América del Norte

29 julio, 2016

Hillary oficialmente es candidata: que comience la función

Este jueves culminó la Convención del Partido Demócrata. Hillary Clinton fue oficialmente nominada como candidata para las elecciones presidenciales de noviembre. Con un discurso afín a su estilo -sin demasiada emotividad- repasó su programa de gobierno, atacó a Donald Trump y expresó los dos grandes ejes del partido para la campaña: el optimismo y la importancia de la unidad de los estadounidenses.

Noviembre será «un momento decisivo», afirmó Clinton, la primera mujer candidata a la presidencia de alguno partidos tradicionales estadounidenses. La ex secretaria de Estado fue consistente con lo expresado en el resto de la Convención en relación a la elección, planteándola casi como un referéndum. «¿Tiene Donald Trump el temperamento para ser comandante en jefe? Imagínenselo en el Despacho Oval frente a una crisis real. Un hombre al que puedes provocar con un tuit es un hombre al que no se le pueden confiar armas nucleares», cuestionó.

«Donald Trump dice «Yo sé más de Estado Islámico que los generales». No, Donald, no sabés», fustigó Clinton. Parafraseando a Franklin Roosevelt, y sobre la estrategia de Trump de querer mostrar a Estados Unidos en un estado de emergencia, dijo: “No tenemos miedo. Estaremos a la altura del desafío, como siempre lo hemos estado”.

«Trump quiere dividirnos del resto del mundo, y entre nosotros», dijo la candidata demócrata, y aseguró que será presidenta «de los que me voten y de los que no».

Dentro de las propuestas, a lo que también dedicó gran parte de sus palabras, Hillary focalizó en promesas de más y mejor empleo y salarios más altos. A ello sumó que garantizará matrícula universitaria gratuita para el 83% de la población, mejor formación profesional y expansión de la cobertura sanitaria. Además, subrayó la necesidad de una reforma que permita legalizar a los 10,5 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos y, por si hacía falta aclararlo, que no va a construir un muro: «En vez de eso, vamos a construir una economía en la que todo el que quiera un empleo bien pagado pueda encontrarlo». De paso, afirmó que una deportación masiva de inmigrantes ilegales «sería contraproducente e inhumana».

El País calificó la carrera a la presidencia de la potencia norteamericana como «una campaña insólita». «Enfrenta a la primera mujer que puede ser presidenta con uno de los candidatos con menos experiencia política y de gobierno en la historia de la primera potencia mundial», publicó el diario español. Es que Hillary Clinton tiene larga experiencia en la política estadounidense -secretaria de Estado, senadora por dos mandatos, y precandidata a la presidencia en 2008, sin olvidar su rol como Primera Dama- y su contrincante republicano es un outsider, incluso rechazado en las internas por los republicanos tradicionales.

Aunque la campaña oficialmente recién comienza varias cartas están echadas: el cambio versus la continuidad. Lo nuevo versus lo tradicional. Soluciones drásticas y superficiales versus políticas de fondo, graduales y sin demasiada radicalidad. Un país dividido y con odio entre grupos sociales o la unidad y comunión entre los norteamericanos.

La Convención Demócrata fue la plataforma sobre la que Hillary realizará su campaña. Latinos, afroamericanos, mujeres, artistas y los principales líderes políticos del partido incluyendo al actual presidente Barack Obama y su vice Joe Biden mostraron su apoyo. Incluso Bernie Sanders, quien en las internas fustigó en grandes temas a Clinton, cerró filas para evitar un potencial triunfo de Donald Trump.

Arriba el telón

Al momento las encuestas dan un panorama ajustadísimo con un empate técnico. Faltan más de tres meses para las elecciones y el pronóstico está abierto. De un promedio y estandarización de 420 encuestas nacionales, a fines de julio los datos expresan que el 40,8% de los estadounidenses votará por la demócrata contra el 40,1% de apoyos para el republicano.

El portal Five Thirty Eight, especializado en encuestas y cálculo probabilístico, afirma que a la fecha Hillary tiene un 53% de posibilidades de ganar la elección. En junio tenía el 80%. Por otro lado el New York Times estima esa probabilidad en un 70% a favor de la demócrata. Además de la elección general, un dato al que habrá que prestar atención en noviembre son los representantes al colegio electoral, que es el que, al fin y al cabo, elige al presidente. El mismo portal asegura que -aunque pocas- existen más chances de que Clinton gane con el voto popular y pierda en el colegio electora que a la inversa.

Las pares de género de Hillary tienen una tendencia a apoyarla más que al republicano, pero los varones de bajo nivel educativo, es decir de la clase trabajadora, son su talón de aquiles. Según publicó el New York Times, Clinton tiene nueve puntos de ventaja entre mujeres blancas con título universitario, cuatro entre varones blancos con título, dos entre latinos, afroamericanos y otros. Pero la balanza se inclina hacia Trump en la población blanca sin estudios universitarios: entre las mujeres gana por tres puntos y entre los varones, por 14.

Aunque algunos ya aseguran que la ventaja simbólica de Trump sobre los demócratas le garantizará el ingreso a la Casa Blanca, falta mucha agua bajo el puente aún.

Julia de Titto – @julitadt

 

 

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