Géneros

13 noviembre, 2016

Rosario en defensa de la Ley de Educación Sexual Integral

A 10 años de su sanción y en un contexto de despidos y desfinanciamiento del programa, el sábado por la tarde se realizó un «Agitazo por la ESI» en Rosario. En una jornada que incluyó juegos no sexistas, muestra de fotos y música en vivo, Notas entrevistó a algunas de las referentes del Frente que se conformó en la ciudad en defensa de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI).

A diez años de su sanción y en un contexto de despidos y desfinanciamiento del programa, el sábado por la tarde se realizó un «Agitazo por la ESI» en Rosario. En una jornada que incluyó juegos no sexistas, muestra de fotos y música en vivo, Notas entrevistó a algunas de las referentes del Frente que se conformó en la ciudad en defensa de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI).

Durante el Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Rosario el pasado 8, 9 y 10 de octubre surgió la iniciativa de conformar un Frente Nacional por la ESI. La ley 26.150 afirma que es obligatorio enseñar Educación Sexual Integral en todos los niveles: jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias, ya sean de gestión estatal o privada. Si bien desde su sanción han existido déficits en los recursos y las capacitaciones docentes para su implementación, “hoy la situación es ya de un riesgo en la continuidad de esta política a nivel nacional debido a que el gobierno de Mauricio Macri dejó de contemplar en el presupuesto nacional 2017 la partida específica destinada a la aplicación del Programa en las provincias», explicó Romina Miani militante de Mala Junta, una de las organizaciones que integra el Frente. «Es decir, Nación dejaría de financiar el Programa”, aclaró.

En consonancia con el «Clasazo» realizado en la Ciudad de Buenos Aires el 5 de noviembre pasado, el Frente por la ESI decidió realizar este «Agitazo» a plena tarde al lado del río. Carla Millán, docente de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafe – Rosario) y militante de Patria Grande relató: “En este Frente confluimos una amplio abanico de docentes, sindicatos, colectivos feministas, organizaciones políticas, medios alternativos, convocadas por esta temática, con la idea de visibilizarla, problematizarla y transformarnos. Por eso decidimos organizar una actividad local que pudiera contemplar también las problemáticas provinciales”.

Balances y reclamos

Elvira Scalona pertenece al gremio de Docentes Universitarios (COAD) y afirmó que la implementación de la ESI no ha sido sistemática. “El derecho a recibir educación sexual no está garantizado. No existen estadísticas ni investigaciones sobre el real alcance de la implementación, pero a juzgar por los comentarios de la comunidad educativa falta mucho por hacer y la situación es muy despareja”, dijo.

“Demandamos capacitación presencial y en servicio del conjunto del cuerpo docente. También mayor presupuesto para la elaboración y distribución de materiales. En particular nos parece importante que los docentes que van a enseñar la materia en el terciario (nivel superior) para formar maestros y profesores estén muy capacitados en estos temas. Para eso sería muy importante que la provincia financie posgrados gratuitos para los formadores”, reclamó Scalona.

A pesar de la falta de presupuesto y formación específica hay espacios brindados por los sindicatos, como Amsafe Rosario y COAD para la capacitación, así como también experiencias llevadas adelante por la voluntad de alguna institución educativa o de sus docentes. “Sin embargo, trabajar la educación sexual en las escuelas no debería ser un hecho o intervención aislada sino una actividad permanente y transversal para lo cual se necesitan políticas públicas acordes”, agregó Millán.

¿Cómo se encuentra a nivel provincial la ley de Educación Sexual?

En junio de este año, el diputado socialista Julio Garibaldi presentó en la Legislatura provincial un proyecto de ley provincial de Educación Sexual Integral. El objetivo del mismo es continuar con los lineamientos de la ley nacional 26.150 e incorporar lo que ha trabajado en esta década el ministerio de Educación de la provincia. De aprobarse, el proyecto derogaría la anterior normativa provincial Nº 10.947 que establecía la incorporación curricular de la educación sexual promulgada en 1992, legislación que quedó desfasada luego de la sanción de la ley nacional.

El proyecto del socialismo además propone crear un equipo de ESI compuesto por profesionales y especialistas provenientes de diversos campos disciplinares con experiencia en formación docente, sexualidad, perspectiva de género y derechos humanos. Esta iniciativa de avanzada, aún espera su aprobación en ambas cámaras.

La ESI como un derecho

Una de las consignas que se estampó durante la tarde en remeras y carteles decía que «Sin ESI no hay Ni Una Menos». En una coyuntura donde han ascendido los niveles de movilización por los derechos de las mujeres y personas LGTB, la defensa de la educación sexual cobró otro sentido y se incorporó a la agenda de reclamos del movimiento de mujeres, diverso y feminista.

Es que la ley en sus lineamientos contiene un abordaje que va más allá de las políticas preventivas sobre métodos anticonceptivos, como tradicionalmente se entendió a la educación sexual. Niños, niñas y adolescentes tienen la posibilidad de conocer temas que históricamente las escuelas no han tratado, desde relaciones sexo-afectivas diversas, masturbación, embarazo, VIH-Sida, abuso sexual hasta violencia de género en los noviazgos.

“Con la ESI podemos hablar desde el deseo y el placer, de vivir una sexualidad libre, responsable, nos da la posibilidad de romper con patrones hegemónicos. Podemos ser libres, diversas y disidentes. Y es un derecho de niños y jóvenes recibir educación sexual”, argumentó Luciana Gómez, otra de los docentes que estuvo a cargo del Agitazo.

Para Romina Miani, es importante resaltar la importancia de la consigna “para poder desactivar, desde una de sus raíces centrales, el problema de las desigualdades en las relaciones entre varones y mujeres, así como también la homo-lesbo-transfobia en nuestra sociedad». Según la militante del colectivo feminista Mala Junta, la ESI permite un abordaje de la problemática de la violencia de género y los femicidios “desde una óptica que trasciende la cuestión punitiva ya que busca transformar los modos de relacionarnos entre varones y mujeres, construir nuevas prácticas más equitativas, más amables, seguramente no ajenas de conflictos, pero sí más libres”.

Jorgelina Tomasin – @jorgelinaa_t, desde Rosario.

Foto: Jorgelina Tomasin

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