Nacionales

16 septiembre, 2016

«La Economía Popular crea relaciones sociales que son germen de la nueva sociedad”

Entrevista a dirigentes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular sobre su conformación, reconocimiento y rol dentro de la coyuntura actual. Juan Grabois asegura que “la gran mayoría” de los cooperativistas “ya no quiere volver a las formas tradicionales de trabajo donde la única relación posible es la del explotador y explotado”.

Juan Grabois es abogado, dirigente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y Asesor del Consejo Pontificio Justicia y Paz. En diálogo con Código de Radio* contó los orígenes de la organización, explicó por qué el concepto de economía popular y la situación actual del sector. Además, Martín García, de la CTEP Regional «Mar y Sierras», resumió la actualidad local.

Los orígenes

Con origen en el año 2011, la CTEP nuclea movimientos y organizaciones sociales que abarcan un sector de la clase trabajadora cada vez más amplio. Según Grabois, su origen «tiene que ver con quienes cayeron del mercado laboral asalariado a finales de los 90 y las generaciones posteriores, cuya perspectiva de vida no era conseguir un trabajo estable con un salario en blanco, vacaciones, aguinaldo, jubilación, en una fábrica donde laburase ocho horas. Eso había sido destruido por el neoliberalismo». Entonces, «desde el subsuelo de la Patria empieza a surgir una nueva forma de ‘parar la olla’, que va desde el reciclado de residuos, hasta la construcción de emprendimientos populares que le arranca al Estado algunos recursos para llevarlos adelante”, explica. Y agregó: “Todas las organizaciones que desarrollan emprendimientos populares para nosotros son parte de la economía popular, nuestra lucha es que nos reconozcan como tales y con todos los derechos que cualquier trabajador debe tener”.

Al ser preguntado por el concepto de la economía popular, relató que comenzaron a utilizarlo como una diferenciación del que usa el sector académico, que la llama “economía social”, ya que este plantea una situación de sufrimiento y exclusión social, no identificando a los cooperativistas como trabajadores, ni las problemáticas sociales que dan origen a esas cooperativas. “Nosotros empezamos a trabajar con la idea de la economía que construyen los sectores populares, con todas sus carencias, con todas sus necesidades, como realmente se da y desde ese reconocimiento que surge del sometimiento del sistema capitalista. Cómo nos vamos levantando de a poquito, luchando por llevar cada día un poco más de dignidad a nuestros barrios, a nuestras cooperativas”, explicó el dirigente de la CTEP.

Nuevas relaciones sociales

Para Grabois hay un primer momento que nunca es de alegría ya que es el de la subsistencia, de mucho sufrimiento, pero que después, cuando se empiezan a juntar “viene un segundo momento de resistencia hacia ese Estado que nos robó la posibilidad de vender nuestra fuerza de trabajo a un precio razonable, dentro de los cánones del derecho laboral, que nos excluye”.

Explicó que los cooperativistas -por lo general- ganan menos que un asalariado y tienen menos derechos, producto de que no se reconoce desde las instituciones el valor de la economía popular y de cada uno de esos trabajadores. Sin embargo, una vez conformadas las cooperativas y organizaciones comunitarias, la gran mayoría “ya no quiere volver a las formas tradicionales de trabajo donde la única relación posible es la del explotador y explotado”. “Estas nuevas relaciones sociales que surgen al calor de la resistencia económica frente a la exclusión para nosotros son tal vez el germen de una nueva sociedad”, aseguró el abogado.

También se refirió al hito histórico que constituyó el reconocimiento por parte de la CGT de los trabajadores de la economía popular y de la CTEP como su núcleo, a pesar de la falta de  personería gremial. Para él, más allá de las diferentes divisiones sindicales, la división principal es entre los trabajadores que tienen derechos laborales y quienes no lo tienen, “que son la mayoría y cada vez son más”. Por eso, celebra que se haya dado esta instancia de reconocimiento -cuya viabilidad adjudicó a Juan Carlos Smith- y sostiene que habrá que practicar la cultura de la tolerancia con el resto de los sectores gremiales priorizando la necesidad y deber militante de crear un movimiento obrero fuerte e inclusivo de la realidad de la economía popular, en el actual contexto de “ofensiva del capital en toda América Latina contra los pueblos y los trabajadores”.

Gobiernos populares y corrupción

Grabois reconoce, por último, en este cambio de etapa un crecimiento del sector “por exclusión” del sector asalariado, como “parte de lo que está sucediendo en toda la Patria Grande, que es un reflujo de las desviaciones muy graves que han tenido los gobiernos populares”. Ello, para el referente, “deja una enseñanza a las nuevas generaciones para pensar un proyecto de país y de región donde las alternativas al modelo capitalista de desarrollo sea un eje fundamental, donde el extractivismo y el agronegocio no sean más los motores de nuestra economía y donde la corrupción no sea un daño colateral”.

Sobre este punto afirmó: “Si el ejercicio de la actividad pública de la militancia y la política no va unida con una mística de entrega, austeridad y sacrificio, que es incompatible con el enriquecimiento personal de los dirigentes y la ostentación que vimos en los últimos años, desde luego que los sectores de la derecha va a avanzar”. Además, dijo que la corrupción es la «destrucción» de sus «planteos éticos», «porque si queremos tener autoridad moral para reclamar una patria con techo, tierra y trabajo, los que tenemos que dar el ejemplo de solidaridad somos los dirigentes. Por eso si bien la nueva etapa trae sufrimiento es una oportunidad para hacer autocrítica e intentar no repetir estos vicios”, concluyó.

«Mar y sierras»

Por su parte, Martín García, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y de la regional CTEP “Mar y Sierras” comentó que, al igual que a nivel nacional, la Confederación a nivel local se viene conformando con diversas organizaciones y movimientos sociales, a través de ramas de producción. “A pesar de que nuestros trabajos son muy distintos, de a poco empezamos a entender que tiene un sentido a la organización del trabajo de la economía popular; más en Mar del Plata, por ser una ciudad con un alto porcentaje de desempleo”, expresó.

En cuanto al panorama marplatense, frente al cambio de gobierno municipal, describió a la situación por su complejidad. “Con el gobierno actual después de gestiones, reclamos y reuniones, quedó muy en claro que ya no hay lugar para la excusa de la ‘pesada herencia’”, afirmó. Y analizó: “En el Municipio de General Pueyrredón hay una emergencia social pero no están haciendo hechos concretos. Esto implica entender que hay superar la crisis de momento y la urgencia para poder pensar en políticas a mediano plazo”. “Lamentablemente encontramos muchas veces funcionarios más preocupados por su interna política que por las políticas públicas”, cuestionó García, “en ese contexto y en esa interna quedan las necesidades del pueblo”.

“Respecto de la economía popular hay sectores que demuestran voluntad de empezar a desarrollar canales de dialogo, pero otros que no quieren reconocernos como parte de la economía ni como trabajadores”, finalizó el dirigente marplatense.

Lucía Banus – @luciabanus

* Código de Radio se emite los miércoles de 21 a 23hs en FM De la Azotea 88.7, Mar del Plata. También se retransmite por algunas emisoras comunitarias de la Red AMARC Argentina. Twitter: @codigoradiomdp

 

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