Nacionales

15 septiembre, 2016

Atilio Borón: «Sería criminal que EEUU instalara bases militares en la Argentina»

Ante la noticia de la posible instalación de dos nuevas bases militares estadounidenses en Argentina, el politólogo y sociólogo Atilio Borón fue entrevistado en el programa radial Bajo Consumo, emitido por Radio Sur 88.3, donde analizó la importancia de los bienes comunes estratégicos.

Ante la noticia de la posible instalación de dos nuevas bases militares estadounidenses en Argentina, el politólogo y sociólogo Atilio Borón fue entrevistado en el programa radial Bajo Consumo, emitido por Radio Sur 88.3.

En América Latina existen aproximadamente 80 bases militares declaradas, la mayoría de las cuales se encuentran del lado del Pacífico, porque -como explicó Borón- durante años Argentina, Uruguay y Brasil se opusieron a las mismas en el litoral Atlántico. Para la instalación de estas bases, la población no fue consultada y la información en torno a las mismas es absolutamente restringida. “Puede haber bases militares encubiertas como centros de formación científica, o de recolección de datos, o de lucha contra el virus del Zika o contra el mosquito del dengue, pero ya 80 es un número tremendo”, subrayó el politólogo.

En las últimas semanas surgió la noticia de que los gobiernos de Argentina y Estados Unidos estaban negociando la instalación de tres nuevas bases militares. Según Borón una de estas bases podría asentarse en Misiones, Chaco o Formosa, otra en algún sector del sur del país, en las cercanías del acceso a la Antártida. La tercera sería en alguna región de la provincia de Jujuy, que es un área estratégica por dos razones: su cercanía a reservas de agua dulce, como el Acuífero Guaraní, y su proximidad con Bolivia, país que cuenta con las mayores concentraciones de litio del mundo, mineral de vital importancia en el desarrollo y la planificación energética.

Consultado acerca del impacto que puede llegar a generar la instalación de una base, el autor del libro América Latina en la geopolítica del Imperialismo resaltó que se han dado casos en los que, el narcotráfico en los alrededores de la misma se ha incrementado dramáticamente. Además, subrayó que el establecimiento de una base coloca a estos países como blancos posibles ante los ojos “de los enemigos del Imperio”. «Van a tener oposición», dijo. Y agregó: «Sería criminal que intentaran abrir bases en nuestro país».

Asimismo, el autor manifestó que uno de los mayores intereses del país norteamericano estuvo puesto, durante años, en el área que abarca la Triple Frontera, la cual -según ellos- es un centro neurálgico para el narcotráfico y albergaría integrantes del fundamentalismo islámico, por lo que Borón consideró que va a ser un punto sobre el cual, ante la nueva coyuntura latinoamericana, Estados Unidos va a comenzar a ejercer presión nuevamente.

El extractivismo en Latinoamérica

Sobre la realidad que deben enfrentar los países latinoamericanos cuyas economías han estado ligadas -y continúan estándolo- a actividades extractivas, el politólogo afirmó que es muy difícil transformar las estructuras productivas de estos países, cuyos principales ingresos están atados a estas industrias. Sin embargo, el autor resaltó los logros que lograron llevar adelante países como el Estado Plurinacional de Bolivia y la República de Ecuador, los cuales, a pesar de “que fueron puestos de rodillas”, lograron reconocer en sus constituciones al Buen Vivir (sumak kawsay o suma qamaña), como un principio ético-moral que rige a la sociedad, y los derechos de la madre tierra.

En referencia al caso de Venezuela, Borón manifestó que “en el caso del chavismo, el rentismo petrolero estaba tan arraigado que no se pudo neutralizar, ni acabar con él, aunque tampoco es tan sencillo, no creo que eso se pueda hacer en un plazo breve, es un proyecto de largo aliento que supone una canalización de muchos recursos y una educación especial para formar cuadros técnicos apropiados, que sean amigables con el medio ambiente”.

Además, Borón recordó que una de las luchas que llevó adelante Hugo Chávez fue la de que América Latina conozca y posea información sobre los bienes comunes existentes en estos territorios. En relación a eso, uno de los primeros programas que anunció la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) al momento de su constitución fue la realización de un relevamiento de recursos naturales en suelo latinoamericano que sería llevada adelante por los países que contaban con mayor desarrollo científico-tecnológico: Argentina, Brasil, Chile y Colombia. Sin embargo, este programa nunca fue llevado adelante y, hasta nuestros días, la única entidad que cuenta con esta información de manera completa y actualizada es el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por su sigla en inglés).

Tal como planteó Borón, frente a la cantidad de bienes comunes con los que cuenta América Latina, la instalación de estas bases militares tendría el fin encubierto del control y apropiación de reservas de recursos por partes de los países imperiales, encubiertos bajo la excusa de ayuda humanitaria o de seguridad. Por ello, el politólogo planteó la necesidad de generar una campaña continental que, recuperando la experiencia de la que se dio en rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA, en 2005), busque generar la masiva oposición de los pueblos latinoamericanos a la instalación de estas bases y de defensa de la soberanía de los territorios.

“Hay que pensar en lo que pasó en la Argentina sin bases militares, cuando este país adoptó la agenda norteamericana en materia de política exterior y nos metimos en la guerra de Irak en 1991 o 1992, y se enviaron dos barcos y un destacamento de la Marina. Terminamos con la embajada de Israel y la AMIA demolidas, y hoy, 20 años después, aún no sabemos quiénes fueron los responsables”, concluyó Borón.

Daiana Melón – @Godi_M18

Foto: SubCoop

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