Nacionales

5 octubre, 2016

Julián Axat: «Hay que acercar la justicia a los vulnerables”

Axat es el coordinador de ATAJO, Dirección de Acceso a la Justicia dependiente de la Procuración General de la Nación. Código de Radio* lo entrevistó para conocer lo que implica el trabajo de llevar la justicia a las villas y a los barrios.

Julián Axat es el coordinador de ATAJO, Dirección de Acceso a la Justicia dependiente de la Procuración General de la Nación. Código de Radio* lo entrevistó para conocer lo que implica el trabajo de llevar la justicia a las villas y a los barrios.

ATAJO es una Dirección de Acceso a la Justicia orientada a los sectores vulnerables. Axat recalca que a los barrios el Estado solamente llega en su faceta represiva, punitiva. Por eso, una de las formas de resolver esas distancias es llevar allí a las dependencias judiciales mediante experiencias como las de ATAJO. Actualmente, la dirección tiene oficinas en villas y barrios de las ciudades de Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Mar del Plata; así como enlaces en fiscalías de Cacho, Córdoba, Ushuaia y La Plata. Los equipos en cada lugar son interdisciplinarios, exceden lo estrictamente legal y trabajan la vulnerabilidad integralmente.

“La primer función es brindar asistencia jurídica gratuita a personas que tienen alguna necesidad legal insatisfecha, duda respeto de su situación legal o algún conflicto», cuenta Axat. En segundo lugar, “brinda la posibilidad de recibir denuncias directamente en el territorio para iniciar un proceso de instrucción criminal desde la oficina del barrio, que se remite a la fiscalía correspondiente y se saltea la fase policial. Es una denuncia informada, con un asesoramiento y acompañamiento asegurados». En tercer lugar, prosigue, «brinda auxilio a los fiscales y jueces para constatar situaciones, tomar contacto con víctimas, testigos u otras personas vinculadas a los procesos».

Por último, explica que se trata de una herramienta «para la difusión y promoción de derechos entre vecinos». «Buscamos generar instancias de reflexión sobre los problemas comunitarios, que sus referentes participen y se empoderen para que sean multiplicadores de la cultura del derecho y puedan a la larga autovalerse. Tenemos talleres de mujeres, de consumidores, de víctimas de violencia institucional, trabajamos con jóvenes, tratamos que los fiscales vengan también al barrio para que los conozcan”, explica Julián.

A pesar de los cortos dos años y medio desde el nacimiento del programa, Julian Axat hace algunos balances: «A los barrios no se puede llegar como paracaidista», reflexiona. «La gente está acostumbrada a la presencia de la faz punitiva del Estado, al sistema policial, entonces ingresar con ATAJO implica trabajar con las referencias barriales, explicar cuál es el objetivo y luego recién llevar la oficina e instalarla», detalla.

“Venimos trabajando cuestiones de género muy fuerte; acompañando  y conteniendo además de tomar la denuncia por la situación de violencia, así es como rápidamente se da intervención a la fiscalía y oficina judicial especializada, que en menos de 24 años definen una medida: prohibición de acercamiento, exclusión del hogar, botón de pánico. Esto es acceso a la justicia pura», sostiene el director de ATAJO. «En otros casos como trata o desaparición de alguna persona permite rápidamente a algún familiar acercarse para que se inicie una investigación desde la fiscalía también en menos de 24 horas para localizar a la persona desaparecida o captada», agrega.

Axat repasa victorias de algunos casos particulares: «Hemos liberado a una chica reducida a servidumbre en un hotel de retiro en menos de 10 horas. También hemos hecho actuar a la procuración sobre violencia institucional; el caso más conocido es el de la represión a en la villa 1-11-14 a la murga, en la que se identificó a los gendarmes que efectuaron los disparos y que hoy se encuentran procesados”.

Desde su inicio el programa articula con otras instituciones. Axat destaca el «gran trabajo pastoral» de la Iglesia y lo considera «fundamental» para generar redes de contención y acceso a la Justicia. También trabajan con organismos de derechos humanos que derivan casos de violencia institucional. Y recientemente han creado un convenio con la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) para poder asistir y dar soporte a trabajadoras y trabajadores informales. A su vez, destaca el acompañamiento que vienen haciendo de la comunidad africana.

Nuevo gobierno, nuevo paradigma

Ante el cambio de gobierno, Julián aclara que ATAJO sigue en pie porque la procuradora Alejandra Gils Carbó continúa en su lugar, aunque sabe que la propuesta de reforma de la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal derogaría su jerarquía como dirección, al igual que la de otras reparticiones de ese ministerio. “Anular su jerarquía legal es de alguna manera borrarlo del mapa, no es ingenuo», analiza. «La partida presupuestaria está reducida con respecto al año anterior y esos nos limita en recursos para los proyectos de seguir instalando módulos en nuevos barrios, y la respectiva tecnología y contratación de recursos humanos que para ello serían necesarios», sostiene.

Por otra parte, afirma que existe una «suerte de caza de brujas” en relación a ciertos jueces y la propia Gils Carbó. Con respecto a la Procuración de la provincia de Buenos Aires, dice que «también está recibiendo un hostigamiento del gobierno. Lamentablemente en la provincia de Buenos Aires jueces y fiscales siguen silenciosamente criminalizando la pobreza. Hay 40 mil personas encerradas, una locura”.

Sobre los cambios que necesita la Justicia argentina, el antes defensor oficial provincial considera que lo que hace falta es “modificar sus prácticas, porque son desigualitarias, discriminatorias, son clasistas». «Se necesita un cambio de mentalidad y que los cuadros judiciales reflexionen sobre las formas de ingreso y permanencia de los magistrados en el sistema», agrega.

«Es necesario renovar a la Justicia en su estructura y en su lenguaje. Hoy debe hablar en el idioma de los derechos humanos. Más allá de las regresiones que se están viendo, los juicios por delitos de lesa humanidad, muestran que otra justicia es posible», afirma Axat.

El director de ATAJO considera que proyectos como los de justicia 2020 son «un retroceso. Se está pensando en ser más eficientes en términos de tecnología y estos mecanismos no aportan a resolver las cuestiones de desigualdad o de las prácticas judiciales». «Creo que lo que hay que trabajar es el acercamiento de la justicia a los vulnerables. El cambio es otro, no por el lado de la tecnocracia sino desde lo humano y las relaciones de poder que establece el poder judicial”, concluye Axat.

Lucía Banus – @luciabanus

* Código de Radio se emite los miércoles de 21 a 23hs en FM De la Azotea 88.7, Mar del Plata. También se retransmite por algunas emisoras comunitarias de la Red AMARC Argentina. Twitter: @codigoradiomdp

Foto: La Nación / Sebastián Rodeiro

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