Cultura

20 marzo, 2017

Fuego amigo

Por Julia de Titto. Este domingo las redes sociales se hicieron un festín con la mesa de Mirtha Legrand en la que, al inaugurar una nueva temporada del programa, cenó en Olivos con Mauricio Macri y Juliana Awada.

Por Julia de Titto. Este domingo las redes sociales se hicieron un festín con la mesa de Mirtha Legrand en la que, al inaugurar una nueva temporada del programa, cenó en Olivos con Mauricio Macri y Juliana Awada.

Hay que reconocerlo. Con 90 años la lucidez y velocidad mental de Rosa María Juana Martínez, más conocida como Mirtha Legrand, es envidiable. Casi medio siglo después de inaugurar sus almuerzos -y hace poco también cenas- frente a las cámaras, con invitados e invitadas del mundo de la política y la cultura, nacionales e internacionales, Mirtha sigue marcando agenda.

Si hay algo de lo que no se la puede acusar a Legrand es de tener pelos en la lengua. Así como le preguntó a Eduardo Duhalde si tenía vínculos con el narcotráfico o dejó como marca registrada la pregunta a Néstor Kirchner y Cristina Fernández “¿Se vino el zurdaje?”, este sábado fue el turno de Macri y Awada.

Aun cuando la célebre figura televisiva públicamente dijo que votó a Macri en 2015 y que ella hizo «mucho para que accediera a la Presidencia», “la Chiqui” jugó el juego que mejor sabe jugar frente a las cámaras. Incomodar y pinchar, para luego dejar hablar.

Así fue como cuestionó al presidente la situación social y económica. «¿No estamos en crisis?», «Mauricio, no les alcanza el sueldo para vivir», decía Mirtha. Macri respondió como suele hacer: el cambio, la herencia recibida, y varios etcéteras en el mismo sentido. Velozmente la conductora le tiraba un centro “las caras tapadas, los palos… pero tienen derecho a exigir”. “Venimos de 20 años de piquetes, paros y manifestaciones y eso no dio ningún resultado”, contestaba el presidente.

Donde tuvieron más coincidencias fue con el conflicto docente. Allí Macri aprovechó las cámaras para mostrar la foto de Hiroshima que ya había publicado en su Facebook, en la que, meses después de los bombardeos estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial una clase se daba entre las ruinas. Todo para justificar la postura de su gobierno de que los sindicatos atentan contra la educación y defender la no intervención del Ministerio de Educación de la Nación en la discusión salarial.

“Yo creo que ustedes no ven la realidad”, disparó una Mirtha encendida. Y agregó que “el descreimiento” en el gobierno de Cambiemos comenzó con los aumentos de tarifas. Le reprochó a Macri “muchos errores” entre los que mencionó: pobreza cero, segundo semestre, Avianca, Correo Argentino, entre otras cosas. “Soy positiva pero también soy realista”, afirmó la conductora.

Cuestionar y habilitar respuestas. Cabe aventurarse en una hipótesis sobre la repercursión del programa del sábado a la noche. El panorama mediático actual y las decisiones comunicacionales de Mauricio Macri han acostumbrado a la sociedad a escuchar entrevistas complacientes, donde el o la periodista es casi un accesorio al despliegue del discurso oficial.

Mirtha Legrand hizo, en parte, lo que debería hacer el periodismo. Cuando hay preguntas, hay respuestas, así estas no sean lineales, explícitas o tan siquiera intencionales. Es decir, el impacto del programa podría estar hablando más de la mediocridad del resto de la televisión que de la calidad intrínseca de la entrevista.

@julitadt

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas