Mundo Gremial

29 septiembre, 2016

Jorge Duarte: «Una de las palabras que más suena en Azopardo es ‘gobernabilidad'»

En esta entrevista con Notas, Jorge Duarte, periodista especializado en cuestiones sindicales y editor del portal Infogremiales, analizó, en el marco de la reunión de la dirigencia de la CGT con el gobierno de este jueves, las posibilidades reales de un paro general y las discusiones de las cúpulas sindicales ante la coyuntura económica.

En esta entrevista con Notas, Jorge Duarte, periodista especializado en cuestiones sindicales y editor del portal Infogremiales, analizó, en el marco de la reunión de la dirigencia de la CGT con el gobierno de este jueves, las posibilidades reales de un paro general y las discusiones de las cúpulas sindicales ante la coyuntura económica.

-¿Qué condiciones se tienen que dar para que haya un paro general en el corto plazo?

-La pelota está del lado del gobierno nacional, como desde hace un tiempo. Por lo menos en el último mes la llave del paro general la tiene Mauricio Macri y todavía no lo desactivó, no se si por impericia o porque quizás está buscando tensar a ver hasta dónde llega.

Este jueves es la reunión entre Prat Gay, Triaca y algún otro ministro con la cúpula de la CGT y ahí le van a plantear una serie de reclamos y esperan obtener algo. La CGT está esperando alguna buena noticia para desactivar esta medida de fuerza que quizás tuvo el proceso de consulta más largo de la historia de la central.

Veremos si el gobierno lleva alguna propuesta superadora en relación al impuesto a las ganancias que hasta ahora es muy pobre, no solo en lo que se planteó sino el proyecto para el año que viene y si da via libre para alguna especie de compensación, como está circulando, por la pérdida salarial que hubo este año. De todos modos la CGT parece bastante propensa a levantar la medida de fuerza, pero la verdad es que todavía tampoco consiguió ninguna buena noticia como para desactivar el paro y seguir con algún canal de diálogo. Por ahora todas las instancias de negociación fueron fallidas.

-Parece haber entonces en el amague de un paro general no una voluntad de ir hacia la medida de fuerza, argumentada a partir de la pauperización de las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino con la sensación de que eso es lo que deberían plantearle a la sociedad que está reclama algún tipo de medida de fuerza de la central más grande de la Argentina.

-Sí, quedó muy claro con la contundencia de la Marcha Federal que superó las expectativas de todos y le puso una señal de atención a la CGT. También con el proceso de conflictividad que se va dando desde las bases en la mayoría de los gremios. Hasta el momento la CGT no solo no avanzó en una medida de fuerza, sino que no elaboró ningún programa definitivo que fuese el que se dialoga con el gobierno nacional. Por ahora hay más una cuestión reivindicativa general que un plan de acción concreto. No hay una agenda de los trabajadores elaborada por la CGT para ser negociada.

Todo indica que la CGT está buscando la manera de salir de este año sin avanzar en una instancia de confrontación. De eso hay varias explicaciones. Por un lado, la propia dinámica de la CGT ante un gobierno que recién inicia y por otro, lo que puede llegar a suceder en la escala de confrontación entre el gobierno y la CGT a nueve meses de haber asumido. Una de las palabras que más suena en Azopardo es “gobernabilidad”. Y ellos están seguros que si van a una escalada de conflictos con un gobierno que está haciendo un ajuste muy importante, seguramente van a ser tildados de desestabilizadores y en la práctica van a poner en jaque la gobernabilidad del gobierno nacional.

Entonces son muy cuidadosos primero, porque no tienen la convicción de ir en una agenda que esté cerrada y debatida por la central en su conjunto y segundo porque tienen temor a ser tildados de desestabilizadores como sucedió ante cada gobierno no peronista.

-¿El temor es de ellos o de Massa?

-Bueno, de los dos. Fundamentalmente el problema lo tienen los sindicalistas que están adscriptos al massismo. Porque por un lado Massa les pide prudencia, canales de diálogo y esa tercera vía negociadora que está tratando de instalar desde el parlamento; pero otro lado el gobierno nacional los fuerza al conflicto.

Como decía, hoy el principal promotor del conflicto es el gobierno nacional que no fue capaz de dar una respuesta positiva a los reclamos de la CGT. Entonces se encuentran en una encerrona que todavía no pueden sortear y que los va a llevar o a confrontar con el propio líder del Frente Renovador o a terminar siendo carne de cañón de lo que quede resuelto entre las bases y la cúpula. Porque las bases no van a aceptar libremente que los dirigentes jueguen a la política y dejen en segundo lado sus cargos. No es menor. Dos de los tres integrantes del triunvirato son legisladores electos por el Frente Renovador.

-Del otro lado de la calle sindical, las dos CTAs están mirando a la CGT a ver qué deciden respecto al paro nacional. Pero adentro de la propia relación tensa histórica de las dos CTAs también hay problemas para pensar una medida de fuerza en común.

-Sí, la CTA está atravesando una situación compleja. Por un lado logró la contundencia de la Marcha Federal que va a ser difícil de repetir, por lo tanto cualquier otra medida de fuerza sería un retroceso si por lo menos no mantiene eso. Además saben que para hacer un paro general que se sienta, que le marque un límite al gobierno nacional necesitan necesariamente de la CGT. Sin la CGT es imposible pensar un paro que detenga en serio las actividades del país. Y en esa encerrona están.

En el medio, está el proceso de reunificación que está latente y no se pone en marcha por las divisiones que todavía siguen existiendo en las dos centrales. Quizás la salida, que en algún momento la esbozó Yasky, sea parecida a la CGT con los dos líderes de la CTA dimitiendo y buscando o una cúpula o alguna tercera figura. Está muy verde, el proceso no está en un nivel de maduración como para que uno sea optimista de que se de en el corto plazo.

-¿Cuáles son los gremios que vos pensás que están en una situación más tensa respecto a la política económica del gobierno y que sus bases están empujando a que, haya o no haya paro general, vayan a una escalada de la conflictividad?

-Todas las paritarias perdieron con la inflación. Pero en el gremio de la construcción es muy claro lo que está sucediendo: de noviembre para acá se perdieron 60 mil puestos de trabajo registrado, por lo que uno entiende que con el nivel importante de trabajo informal que hay en la construcción fueron muchísimo más. Además en muchísimas seccionales hubo importantes niveles de movilización. Sin embargo, no pareciera que Gerardo Martínez estuviera tomando nota de la situación, aunque es el sector sin duda más golpeado de la economía.

Y después varios del sector industrial, que no para de caer. Hablamos de metalúrgicos, metalmecánicos, mecánicos, todas actividades que están en riesgo permanente y que pareciera ser que la destrucción de empleo no termina sino que va en un proceso continuo. Incluso se habla de más despidos de acá a fin de año.

También petroleros, donde la conflictividad está muy alta y hay una cantidad importante de situaciones latentes que podrían llegar a dispararse en el futuro cercano con la baja de equipos de muchas empresas. Y lo que es aún peor, potenciado por la empresa estatal, YPF como cabeza del ajuste yendo a la reducción de personal y bajando equipos.

Federico Araya – @fedearayac

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas