América Latina

4 octubre, 2016

¿Qué hacer ahora?: reflexiones desde el movimiento popular colombiano (I)

Luego del triunfo del “no” en el plebiscito por los Acuerdos de Paz en Colombia, los voceros de las organizaciones populares Marcha Patriótica y Congreso de los Pueblos dialogaron con Notas sobre las razones que explican ese resultado y las tareas que deberán asumir en esta nueva etapa para la construcción de la paz. Primera parte.

Luego del triunfo del “no” en el plebiscito por los Acuerdos de Paz en Colombia, los voceros de las organizaciones populares Marcha Patriótica y Congreso de los Pueblos dialogaron con Notas sobre las razones que explican ese resultado y las tareas que deberán asumir en esta nueva etapa para la construcción de la paz.

En diferentes instancias, pero con las mismas preguntas, Marylén Serna Salinas, integrante de la Comisión de Paz y Vocera Nacional del Congreso de los Pueblos y David Florez, vocero nacional de el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, acercaron elementos de análisis y de propuestas que por estos días vienen debatiendo las organizaciones sociales colombianas.

El Movimiento Político y Social Marcha Patriótica fue fundado el 20 de julio de 2010, día del bicentenario del grito independentista, con una movilización en Bogotá en la que plantearon la necesidad de una transformación estructural en el país para “una verdadera y definitiva independencia”. En octubre de ese mismo año se fundó el Congreso de los Pueblos, una organización político y social que nuclea a diferentes sectores bajo una propuesta de «país para la vida digna y con justicia social en Colombia».

Estas organizaciones mantienen fuertes vínculos con las comunidades campesinas y poblaciones de territorios afectados por la guerra, como así también cuentan con decenas de integrantes asesinados por la violencia de las fuerzas del Estado y el paramilitarismo. Ambas formaron parte de la campaña “La paz SÍ es contigo” en apoyo al “sí” en el plebiscito realizado el domingo 2 de octubre.

– ¿Qué reflexiones dejaron los resultados del plebiscito en sus organizaciones?

– David Florez, Marcha Patriótica: Primero hay que diferenciar entre los promotores y los votantes del «no». Entre los promotores encontramos sectores latifundistas, sectores ligados al narcotráfico, sectores ligados a élites religiosas ultraconservadoras que veían en los acuerdos de paz una afectación directa de sus intereses, como el despojo de tierras. También veían con preocupación que este país conociera la verdad en términos de su participación directa en la violación de los derechos humanos y en general lo que significa una nueva apertura política en Colombia. Por supuesto, una propuesta de renovación y de cambio es una afectación a sus ideales.

Pero muchos de los votantes del «no» provienen de sectores empobrecidos de las ciudades del país, y sobre todo de zonas donde no se ha vivido tanto la guerra, que han sido presas del miedo, la desinformación y de una política de odio que se ha promovido durante muchísimos años en el país.

Nosotros creemos que los resultados se relacionan con una mala forma de comunicar del sobre el proceso de paz en La Habana y sus desarrollos. El gobierno quiso imponer desde siempre un secretismo a la sociedad colombiana de manera de que no pudiese acercarse a lo que sucedía en la mesa de negociación. Y además no se desarrollaron mecanismos institucionales masivos para que la gente fuera conociendo día a día lo que se iba acordando y se iba desarrollando más allá de los comunicados oficiales que se daban a conocer cada vez que se llegaba a un acuerdo parcial. Eso sin lugar a dudas facilitó que las mentiras, los rumores y las políticas de generación del miedo jugaran un papel importante.

En segundo lugar, hay que reconocer autocríticamente que nosotros, los promotores del “sí”, si bien hemos desarrollado iniciativas de respaldo a la paz durante estos cuatro años, nos faltó mucha más pedagogía y desarrollar esas acciones por más tiempo.

Lo tercero es que este resultado tan estrecho expresa que en el país hay una opinión creciente a favor de la paz, ya que si lo miramos en perspectiva histórica, hace cuatro cinco años la mayoría de la gente rechazaba la idea de un acuerdo político para salir de la guerra. Hay un país que mayoritariamente quiere la paz, inclusive dentro de los votantes del “no”, que no están conformes con alguno de los puntos acordados. El reclamo mayoritario debe ser respetado y permitirse que se mantenga el acuerdo y pueda desarrollarse.

– Marylén Serna Salinas, Congreso de los Pueblos: Sobre los resultados del plebiscito manifestamos nuestra sorpresa y preocupación, puesto que consideramos que la Mesa de Negociación entre las FARC y el gobierno colombiano, la refrendación de los acuerdos y posteriormente, lo que iba a ser su implementación, son pasos fundamentales en lo que implica la construcción de la paz. Son el punto de partida de un largo proceso que esperamos sea participativo, vinculante, decisorio, a partir también de la llegada de la sociedad a ese ejercicio.

Hoy entonces es una preocupación porque retrocede el proceso. Pensamos que este “no” empodera nuevos sujetos políticos que le apuestan al deterioro de las condiciones de vida del pueblo colombiano y a la guerra que tanto nos ha costado en vidas, en recursos y en oportunidades para el país.

Hubo una gran influencia de los medios de comunicación en la población colombiana, una visión de que estos acuerdos eran a favor de una insurgencia más no a favor del pueblo colombiano. Una insistencia en que el pueblo iba a salir sacrificado, iba a salir golpeado de este proceso de paz.

Pensamos también que faltó mayor trabajo hacia la sociedad en su conjunto. El movimiento social sigue trabajando alrededor de sí mismo, alrededor de sus organizaciones, de sus comunidades, pero nos hace falta muchísimo hablarles a la sociedad. Poder tener una voz alternativa a la de los medios de comunicación, a la voz de los que quieren prolongar esta guerra. Nos hizo falta mayor esfuerzo de llegarles a la población, a la gente no organizada que cotidianamente se rige solamente por los medios de comunicación y que no tiene otra voz que le permita tener una visión política más a fondo sobre lo que significaba esta refrendación de los acuerdos para el futuro del país.

Y, sobre todo, pensamos que ha tenido una gran influencia la poca participación que la gente ha tenido en el proceso de negociación y de conocer más a fondo los acuerdos que se hicieron en La Habana. El hecho, por ejemplo, de que haya habido una distancia tan larga entre la negociación de las FARC y el gobierno, y la sociedad colombiana. O que las comunidades que van a ser directamente afectadas no sean consultadas. Eso influyó en que no haya ese compromiso del pueblo colombiano en la refrendación de esos acuerdos y que por el contrario, se profundizan los temores y las desconfianzas de lo que pueda suceder en esos territorios.

Micaela Ryan – @LaMicaRyan

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