Economía

11 septiembre, 2016

Selling Argentina to the world III: Cisco, la puerta trasera para vigilar comunicaciones

En el marco del foro «mini-Davos», que tendrá lugar del 12 al 15 de septiembre, Mauricio Macri convocó a más de 1.500 empresas y 200 CEOs internacionales para mostrarles las oportunidades para invertir en la Argentina. En esta serie de artículos, te contamos cuáles son las empresas que van a poner el agua para la lluvia de inversiones. En esta entrega: Cisco.

Bajo el lema de “don’t be evil” (“no seas malo”) diseñado como estrategia publicitaria por Google, las actividades de las compañías transnacionales de telecomunicaciones e Internet han recibido poca atención pública. Sin embargo, el cambio de las relaciones de poder que desplazó al viejo concubinato entre el complejo industrial-militar y el gobierno de los Estados Unidos por un nuevo maridaje entre las incipientes empresas tecnológico-militares y la Casa Blanca, les dio a estas corporaciones un poder inusitado para redefinir las relaciones de poder a nivel global: son, en definitiva, quienes controlan todo el tráfico de comunicaciones que circula a través de la red de redes.

En este marco, Cisco es una de las piedras angulares en la estrategia. Es la principal empresa fabricadora de routers y dispositivos para la interconexión de redes a nivel mundial. Según la agencia estadounidense responsable de hacer cumplir las leyes vinculadas al mundo financiero, la Securities and Exchange Commision, (SEC), para el año 2016 tendrá ganancias por 49.247 millones de dólares y sus acciones en el Dow Jones desplazaron al Citi y a la General Motors.

El control de estos dispositivos le permite a Cisco instalar puertas traseras en sus equipos y venderles a los gobiernos de todo el mundo la posibilidad de espiar a sus ciudadanos. En el año 2002, una filtración mostró los folletos que la empresa preparaba para presentarle al gobierno chino: una extensa oferta de routers, modems y equipos para la conexión a Internet que contribuirían con el proyecto «Escudo Dorado» del gobierno chino. Estos dispositivos estaban customizados de manera tal que podían ser utilizados para contribuir a la censura, perseguir a disidentes y manifestantes en línea y vigilar las actividades que llevaban a cabo los usuarios de Internet, con especial atención a los grupos minoritarios o disidentes de China.

En febrero del 2006, junto con otras compañías de Internet, como Google, Microsoft y Yahoo, se enfrentaron a una audiencia pública en el Congreso de los Estados Unidos por el estado de sus negocios en China en relación con la libertad de expresión en Internet. Cisco tenía en aquel entonces un 60% de participación en el mercado chino y continúa siendo una de sus fuentes de ingresos más importantes. La audiencia, junto con la evidencia que comenzaba a recolectarse contra Cisco, mostraba que la compañía estadounidense mantenía una estrecha colaboración con el gobierno chino; incluso los accionistas mostraron preocupación a partir de un informe encargado al Boston Common Asset Management LLC, una compañía que analiza la responsabilidad social empresaria. Y, aunque las compañías citadas en la audiencia de febrero de 2006 respondieron a los cargos en comunicados públicos que presentaron al Congreso, la situación estuvo lejos de aclararse.

Las críticas y denuncias públicas envolvieron a Cisco en un escándalo y, en 2009, el directorio de accionistas votó en contra de que la compañía continuara colaborando con el gobierno chino. Ese mismo año, Cisco hizo una generosa donación para la Global Initiative de la Fundación Clinton, y la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton retribuyó el favor nominando a la empresa para los Premios 2009 de Excelencia Corporativa. Al año siguiente, sin demasiada sorpresa, la empresa recibió el premio de manos de la ahora candidata demócrata a la presidencia.

Pero, por supuesto, cooperar con el gobierno chino para la vigilancia no produce el mismo escándalo que colaborar con el propio gobierno para la misma tarea. Por eso, Cisco fue educada y le devolvió el favor al gobierno de los Estados Unidos: así, en 2014 nuevas revelaciones de Edward Snowden permitieron conocer que la Agencia de Seguridad Nacional (National Security Agency, NSA) había instalado modificaciones de software en los routers de Cisco para obtener acceso a las comunicaciones que circulaban por esos dispositivos. La compañía emitió un comunicado público desmintiendo la información y afirmando que “no colaboran con ningún gobierno para debilitar sus productos”.

Sin embargo, la aceitada colaboración entre los grandes jugadores de Internet y los gobiernos no alcanzaría para impedirle a Cisco enfrentar cargos en la justicia estadounidense en el año 2011, bajo el Estatuto de reclamación por agravios contra extranjeros (Alien Tort Statute, ATS) por proveer de asistencia técnica al gobierno chino en su proyecto «Escudo Dorado». Ese año, se presentaron dos casos en las cortes, Du vs. Cisco y una acción colectiva, Doe vs. Cisco. La Electronic Frontier Foundation preparó un amicus curiae para el caso Du vs. Cisco, que fue rechazado por el juez de circuito, quien finalmente falló en contra de los demandantes y a favor de Cisco, pero que continúa aún en fase de apelaciones en la Corte del Noveno Distrito. En la denuncia presentada en el caso Du, los demandantes alegaron:

– que Cisco «agresivamente buscó contratos para proveer de asistencia sustancial para la implementación del proyecto Escudo Dorado por parte del gobierno chino»;
– que la compañía sabía que sus servicios y productos serían usados por el gobierno chino para reforzar la ley, las prisiones y para monitorear las actividades realizadas en Internet;
– que los empleados customizaron o entrenaron a otros para customizar el equipo que vendieron a China para que fuera acorde con los objetivos específicos del proyecto Escudo Dorado, incluyendo la identificación y la selección de objetivos específicos, como grupos minoritarios, disidentes o desfavorecidos;
– que Cisco sabía que el proyecto Escudo Dorado sería utilizado para cometer violaciones de los derechos humanos.

Aunque los casos aún se encuentran pendientes de resolución, está claro que sea el gobierno chino o el gobierno estadounidense, Cisco tiene el poder para que sus routers sean una bolsa de agua llena de agujeros en lo que a materia de seguridad informática se refiere. Y aunque algunas personas están desarrollando alternativas al poder de vigilancia global de estas empresas, si la lluvia de inversiones viene por este lado, hay que ir abriendo el paraguas.

Evelin Heidel – @scannopolis

Integrante de la Asamblea Argentina mejor sin TLC – @mejorsintlc

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas