Nacionales

12 enero, 2017

Vendedores ambulantes: «Somos trabajadores, estamos pidiendo trabajar»

Notas dialogó con Margarita Pérez, una de las referentes de los vendedores ambulantes que fueron desalojados y reprimidos en Once el pasado 10 de enero. En esta entrevista, brinda detalles sobre la negociación que tuvo lugar con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y los acuerdos alcanzados hasta el momento.

Notas dialogó con Margarita Pérez, una de las referentes de los vendedores ambulantes que fueron desalojados y reprimidos en Once el pasado 10 de enero. En esta entrevista, brinda detalles sobre la negociación que tuvo lugar con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y los acuerdos alcanzados hasta el momento.

– ¿Cuáles fueron los resultados de las últimas reuniones que tuvieron con los funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA)?

– El miércoles tuvimos una reunión con Federico Crespo (director general de Atención Ciudadana), un representante del GCBA, y tres personas más. Por nuestro lado estuvimos seis referentes: el compañero Rodrigo, Ramón, César, José y otros.

En primera instancia nos ofrecieron instalarnos en el galpón de la calle Bartolomé Mitre. Lo rechazamos porque es una realidad para todos que a ese galpón no ingresan ni las moscas. Así lo planteó el compañero Rodrigo, que tiene amplio conocimiento del tema, al igual que el compañero José. Ese lugar no es accesible para ingresar. Ese es un lugar donde ahora están los cirujas, los “paqueros”.

Nos plantearon otra opción, que es un galpón en la calle La Rioja, que está frente a La Conga. Les dijimos a los señores que aceptábamos ese lugar con la condición de que las combis se estacionen ahí. Todo lo que sean líneas de transporte, que se estacionen ahí. Para que sea como primera opción de compra nosotros y después los demás. Lo que pasa que la gente que nos compra a nosotros es la gente que pasa, así que tenemos que estar en un lugar circulado.

Otra opción que planteamos es un predio que está en la calle Boulogne Sur Mer, que es un depósito de gaseosas. Y hay otros predios más que se están evaluando. Se está hablando de que nos van a entregar de tres a cuatro predios.

 – ¿Cuánto se va a demorar ese proceso?

– Lo que planteamos es que está todo bien, que nos entreguen los predios, no hay problema. Pero ¿cómo va a ser el día a día? Nosotros, los vendedores ambulantes, porque no somos manteros, somos vendedores ambulantes, trabajamos el día a día para llevar el pan a nuestras mesas. El otro día tuvimos que decir “hay que aguantar”, no pudimos llevar algo, tuvimos que prestarnos plata para poder llevar algo a casa, porque no vendimos.

El señor del GCBA nos dijo que si es para bancar la comida nos ofrecen los comedores. Entonces le dijimos: “Para un poco, comedores no”. No es malo, para algunas personas, pero para nosotros que somos trabajadores, que tenemos brazos y piernas, sí es malo. Porque no pedimos limosna, estamos pidiendo trabajar. Es simple. Simplemente es trabajar.

Plantean que para acondicionar los predios va a llevar un tiempo, una demora de 60 días. Entonces durante esos dos meses ¿qué van a comer los chicos? Por lo menos danos la opción de laburar durante esos 60 días en la calle y a los 60 días limpiamos todo. No, ellos no quisieron. Entonces pedimos Plaza Miserere y tampoco lo aceptaron. ¿Cuál es la opción? Danos una alternativa. Porque nosotros no podemos ir y decirle a la masa de compañeros: “En dos meses nos dan los predios”. ¿Y mientras tanto? Entonces ellos pidieron que lo dejemos en stand by y que regresemos en una hora.

El miércoles tuvimos que regresar tres veces: a la una de la tarde, a las cinco y a las 10 de la noche. A la una regresamos y nos dijeron: “Vamos a plantearles dos propuestas”. “¿Y cuáles son?”, les preguntamos. No nos quisieron decir. Nos dijeron que debíamos liberar un carril de la avenida Pueyrredón y limpiar toda la avenida. Nosotros le dijimos que no, que hasta que no haya un acuerdo claro no íbamos a hacer nada. Después dijimos, para limar asperezas, liberamos un carril y las negociaciones siguen.

Aceptaron y nos manifestaron la propuesta. La opción es darnos estudios de ventas, que ellos ya lo tienen preparado, costeado por el gobierno. Después nos ofrecieron un subsidio mínimo, muy por debajo de los costos de vida que tenemos. Peleamos las cifras y llegamos a un punto en que era una cifra acordada.

No la aceptamos, obviamente, hasta no consultar con los compañeros. La cifra es de 12 mil pesos mensuales. Nos lo van a pagar quincenalmente. Fuimos, comunicamos, la mayor parte aceptó ese acuerdo. Nosotros, con eso, fuimos y conversamos nuevamente tipo 10 de la noche con Federico Crespo y le planteamos que la mayor parte aceptó.

– ¿Y ahora cómo sigue esto?

– Este jueves nos fuimos a inscribir a Perón por el tema de los estudios. Ese mismo listado es el que va a regir para ubicarnos en los predios.

– ¿No hay ninguna posibilidad de que puedan seguir vendiendo en la calle?

– Directamente no quieren. Hay una orden de arriba que está cerrado en que no quieren que las calles estén con vendedores ambulantes. Ellos tienen un proyecto para llevar adelante y no piensan dar marcha atrás. Ante esta expectativa, no nos queda otra que aceptar esto. Anteriormente hubieron conversaciones y conversaciones en las que no se llegó a nada. Me parece que esta fue la primera vez en la que llegamos a un acuerdo.

Quiero, por favor, que quede en claro que al compañero Rodrigo, al que le dicen Chipi, muchos medios se ensañaron con él manifestando que el compañero vendía los puestos. Es totalmente falso. Nosotros, los seis que fuimos a dar la cara por todos los compañeros de Once, ninguno es vendido. Todos tenemos necesidades y todos planteamos las necesidades de todos. Nuestro lema es “o todos o nada”. Esa es nuestra camiseta, la gente.

Producción: Federico Araya – @fedearayac

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