Nacionales

1 noviembre, 2016

Rosario: estafadores y narcotraficantes bailan juntos

Los primeros días del mes de octubre la ciudad de Rosario se vio conmocionada por allanamientos y detenciones a 11 personas acusadas de lavado de dinero y estafas varias. En la investigación se descubrieron vínculos con integrantes de bandas narcos de la ciudad y fueron removidos de sus cargos dos asesores legislativos del ex gobernador Bonfatti por defender a tres de los imputados.

Los primeros días del mes de octubre la ciudad de Rosario se vio conmocionada por allanamientos y detenciones a 11 personas acusadas de lavado de dinero y estafas varias. Los sospechados -escribanos, ejecutivos, operadores inmobiliarios, agentes de bolsa y empresarios reconocidos en la ciudad entre ellos el gerente general del diario más leído de la ciudad, La Capital– están acusados de al menos seis hechos delictivos. En la investigación se descubrieron vínculos con miembros de renombre de bandas narcos de la ciudad. También fueron removidos de sus cargos dos asesores en la legislatura provincial del ex gobernador Antonio Bonfatti por defender a tres de los imputados.

Tras un puñado de allanamientos la información empezó a circular: era un notición. No se trataba esta vez de relatar historias de los más vulnerados de la sociedad, de los más expuestos a los flagelos del narcotráfico. Historias que abundan. Esta vez, se trataba de estafas y fraudes perpetradas por empresarios de alto vuelo, escribanos, ejecutivos, operadores inmobiliarios, agentes de bolsa y hasta dirigentes gremiales. Los diez detenidos fueron imputados, tras una maratónica audiencia, por asociación ilícita, estafa, lavado de activos y falsificación ideológica de instrumento público. Cada uno con distinto rol en la cadena de ilícitos.

«Carencia de fundamentos y arbitrariedad» fueron los argumentos de los abogados defensores ante las apelaciones a la prisión preventiva de nueve de los imputados «de guante blanco». Lo que se investiga es el accionar de los imputados por seis hechos de fraude inmobiliario mediante la falsificación de firmas y poderes. Por su parte, la Fiscalía decidió aceptar el fallo de la jueza Mónica Lamperti, que dejó a dos acusados en libertad bajo fianza.

Esta megacausa no es la única, ni la más importante. De hecho, se espera otra de mayor envergadura para los próximos meses. Mientras tanto, los fiscales de la Unidad de Delitos Económicos a cargo de la investigación no descartaron que “de las declaraciones de los imputados y de las evidencias recogidas hasta ahora haya más personas rozadas por los hechos». La hipótesis que sostienen los investigadores es que el grupo conformaba una asociación ilícita dividida en células con un rol determinante de los tres escribanos acusados.

Vínculos con el narcotráfico

Pasadas las semanas los vínculos y relaciones con los actores más relevantes del mundo del narcotráfico en la ciudad no se hicieron esperar. En una audiencia, los fiscales aseguraron que tiene varias líneas de investigación en las que aparecen conexiones entre algunos de los imputados y personajes de la vida narco.

Ante la pregunta de cómo se conectan estas redes con Los Monos, el fiscal Sebastián Narvaja respondió: “A través de gente que detenta bienes de alto valor, no tiene actividad lícita respaldatoria y está vinculada a delitos previos como el narcotráfico». Así vinculaba a Pérez y De Gaetano, dos de los imputados, con destacados actores del mundo narco rosarino: Guillermo Cantero, Luis Medina y Fabián Spadoni. Narvaja agregó: «Que se queden tranquilas las defensas. No tenemos filmados a los imputados comiendo con Guille Cantero y planeando la apropiación de un campo. Pero tenemos a Pérez y de Gaetano con vínculos claros con Cantero».

«Estas personas exteriorizan propiedades de alto valor, caballos de carrera, viajes al exterior, vehículos de alta gama que no se corresponden con su perfil patrimonial declarado. Esos son los indicios que tenemos que acreditar para demostrar que estas personas participan de una actividad como la narcocriminalidad», afirmó a continuación el fiscal.

Con estas declaraciones Narvaja estableció vínculos entre los “negocios” de imputados y narcotraficantes. En la causa por la megaestafa inmobiliaria y lavado de activos por 40 millones de pesos, la Fiscalía Regional Rosario investiga si tres de los detenidos y un prófugo blanqueaban dinero de Los Monos. Así empiezan a incorporarse a las investigaciones perspectivas que dan cuenta de la necesidad de establecer relaciones entre las actividades ilícitas de los imputados y sus socios de turno.

El Socialismo, embarrado

No hay casualidad suficiente para explicar el bochornoso compromiso que asumieron dos funcionarios del Frente Progresista Cívico y Social  en la megacausa por estafa y lavado de dinero. Rápidamente Antonio Bonfatti dijo que él se enteró del hecho recién el viernes 16 y les pidió las renuncias a sus cargos en el equipo de asesores en la Legislatura.

El abogado Héctor Superti, asesor del ex gobernador Bonfatti en la Legislatura provincial, asumió la defensa del agente bursátil Jorge Oneto y se retiró por la polémica que se generó en relación a su cargo público. Oneto está imputado por la compra de un campo de 124 hectáreas en Villa Amelia apropiado mediante una estafa a su propietaria. El fiscal Narvaja le endilgó usar sus recursos técnicos como operador de la Bolsa para la puesta en circulación de activos de origen ilícito.

Juan Lewis, por otro lado, es el abogado de los escribanos Luis María Kurtzemann y Juan Bautista Aliau imputados en la misma causa. El vínculo entre ambos se remonta al año pasado cuando Lewis reemplazó a Superti al frente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en el gobierno de Bonfatti, casi cinco años atrás. Otro nombre que no cobró tanta relevancia es el del ex ministro de Seguridad de Binner, Daniel Cuenca, que se mencionó entre los abogados defensores. También fue asesor nivel «A» del ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe.

Bonfatti se despegó de sus ahora ex asesores: “Que el árbol no tape al bosque. Obviamente, el hecho puntual y concreto de que dos ex ministros asuman la defensa de personas que están comprometidas con esto significó que le pidamos la renuncia, porque nadie discute sus condiciones de abogados, pero hay un principio ético que hay que respetar. Por lo tanto, lo importante es la causa y sobre la actitud de estos dos ex ministros, tendrán que dar respuestas ellos». Superti le respondió: «Hace cinco años que dejé la función ejecutiva. Nadie me dijo que cuando volviese a la profesión iba a tener que pedir permiso sobre qué causa tomar o no; si no, no hubiera asumido. Estoy convencido que atiendo a una víctima. Yo juré ser abogado y defender las causas con lealtad». «Primero soy abogado, después funcionario», remató.

Lucía Pérez Rivera, desde Rosario – @LuPerezRivera

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