Recordarán que en 2013 las restantes federaciones habían firmado una paritaria con la que nos mandaban a negociar en el mes de junio, tuvimos una paritaria de un año y medio. A partir de allí los docentes universitarios teníamos que negociar paritaria en junio, en vez de que fuera en febrero o marzo con el conjunto de los docentes. Este año por primera vez desde entonces, nuestro acuerdo paritario venció el 28 de febrero. La desventaja fue que los docentes no estaban en actividad, por lo que se dificultó el inicio del plan de lucha, quedamos un poco desfasados. Pero fue tan alta la adhesión del conflicto docente de los maestros de las escuelas de las provincias, que motorizó principalmente la CTERA, que nuestro sector se ha visto muy sensibilizado. En la marcha de la semana pasada hubo una enorme cantidad de docentes universitarios de todas las provincias.

La adhesión es muy alta. El conflicto universitario ahora se nota y se siente, más allá del conflicto bonaerense que es la madre de las batallas para todo el mundo. Los mismos funcionarios dicen que hasta que no cierre esa paritaria o la nacional si llegara a haber, es muy difícil que mejore lo que venimos ofreciéndole a los universitarios. Hasta el martes 28 nos ofrecían 18% en cuatro cuotas que es lo que venimos rechazando desde enero y febrero. Para nosotros es una pérdida de tiempo ir a estas reuniones porque el gobierno dice que el año pasado no perdimos poder adquisitivo, y nosotros decimos que sí. Lo mismo que le pasa a los maestros en la Provincia de Buenos Aires.

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