Mundo Gremial

2 agosto, 2016

«El servicio es así por culpa de Edesur, no de los trabajadores»

Las y los trabajadores de Edesur se encuentran en conflicto hace varios días. Denuncias despidos, ajuste y falta de inversiones que deterioran sus condiciones laborales. Notas dialogó con un trabajador de mantenimiento y cuadrilla que comentó cual es la situación actual y que es lo que reclaman.

Las y los trabajadores de Edesur se encuentran en conflicto hace varios días. Denuncias despidos, ajuste y falta de inversiones que deterioran sus condiciones laborales. Notas dialogó con un empleado de mantenimiento y cuadrilla que comentó cual es la situación actual y qué es lo que reclaman.

– ¿Cuál es el origen del conflicto que están teniendo los trabajadores de Edesur?

– El conflicto viene desde hace bastante, por lo menos un año atrás cuando se pusieron al frente directivos del grupo Ente nazionale per l’energia elettrica (Enel) que es el máximo accionista de la empresa desde 2009. Hay falta de inversión, recorte de presupuesto, de horas. Faltan materiales, no nos compran nada.

– ¿Qué materiales son los que no compran?

– En los talleres no tenemos electrodos por ejemplo. Las cosas básicas que necesitamos. Compran solo lo que se rompe. No se hace más mantenimiento.

Nosotros siempre hicimos mantenimiento preventivo. Ahora se actúa directamente sobre lo que se rompe. Antes íbamos todos los días, ahora estamos sentados en el taller y cuando se rompe algo vamos y lo arreglamos.

La empresa tiene otro método de trabajo que lo que hace es dejar expuestos a los trabajadores como si no hubiera laburo y todo lo contrario. Hace falta muchísimo laburo, más gente. Cortaron los ingresos de personal hace seis, siete meses.

Desde el cambio de gobierno empezó a haber persecución a los trabajadores. La idea de la empresa es inculcar miedo. Lamentablemente hay muchos trabajadores que se ven afectados por eso y se genera mala predisposición. Está habiendo despidos, también la falta de materiales te lleva a suspender trabajo.

– Todo esto impacta directamente en la calidad del servicio que brinda Edesur a los domicilios.

– Exactamente. Pero el servicio es así por culpa de la empresa, no de los trabajadores. Cuando nosotros nos reunimos con algún gerente pedimos que nos den laburo. Pedimos que nos abran la cuenta porque siempre tuvimos cuenta abierta en Easy. Hoy en día no podemos ir a comprar ni un pincel. Cosas básicas, esenciales.

– ¿Cuál es el conflicto actual?

– Lo que explotó todo fue el despido de 170 trabajadoras del call center. Estaban contratadas pero se había firmado un acta de que tenían que pasar a ser efectivas de la empresa y les avisaron que no les iban a renovar el contrato. Ahí el Sindicato resolvió movilizarse pero no todo junto, sino que cada uno lo haga en su sector de trabajo después de la jornada laboral. O sea sin paro ni nada. Nosotros salimos e hicimos un corte de calle frente a nuestro lugar de trabajo.

Estando ahí nos mandan mensajes las compañeras que ya les habían llegado los telegramas. Hicimos una asamblea y decidimos ir todos para la sede central en la calle San José. Lo mismo hicieron otros sectores. Cada uno con sus autos.

Como pasó esto la dirigencia del gremio se acercó. Pero fue porque se movilizó la base, sino no lo hubieran hecho, por eso habían convocado a tomar medidas en cada lugar de trabajo.

Ahí se hace una reunión y se arregla una renovación del contrato por dos meses para seguir negociando. Pero en Lomas de Zamora hay 14 muchachos cesantes desde marzo que nunca tuvieron una solución. Siempre se fue bicicleteando. Cuando se hace esto y a los muchachos de Lomas le dicen que levanten la medida, ellos deciden continuarla. De hecho están con una carpa en la sucursal y no la van a levantar hasta que no ingresen los 14 compañeros.

El Sindicato muestra así las divisiones que tiene. Levanta la medida pero Lomas no acata. O sea, siguen laburando, no están de paro pero bancan a los compañeros ahí las 24 horas y la conducción del Sindicato no los respalda.

– De acuerdo a lo que contás, todo este conflicto generó un activismo importante dentro del gremio ¿es gente que ya tiene experiencia o se trata de trabajadores jóvenes?

– Todos jóvenes. El sindicato (Luz y Fuerza) tuvo una renovación porque hace tres años murió el secretario general histórico Oscar Lescano y ahora está Rafael Mancuso. Pero parecido a lo que pasa en la AFA, se nota la falta del cacique.

Igual hubo una renovación importante, hay gente joven, muchas secretarías que están trabajando muy bien. Sin embargo siguen con manejos antiguos, incluso en términos de comunicación: no usan Whatsapp, no usan Facebook.

En nuestro sector tuvimos muchos ingresos en los últimos años, casi todos jóvenes y por eso nos manejamos por asambleas. Pero eso tiene que ver con la gente que está ahí.

– ¿Hay algún otro foco de conflicto?

– La presión más fuerte la sienten los muchachos que están en la calle. Por ejemplo en Capital los transformadores están en cámaras, abajo. Un compañero llegó, no había luz y los vecinos le querían pegar, hasta con armas de fuego lo amenazaron. Se puso nervioso porque lo estaban apretando, el tipo bajó y puso las manos en el transformador. Perdió los dos brazos, se los tuvieron que amputar. Y así están expuestos los pibes. Tenemos compañeros que fueron tomados de rehenes. Hasta que no volvió la luz no se fueron.

Federico Araya – @fedearayac

Foto: @CPB_Noticias

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