Nacionales

18 noviembre, 2016

El regreso del dengue: el sur de la Ciudad de Buenos Aires en riesgo

En lo que va del 2016 ya se registraron alrededor de 3 mil casos de dengue en la Ciudad de Buenos Aires, 10 veces más que en el brote del 2009. Casi el 50% de los afectados residen en la zona sur, y la mayoría de los casos ocurren en la Comuna 8, donde una de cada tres personas reside en un asentamiento informal.

Comienza el calor, se acerca el verano y vuelve la preocupación por los mosquitos en la ciudad. El verano pasado se registró la mayor epidemia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) con 4471 casos confirmados por el Ministerio de Salud. Diez veces más que en el 2009, siendo esta ciudad el segundo distrito con más casos después de la provincia de Misiones, donde los meses más problemáticos son diciembre, enero y febrero.

El dengue es una enfermedad causada por un virus de la familia Flaviviridae que se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti. En los últimos años la enfermedad se ha convertido en un problema para la salud pública, debido a que varios factores favorecen su expansión: el cambio climático, el aumento de la población en áreas urbanas de ocurrencia rápida y desorganizada, la insuficiente provisión de agua potable que obliga a su almacenamiento en recipientes caseros habitualmente descubiertos, la inadecuada recolección de residuos y la gran producción de recipientes descartables que sirven como criaderos de mosquitos.

Estefania Cioffi, médica del Centro de Atención Primaria (CESAC) 24 ubicado en la Comuna 8, sostuvo que este año “se espera una nueva ola de casos de dengue». De hecho, «ya hay algunos casos en segundo semestre del año confirmados aunque aún esporádicos”, dijo.

“El mosquito es peridomiciliario, es decir que se encuentra en las casas y alrededores no en grandes parques o campos. Tiene patas rayadas blanco y negras por eso se lo llama comúnmente ‘mosquito tigre’. Este mosquito además puede transmitir Zika y fiebre Chikungunya. El dengue no se transmite de persona a persona y existen cuatro tipos del virus. Cuando se producen sucesivas reinfecciones hay probabilidad de complicaciones más graves”, explicó la médica.

La propagación del mosquito tiene una fuerte asociación con las malas condiciones de habitabilidad. Casi el 50% de los casos se registraron en la zona sur de la CABA, y la Comuna 8 es la que presentó el mayor número de afectados, seguida por las Comunas 1, 4 y 15.

La Comuna 8 contiene la mayor cantidad de villas y asentamientos de la Ciudad (18 aproximadamente). Según el último censo, una de cada tres personas reside en un asentamiento informal y las condiciones de estos territorios se vuelven favorables para la reproducción del mosquito. La falta de trazado formal de los servicios, sobre todo el de agua, cloacas y pluviales, generan depósitos de agua propicios para la creación del mosquito. A su vez, tanto las Comunas 1 como la 4, poseen en sus límites las dos villas con mayor poblaciòn de la Ciudad, la 31 y la 21-24 respectivamente.

Cioffi, quien conoce la realidad de la Comuna 8 afirmó que esta es «paradigmática en cuanto a prevalencia de enfermedades con alta determinación social, como lo son la tuberculosis o el dengue». La médica explicó que esa realidad está vinculada con las carencias de la población respecto a la vivienda digna, saneamiento ambiental, servicios básicos y por la alta tasa de hacinamiento, acompañada de altos índices de necesidades básicas insatisfechas, bajo acceso a trabajo formal y a la educación.

«Paradójicamente es la única Comuna de la ciudad sin hospital propio, a pesar de que la mayoría de la población tiene como único efector el servicio público», sostuvo y agregó que hay una total desarticulación «entre el primer nivel de atención (centros de salud) y los hospitales y con poco trabajo en territorio y poca articulación intersectorial», cuestión que resulta «indispensable para abordar problemáticas complejas como esta”.

Ante la posibilidad de una nueva epidemia, aún más grande que el año pasado y a la vez más peligrosa debido a que los riesgos aumentan con las sucesivas picaduras, el Gobierno de la Ciudad lanzó hace unas semanas una campaña que apunta a concientizar a las personas para prevenir la creación de la larva del mosquito. Sin embargo, no existe una política pública clara de respuesta de los equipos de salud al territorio, por lo que la vinculación con los barrios y la promoción de salud comunitaria depende de la voluntad de los profesionales de la salud. Los CESACs han trabajado a lo largo del año para llegar mejor preparados a este momento -con campañas de descacharreo, limpieza de los barrios, etc.- pero estas acciones no han sido acompañadas a nivel central.

Lo cierto es que sin políticas que ataquen el problema de fondo -las condiciones de vivienda- y que promuevan la salud comunitaria es muy difícil lograr evitar una nueva ola de casos. Mientras tanto, los trabajadores de los CESACs, en conjunto con vecinos y espacios vecinales preocupados por la problemática se organizan y deciden hacer lo que está al alcance de sus manos: colaborar con el descacharreo de los barrios, informar sobre qué medidas llevar a cabo para prevenir la reproducción del mosquito y, en caso de tener síntomas, saber a dónde recurrir.

Matías, integrante de Ahora Buenos Aires en la Comuna 8 comentó a Notas que este sábado desde las 16hs van a realizar una jornada en Villa 15 – Ciudad Oculta con trabajadores de la salud y vecinos para «limpiar las calles, sacar todos los elementos que puedan juntar agua, e informar a los vecinos para que puedan en sus casas eliminar recipientes o elementos que habiliten el surgimiento del mosquito”.

Denise Brikman – @Denise_Brik y Rocío Rivero

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