Mundo Gremial

16 noviembre, 2016

Rafael Vargas: «La connivencia de Ledesma con la política provincial y nacional es evidente»

Entrevista a Rafael Vargas, secretario General del Sindicato Azucarero de Ledesma, recientemente condenado a 18 meses de trabajo comunitario por encabezar un reclamo salarial de los trabajadores del ingenio. Connivencia entre la familia Blaquier, el gobernador Gerardo Morales y el gobierno nacional contra las luchas en la provincia donde Milagro Sala continúa detenida.

En la provincia de Jujuy gobernada por Gerardo Morales, donde Milagro Sala está presa desde principios de año, se siguen sumando ataques contra los trabajadores en lucha. Recientemente hubo una condena para Rafael Vargas, secretario General del Sindicato azucarero de Ledesma por una denuncia de la empresa propiedad de la familia Blaquier, que lo acusa de usurpación por una medida de fuerza en la que los trabajadores del sindicato cortaron uno de los accesos al ingenio. La Justicia dijo que la empresa tiene razón y Rafael Vargas fue condenado a 18 meses de servicios comunitarios no remunerados. El dirigente fue entrevistado desde el programa Con el pie izquierdo, de Radio Sur.

-¿Cómo estás, Rafael?

-Sobrellevando la noticia de tener que hacer tareas comunitarias. No es denigrante ni algo imposible de sobrellevar para mí, pero el tema es el mensaje que se deja hacia todos los luchadores sociales.

-¿Por qué te condenan?

-Me están condenando por estar al frente de una manifestación en el año 2013. Una medida de fuerza dentro de las paritarias de negociación de salario y condiciones de trabajo.

-¿El delito es el de usurpación?

-La manifestación se llevó a cabo en uno de los accesos donde los vehículos que transportan la caña, porque eso nos daba a nosotros la presencia necesaria y la posibilidad de asegurar un paro para que realmente la empresa se resienta y logremos tener una negociación acorde a las expectativas que tenían en ese entonces los trabajadores.

Porque realmente nosotros venimos postergados desde hace muchos años, ya que la empresa se ha aprovechado en la etapa anterior de tener un sindicato amigo y patronal y ha rescindido muchísimos derechos que se habían logrado en años previos a la dictadura y que, en la medida de nuestras posibilidades, hemos ido recuperando en una lucha contra la precarización laboral y el trabajo tercerizado.

Acá en el norte el salario más bajo era el de la empresa Ledesma, y eso que hay ingenios más chicos y hasta un ingenio quebrado, que es La Esperanza. Pero aún así el ingenio que peor pagaba era el Ledesma.

-¿Ledesma paga los peores salarios?

-Una diferencia de premios, de todo. Era la comparación con otras empresas no se entendía como el gigante agroindustrial del azúcar y de los derivados de la provincia era el que peor pagaba. Pero esto se entiende siempre por la relación que tiene con el sindicato amigo, que no hacía asambleas, los delegados eran un club de amigos… Hay todo un contexto en el cual se entiende que la empresa pudiera hacer lo que quería.

Este estuvimos 8 días en la ruta y fuimos reprimidos y resulta que a la empresa hoy le está haciendo un ofrecimiento de compra a Concepción en Tucumán y a otro ingenio más por 200 millones de dólares. Inentendible, cuando aquí hace golpear y garrotear a sus propios trabajadores que buscan un salario que mínimamente intentaba alcanzar lo que ya había firmado el Ingenio San Isidro de Salta, con el que nos referenciábamos salarialmente. Pero la empresa pretendía que nos quedemos con lo que ellos nos quieren dar.

Es una lucha constante con la empresa, un día a día tremendo. Pero tampoco nos olvidemos de que en mayo vino el mismísimo presidente Macri a Calilegua a entregar la casa número 1000 del programa “Acceso a la casa propia”, por el que Ledesma construye casas para los trabajadores. Pero hay que decir que este plan nace a consecuencia de una lucha del 2011 en la que la represión provocó varios muertos y la empresa tuvo que salir a tratar de tapar eso. O sea, la connivencia con la política nacional y provincial es más que evidente.

-¿Ya te dijeron dónde vas a tener que cumplir el servicio comunitario? ¿Qué vas a hacer?

-Bueno, me tocó un lugar, un centro de salud, donde tengo que estar 18 meses dos días a la semana durante dos horas por día. Y estoy dependiendo de un Patronato, debo comunicar cada vez que me movilizo. Hay cosas a las que uno no está acostumbrado y se tiene que empezar a adecuar.

Pero esta no es la única denuncia que tengo. Tengo denuncias del 2014, 2015, 2016… Y con la celeridad que está actuando la Justicia acá en la provincia no me sorprendería que antes de fin de año haya otra sorpresa.

La intención política acá es clara. Desde nuestro sindicato levantamos la voz respecto de lo que sucede con la compañera Milagro, porque aunque algunos puedan tener cuestionamientos, no hay dudas de que la Justicia actuó en forma muy irregular. El mismo gobernador salió a decir que no va a salir, como si él fuese el dueño de la Justicia.

Los mensajes acá son tremendos. Y la única que nos queda a nosotros desde los sindicatos es no aflojar y seguirla peleando con la Federación Azucarera y con lo que vamos fortaleciendo en las asambleas con los compañeros. Esto, lamentablemente, ha venido a quedarse. Es preocupante lo que pasa en la provincia. Y a nivel nacional también lo estamos viendo. El neoliberalismo y la derecha avanzan y no se detienen, no dudan. Y vienen por todo.

-Vos, como secretario General, en una negociación tenés que ir a sentarte con esta misma gente que te denunció. ¿Qué sentís?

-Sí, sí. Pero lo importante es entender que desde que hemos recuperado nuestro sindicato venimos denunciando al mismísimo dueño, a Blaquier, por ser cómplice de los delitos de lesa humanidad de nuestra provincia. Y por allí uno también puede llegar a entender de alguna forma este ensañamiento, que lo están poniendo en práctica a través de la connivencia con Morales y con el Gobierno Nacional.

Ahora hay que ver cómo sigue el resto de las denuncias… Que son todas del mismo tipo, es decir, por medidas de fuerza que se han realizado obstruyendo un acceso, donde la gente por asamblea decide movilizarse y la cara visible tiene que recibir este tipo de cosas. Pero bueno, si esto suma a la causa ni yo ni los compañeros de la comisión directiva nos vamos a apichonar, vamos a seguir peleando.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas