Economía

18 septiembre, 2016

Participación sí, tarifazo también

Luego de tres jornadas de debate en las audiencias públicas que la Corte Suprema le impuso al gobierno de Cambiemos antes del reajuste tarifario del gas para los usuarios residenciales, el Gobierno ratificó un plan de aumentos algo más escalonado y las empresas petroleras siguieron sin informar claramente sus costos de producción. La presentación de un tarifazo que puede ser aún más violento que el anterior fue considerada positiva por el gobierno por el diálogo y la participación ciudadana.

Después de tres días de audiencias públicas no parece haber muchas novedades realmente relevantes. El gobierno insistió con una propuesta de aumentos que si bien se presenta como de «apenas» el 203% en promedio, en realidad implica un escalonamiento hacia 2019 que llevará las tarifas a precios internacionales y atados al dólar. Las empresas petroleras trataron de presentarse como víctimas de un modelo económico que las llevó a trabajar prácticamente a pérdida durante diez años y los referentes opositores, junto a empresarios PyME y representantes de usuarios pidieron sin éxito explicaciones sobre los costos de producción y rechazaron los aumentos por impagables.

El viernes por la mañana comenzaron las audiencias públicas ordenadas por la Corte Suprema de Justicia el pasado 18 de agosto como requisito imprescindible para avanzar en el esquema de aumentos en las tarifas del gas natural para los usuarios residenciales que viene intentando llevar adelante el gobierno de Mauricio Macri. En medio de un impresionante operativo de seguridad que acordonó varias cuadras a la redonda de la Usina del Arte, en el barrio de La Boca, se llevó adelante una gran movilización de repudio contra el tarifazo.

Allí estuvieron presentes diversas organizaciones de desocupados, la Corriente Político Sindical Federal (liderada por Sergio Palazzo, dirigente de La Bancaria), todo el arco de partidos políticos opositores y organizaciones de consumidores. Ninguno pudo acercarse a menos de 100 metros de la sede de los debates. El despliegue policial incluso complicó el acceso de muchos de los oradores inscriptos para exponer en la audiencia. A esto se sumaron innumerables irregularidades para algunos anotados que, si lograban llegar a la Usina, se encontraban con que habían sido caprichosamente quitados de las listas de expositores.

El ministro de Energía Juan José Aranguren arrancó con su exposición aproximadamente a las 9.20 de la mañana del viernes y en casi media hora de intervención repitió lo que ya se venía anticipando por todos los medios: una propuesta de aumento para los usuarios residenciales de 203% en promedio. «El 40 por ciento de los hogares argentinos en vez de pagar 107 pesos (lo que sería la tarifa promedio) está pagando 300 pesos por mes porque tienen que comprar la garrafa de gas licuado», explicó como justificativo del tarifazo.

También se anticipó un esquema de subas graduales de la tarifa para los usuarios residenciales que contempla dos aumentos anuales, con el objetivo de ir acercando lo que pagan los usuarios a los supuestos costos de producción empresarios. El esquema oficial del gobierno prevé llegar a un precio de 6,78 dólares por millón de BTU (unidad calórica de medición que equivale a 27 metros cúbicos), lo que representa un aumento del 426% respecto del precio actual. Así se llegaría a un precio que casualmente resulta equivalente a los siete dólares que cuesta el gas de importado a través de Chile (aunque el que venía desde Bolivia tenía un costo de 3,23 dólares y el que ingresaba por barcos gasíferos a puertos argentinos de 5,20).

Después de tres días de debates, los costos de producción de las empresas siguen siendo un misterio. Aunque diversas asociaciones de defensa del consumidor solicitaron la postergación de la audiencia pública porque las empresas no habían difundido este dato vital, lo que impedía una preparación técnica rigurosa para discutir el tarifazo, los mismos permanecieron en secreto hasta el viernes. Y las exposiciones de los representes de Total Austral, Petrobras o las otras explotadoras de petróleo en el país siguieron dejando el valor en penumbras, aunque tendieron a coincidir en que sus costos rondaban los siete dólares, sin justificarlo de manera clara.

Esto implica, como lo denunciaron referentes de izquierda, usuarios y referentes de consumidores durante las ponencias del día sábado, que la tarifa no sólo se aumenta un 200% de manera inmediata, con previsión de un escalonamiento de más de 400% hacia 2019, sino que además el valor de referencia es en dólares, lo que implicará un golpe adicional para los asalariados en pesos ante cualquier devaluación, como las que de hecho ya se avizoran en el horizonte económico de Cambiemos. Según explicó el investigador del Conicet Ignacio Sabbatella en una entrevista con Página/12 esto constituye “una burla a la gradualidad en medio de la caída generalizada del salario real porque al ser un aumento en dólares, una devaluación implicaría un aumento adicional en pesos”.

Después de que 420 oradores hicieran uso de la palabra, en su mayoría durante la jornada del sábado ya que el domingo apenas hubo exposiciones durante algo más de una hora, el ministro Aranguren brindó una conferencia de prensa en la que anticipó que este lunes se reunirá con su gabinete en plano para «reflejar cuál es la apreciación que ha tomado cada miembro del equipo en esta audiencia pública para luego tratar de discutir cuál va a ser la implementación final». «Todo lo que se ha escuchado se va a considerar», añadió. Y consideró que el proceso de audiencias fue muy positivo y reflejó una gran participación: «Vamos a ir mejorando más el proceso participativo donde todo el mundo pueda opinar y sugerir».

El ministro también confirmó que en los próximos diez días su cartera presentará un informe que recoja lo expuesto durante el debate y estimó que para fines de octubre estará completa la propuesta de los nuevos cuadros tarifarios. «El objetivo central que tiene esta administración es decir la verdad y que haya energía, de la forma más solidaria posible, manteniendo la tarifa social para los que están en situación de vulnerabilidad y que haya más argentinos con acceso a las redes», concluyó Aranguren.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas