Cultura

16 febrero, 2017

Family Gamers: la vuelta a los 8 bits

Los pibes de los 90 con el paso del tiempo se convirtieron en adultos amantes de la nostalgia. Desempolvaron sus “familys” y gracias a las redes sociales comenzaron a juntarse y revivir aquellas buenas épocas.

El Famicom, la consola creada por el japonés Masayuki Uemura en 1983 para Nintendo, empezó a venderse en varios países de América Latina a principios de los ’90 en sus versiones piratas que venían de China y Taiwán. Conocida como “El Family”, atrapó de inmediato la atención de miles de chicos, con juegos muy elaborados para la época como Circus Charlie, Popeye, Donkey Kong Jr. y Super Mario Bros.

Esos pibes de los noventa crecieron y nunca se olvidaron de las tardes en que pasaban horas tratando de rescatar una princesa de un castillo, custodiado por una malvada tortuga gigante con garras y espinas.  Con el paso del tiempo se convirtieron en adultos amantes de la nostalgia. Desempolvaron sus “familys” y gracias a las redes sociales comenzaron a juntarse y revivir aquellas buenas épocas.

La mayoría se ubica en la franja que va de los 30 a los 40 años. Su infancia y preadolescencia estuvo marcada por los videojuegos. “Desde pequeño logre una colección de Family Game sin saber lo que era ser coleccionista; uno quería jugar y jugar. Estaba muy orgulloso de mi caja de tv de 29″ llena de cartuchos, varios repetidos, que canjeabas o prestabas”, dice a Notas Martín Bombelli, referente de esta generación que se convirtió en uno de los más grandes coleccionistas del país.

“Con el tiempo me fui enterando de que mis cartuchos eran copias chinas y taiwanesas y que algunos no tenían licencias ni estaban completos; me fui metiendo cada vez más en el tema y un día decidí empezar a comprar a Japón por internet los juegos que tanto amaba de chico y conocer nuevas cosas”, comenta. Hoy Martín tiene muchísimas “joyas”: consolas en su caja original, joysticks de edición limitada y más de 500 cartuchos originales. Algunos títulos se venden en E-bay a más de mil dólares.

Con la llegada de las redes sociales los Familygamers se organizaron un poco más. “Family Game Argentina” y “Familly Game Oficial”, son algunos de los grupos con más de mil miembros cada uno, que invitan al intercambio, coleccionismo, y compartir experiencias de juego.

Drake Harris es fundador y administrador  de uno de ellos en Facebook: “Family Game Argentina”. Declara su amor por los 8 bits y recuerda viejas épocas de la infancia: “Conocí al Family en su época dorada -1991 más o menos- por un vecino que lo alquilaba en un videoclub de la zona. En mi casa había una sola tv color Talent sin control remoto y podíamos jugar solo si nadie estaba mirando la tele, y no mucho porque mis viejos decían que me podía agarrar epilepsia (se ríe). No podíamos creer los juegos como Super Mario Bros 3 o Metroid, que en aquel momento nos volaron la cabeza”, comenta.

Los grupos también sirvieron para conocerse las caras entre jugadores. Promocionando eventos para competir en vivo o solamente charlar y pasar un buen rato. Casos como la Retrostar, uno de los mayores eventos dedicados al retrogaming y coleccionismo o algunos más caseros como la “Juntada Familiera” que -como dice en su muro- es un espacio para “juntarse a viciar, charlar, ñoñear, canjear y porque no, hacer algún torneíto”.

“Con el auge de los juegos online se perdió eso de juntarse a jugar y verle la cara al otro. Eso genera que se pierda un poco la esencia del antiguo gamer”, cuenta Bombelli que organiza con sus amigos juntadas en su casa y se encarga de preparar todo: desde un proyector para jugar a los clásicos en pantalla grande, hasta sacar con cuidado de su empaque original algunos cartuchos para compartirlos entre amigos.

El placer de los familygamers no sólo es revivir el pasado, sino volver a encontrarlo en el presente. Muchos se consideran “Cirugamers”; salen los fines de semana y recorren ferias en el Gran Buenos Aires y Capital para tratar de encontrar alguna joya perdida a “precio ciruja”. Es el caso de Fanco Beriain: “Empecé a recorrer lugares dónde reparaban viejos televisores y videocassetteras pero no encontraba nada; un día hablé con un hombre grande que se dedicaba a arreglar teles y había tenido un local de venta de Family en los noventa. Era un antro viejísimo y debajo de unos armarios llenos de tierra sacó una Nintendo NES original que me vendió a 800 pesos; no lo podía creer”, comenta emocionado.

Ya sea en juntadas, redes sociales, o grupos, los familygamers están lejos de considerar su actividad como una moda retro. “Los arcades son mi vida”, declara Martín Bombelli y detrás de eso parece sonar para siempre la más bella música que podría sonar en sus oídos y en su corazón que es la de toda una generación 8 bits: la música de Super Mario, el plomero saltador de hongos que de la mano de estos pibes grandes nunca dejará de rescatar a la princesa.

Mariano Cervini – @marianocervini

Próximas fechas de juntadas:

Feria Gamer: domingo 19 de febrero. Apart Hotel «Congreso». Bme. Mitre 1824, CABA.

Juntada Familyera: domingo 5 de marzo. 13 a 18 hs. Valle 715, CABA

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